Derecho Internacional, Jurídico 


Los extranjeros y el derecho al sufragio

Los extranjeros y el derecho al sufragio

El voto de los extranjeros se basa en la reciprocidad

Por todos es conocido que desde la Constitución de 1978 (CE) se establece en España el derecho al sufragio universal, entendido no sólo como el derecho al voto, sino también como el derecho a ser elegido como representante político. El artículo 23.1 de este cuerpo normativo lo expresa así:

“Los ciudadanos tienen el derecho a participar en asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal”.

Entendido literalmente, supone que todos los ciudadanos (con independencia de su nacionalidad) pueden ejercer el derecho al sufragio. Sin embargo, tradicionalmente se ha entendido que el derecho al sufragio debe ser un derecho nacional, puesto que es el cauce para formar la voluntad general, afectando a los intereses del Estado. La Constitución no es ajena a ello, y así, si atendemos al artículo 13.2 CE veremos que la situación real tiene en cuenta el componente nacionalista del derecho. Así, esta norma establece que los derechos reconocidos en el artículo 23 CE (y por tanto, el derecho al sufragio activo y pasivo) sólo pueden ser ejercitados por los españoles, salvo lo que en virtud de ley o Tratado Internacional se pueda disponer para las elecciones locales. Es decir: en ningún caso pueden los extranjeros (comunitarios o no) ejercer el derecho al sufragio en las elecciones estatales o autonómicas, pero sí en las elecciones locales (municipales y entidades locales inferiores al municipio) con un requisito esencial: la reciprocidad. Es decir, España reconocerá el derecho al sufragio a los extranjeros que residan en su territorio si el Estado nacional de tal persona le reconoce este mismo derecho a los españoles que residan en su territorio.

En el ámbito de la UE, la reciprocidad entre los Estados Miembros viene reconocida desde la adopción del Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht de 1992. Además, se exige que se cumplan los mismos requisitos que para los españoles para ser elector, que vienen establecidos con carácter general en la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, además de manifestar su intención de ejercer el derecho al sufragio, lo cual harán solicitando su inscripción en el censo electoral municipal.

Respecto a los extranjeros no comunitarios, España tiene suscritos Acuerdos de Reciprocidad con los siguientes Estados: Noruega, Ecuador, Nueva Zelanda, Colombia, Chile, Perú, Paraguay, Islandia, Bolivia y Cabo Verde. En tales Acuerdos se reconoce el derecho de los ciudadanos de estos Estados a votar en las elecciones municipales y en las elecciones de entidades locales de ámbito territorial inferior al municipio, previa solicitud de inscripción en el censo electoral municipal. Además, es necesario ser mayor de dieciocho años, no estar privado del derecho a sufragio activo en el país de origen, estar en posesión de la autorización de residencia en España y haber residido legalmente en España el tiempo establecido en el correspondiente Acuerdo. El derecho de voto se ejercerá en el municipio donde tenga su residencia habitual, en cuyo padrón deben estar inscritos. Ahora bien, debe destacarse que estos Acuerdos tan sólo reconocen el derecho al voto, y no el derecho al sufragio pasivo.

Vía| Eur-Lex, Noticias Jurídicas

Más información| Junta Electoral Central

Imagen| Ahora Teulada Moraira

RELACIONADOS