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Los Grupos Ultras y el deporte

Los Grupos Ultras y el deporte

En el presente artículo vamos a reflexionar sobre un tema que se encuentra de plena actualidad y que ha generado una gran cantidad de opiniones a lo largo de los últimos días, el tema de los Grupos Ultras. La presencia de este tipo de grupos en eventos deportivos, en especial como supporters de una determinada institución deportiva, es algo que ha existido desde siempre, sin embargo, como es habitual, hasta que no suceden hechos que nos alarman no somos conscientes de la necesidad de tomar medidas tendentes a regular la actividad de los mismos. El reciente caso del fallecimiento de Jimmy, perteneciente a la sección Los Suaves, la más radical de los ultras del club coruñés del Deportivo, no ha hecho más que engrosar la larga lista de sucesos que han tenido lugar en nuestro fútbol y que poco o nada tienen que ver con la palabra “deporte”. El que sucedan hechos de este calibre tiene su razón de ser en la costumbre que existe de mezclar o asociar el deporte con otros ámbitos de la vida, como por ejemplo la política. En este sentido, la mayoría de grupos ultras de nuestro fútbol se identifican con una ideología concreta, y los expertos estiman que hay entre 2.000 y 3.000 ultras en el deporte español. A su vez, si hace unos años la mayoría de estas organizaciones se identificaban más con la extrema derecha, actualmente las organizaciones de ultraizquierda han adquirido protagonismo.

Mucho se está hablando últimamente de las diferentes medidas que habría que adoptar para tratar de erradicar la violencia del deporte, en especial el fútbol, y sobre ello se han pronunciado diferentes personalidades públicas. Especial importancia tienen las declaraciones de Javier Tebas, actual presidente de la Liga de Fútbol Profesional, que ha manifestado que los clubes que no colaboren contra los ultras podrían perder puntos o incluso la categoría. Por otro lado, la alcaldesa de Madrid Ana Botella, considera que los clubes de fútbol deben adoptar medidas contra los grupos violentos, y pone de ejemplo en este caso al Real Madrid, que hace escaso tiempo echó al grupo “Ultra Sur” del Fondo Sur del Bernabéu para proceder a crear una nueva Grada de Animación en la que no tendrían cabida los aficionados madridistas más radicales. Lo mismo ha ocurrido ahora con otro equipo de la capital, ya que el Atlético de Madrid ha tomado la decisión de dar de baja como peña oficial al Frente Atlético, por los sucesos ocurridos el fatídico día.

Todo esto lleva a preguntarnos, ¿es la solución expulsar a los grupos ultras de los estadios de fútbol? En mi humilde opinión se trata de una solución radical, ya que supondría que pagaran justos por pecadores. Dentro de los grupos ultra existen personas que para nada son violentas, sino que acuden al estadio con la intención de animar a su equipo y formar parte de un grupo de animación, y sería injusto bajo mi punto de vista privarles de esa opción. En este sentido, Ultras es el nombre que se da en Europa a algunos grupos de aficionados organizados que apoyan a equipos de fútbol fundamentalmente, y por ello hay que distinguir dentro de estos a los violentos de los que no lo son. Por ello, la medida llevada a cabo por el Real Madrid me parece la más acertada, ya que con ella se consigue eliminar a los seguidores violentos que han podido ser localizados por actos vandálicos previos, permitiendo que el resto de integrantes de estos grupos tengan la posibilidad de seguir accediendo al estadio, perteneciendo a otro grupo de animación en este caso “pacífico”. En caso de que cualquiera de estos miembros cometa un acto que pueda ser considerado fuera de lo común o contradiga las normas de conducta, deberá ser sancionado en función de la gravedad de los hechos. Para ello, es indudable que es necesario reforzar la seguridad tanto dentro como en el exterior de los recintos deportivos, de cara a poder prever estos hechos con antelación e identificar a los causantes de los mismos. Por contra, la medida de expulsar a 17 aficionados por entonar una serie de cánticos durante el transcurso de un partido de fútbol se antoja algo desproporcionada, ya que es un hecho que ha sucedido siempre y que seguirá sucediendo, además de que no parece apropiado tildar esto de violencia verbal, poniéndolo al mismo nivel que la violencia física.

Está claro que se trata de una cuestión de gran complejidad, pero urge tomar medidas al respecto, ya que no se puede seguir permitiendo que el fútbol y el deporte en general se vean empañados cada cierto tiempo por este tipo de sucesos. El problema parece identificado, ahora toca buscar una solución.

 

Vía|telemadrid

Imagen|ultras

Más información|cope

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