Economía y Empresa 


Los factores de la productividad empresarial

Mientras el producto es lo que se obtiene como resultado de un proceso de fabricación, en el más amplio sentido de la palabra, la producción es la cantidad de producto obtenido en un periodo de tiempo determinado.

Hablando global y genéricamente, la productividad puede definirse como el cociente entre la cantidad producida y la cuantía de los recursos que se hayan empleado en su producción.

Productividad  =   Producción obtenida / Cuantía de recurso necesaria para obtenerla

Para definir bien la productividad hay que precisar además el recurso o factor que interviene en la producción, con relación al cual se valora la productividad.

Algunos de los recursos más importantes aparecen recogidos en el siguiente esquema.

Productividad

El objetivo de toda empresa es, además de fabricar los productos programa­dos, hacerlo al menor coste posible, manteniendo la calidad fijada, de manera que ofre­ciéndolos al mercado a precios competitivos quede un beneficio razonable. Es decir, se trata de elevar la productividad.

Y elevar la productividad significa producir más con el mismo consumo de recursos, o bien producir la misma cantidad, pero utilizando menos recursos, de modo que los me­dios así economizados puedan dedicarse a la producción de otros bienes.

Son muchos los factores que influyen en la productividad de cada sector productivo, y, por tratarse de un sistema, no hay ningún factor que sea independiente de los demás.

Algunos de estos factores no dependen de la empresa y no son controlables (o la influencia que se puede ejercer sobre ellos es muy baja) por la dirección de la misma co­mo, por ejemplo, el nivel general de la demanda de bienes (el mercado consumidor), la presión fiscal, los tipos de interés, o la disponibilidad de materias primas, de equipo adecuado y de mano de obra cualificada.

Otros factores, en cambio, dependen de la empresa, o la influencia de la misma sobre ellos es muy alta. Este es el caso del suelo, los edificios, los materiales, las máquinas y la mano de obra.

Existen también otros que pudieran parecer no tan obvios, como son las políticas salarial y social de la empresa (cuyo influjo en la productividad, por actuar sobre la motivación, parece fuera de toda duda).

El tipo de recursos (los tipos de maquinaria y las políticas internas) y el uso combinado que se hace de todos los recursos determina la productividad de la empresa.

La dirección de la empresa tiene que ocuparse de que los recursos se aprovechen lo más posible y se combinen de manera que rinda la mayor productividad posible. En todo negocio en que intervenga más de una persona, la función de la dirección del mis­mo es la de equilibrar el uso de los recursos y coordinar la actividad de todos los parti­cipantes para lograr el máximo de resultados.

En lo que respecta a los materiales, la productividad puede estudiarse:

  • en el momento de proyectar o especificar un producto, eligiendo el diseño, instalaciones y equipos adecuados, para obtener un diseño y tecnología ade­cuados
  • en el momento de la fabricación, ajustando el proceso, la manipulación adecuada, el almacenaje e incluso el embalaje, para obtener, en general, un ajuste o afinado de los medios tecnológicos de producción.

En lo relativo al suelo, los edificios, las máquinas y la mano de obra, la productividad se consigue con el aprovechamiento eficaz de estos recursos, por medio de una organización adecuada de los medios de producción.

No se debe olvidar la existencia los impuestos, los gastos de traslado de materiales y de personal, el desgaste de las máquinas, sus amortizaciones y otros hechos que nos llevan a que siempre sea bienvenida cualquier acción organizativa de optimización en el uso de esos recursos para ahorrar a la empresa muchos gastos fijos innecesarios.

Para acabar, señalar que un aumento de la productividad de las empresas de un país ofrece posibilidades de elevar el nivel general de vida en su entorno, principalmente mediante:

  • mayores cantidades de bienes a un coste menor
  • mayores ingresos reales de la empresa y sus accionistas
  • mejora de las condiciones de vida y de trabajo, con inclusión de una menor duración del tiempo del trabajo, una mayor garantía del puesto de traba­jo, o una mayor retribución
  • un refuerzo de las bases económicas del bienestar social mediante la genera­ción, por la empresa, de riqueza en el entorno.

Vía | Elaboración propia

Más información | La productividad empresarial en España; La productividad sectorial en España

Imagen | Producto-Producción; Herramienta

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