Jurídico 


Los expatriados no tienen que pagar IRPF hasta un límite de 60.100€

Los ingresos  percibidos por trabajos efectivamente realizados en el extranjero, con el límite de 60.100 euros anuales están exentos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

La globalización de la economía está involucrando a las empresas en una dimensión internacional, que plantea unos retos en el plano operativo y obliga a cambios importantes en la gestión de los recursos humanos. Uno de estos retos lo constituye la necesaria movilidad geográfica de la plantilla a nivel internacional, que se conoce generalmente con el nombre de expatriación.

El traslado de las personas y sus familias a otros países plantea numerosas cuestiones que deben encontrar una respuesta coherente. Por un lado, hay que definir las características del proyecto empresarial y los objetivos que se pretenden alcanzar. En segundo lugar, hay que seleccionar a personas capaces de desarrollar el proyecto y diseñar una propuesta económica y profesional atractiva que suponga una motivación positiva para el profesional escogido y entre la que se encuentra la exención fiscal, bajo determinados requisitos, de los ingresos percibidos.

Así la normal fiscal declara exentos de tributación  los rendimientos del trabajo (sueldos, salarios, etcétera)  percibidos por trabajos efectivamente realizados en el extranjero,  bien porque el trabajador haya estado en el extranjero parte del año o haya realizado varios desplazamientos durante el mismo, con un  límite de 60.100 euros anuales, cumpliendo los siguientes requisitos (aparecen recogidos en el art. 6 del Reglamento del IRPF, que se encuentra como fuente en el pié de página).

1. Que los trabajos se realicen para una empresa o entidad no residente en España.

Puede ocurrir que la entidad destinataria de los trabajos esté vinculada con la entidad empleadora del trabajador en cuyo caso se entenderá que los trabajos se han realizado para la entidad no residente cuando  se considere se ha prestado un servicio intragrupo a la entidad no residente porque el citado servicio produzca o pueda producir una ventaja o utilidad a la entidad destinataria, es decir, que los servicios generen un valor añadido (interés económico para un miembro del grupo reforzando así su posición comercial) a las entidades no residentes.

Es decir, si, en circunstancias comparables, una empresa independiente hubiera estado dispuesta a pagar a otra empresa independiente la ejecución de esta actividad o si la hubiera ejecutado ella misma internamente. Si la actividad no es de las que una empresa independiente hubiera estado dispuesta a pagar por ella o hubiera ejecutado ella misma, no debería, en general, considerarse que el servicio se haya prestado. Artículo 16.5 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

Veamos un ejemplo:

2. Que en el territorio en que se realicen los trabajos (extranjero) se aplique un impuesto de naturaleza idéntica o análoga a la del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y no se trate de un país o territorio calificado reglamentariamente como paraíso fiscal. Se considera cumplido este requisito cuando el país o territorio en el que se realicen los trabajos tenga suscrito con España un convenio para evitar la doble imposición internacional que contenga cláusula de intercambio de información.

3. Para el cálculo de la retribución correspondiente a los trabajos realizados en el extranjero, deberán tomarse en consideración los días que efectivamente el trabajador ha estado desplazado en el extranjero, así como las retribuciones específicas correspondientes a los servicios prestados en el extranjero.

Para el cálculo del importe de los rendimientos devengados cada día por los trabajos realizados en el extranjero, al margen de las retribuciones específicas correspondientes a los citados trabajos, se aplicará un criterio de reparto proporcional teniendo en cuenta el número total de días del año.

Esta exención es incompatible, para los contribuyentes destinados en el extranjero, con el régimen de excesos excluidos de tributación previstos en el artículo 9.A.3.b) del Reglamento del Impuesto, cualquiera que sea su importe. El contribuyente podrá optar por la aplicación del régimen de excesos en sustitución de esta exención.

Por ejemplo, don XXX  fue enviado por su empresa desde el día 1 de abril a 30 de junio de2010 auna empresa filial situada en Brasil con objeto de la formación y perfeccionamiento del personal de dicha filial. Una vez realizado dicho trabajo, don XXX. Retornó a España, continuando en la empresa en su régimen normal de trabajo y salario.

Con motivo del desplazamiento y para los gastos correspondientes al mismo percibió 10.250 euros. Para determinar el importe exento de la retribución correspondiente a los trabajos realizados en el extranjero, sabiendo que el salario anual que percibe de su empresa asciende a 75.000 euros.

Retribuciones devengadas durante los días de estancia en el extranjero:

Y finalmente, hay que saber que este límite máximo de 60.100 €, está  referido a rendimientos íntegros percibidos, sin aplicar retenciones. Por último, esta exención es también aplicable a los trabajadores transfronterizos, esto es, aquellos que, residiendo en España, trabajen para una empresa o entidad no residente en España o un establecimiento permanente radicado en el extranjero,  como por ejemplo residente en España que trabaja en Portugal desplazándose diariamente de lugar de residencia al trabajo.

http://youtu.be/EOX4R04So6w

Vía| AEAT

Más información| El País, Noticias Jurídicas, Reglamento IRPF

Imagen| Blogspot, Expatriación

RELACIONADOS