Historia 


Los estatutos de limpieza de Sangre

Constantemente, en la historiografía de la Edad Moderna, nos referimos a la limpieza de sangre como un elemento de la mentalidad española muy importante. Pero, ¿qué es la limpieza de sangre? ¿Cuándo empieza y por qué se desarrolla en España? Esta son las preguntas que intentaremos responder en este breve artículo con el objetivo de que se aprenda un poquito más sobre la sociedad española de la época moderna.

La limpieza de sangre es ante todo un problema interno de la sociedad hispánica y para poder comprenderla es necesario hacer una breve inmersión en la problemática de los estatutos de limpieza de sangre, desde su origen en 1449 en Toledo.

Pero, ¿por qué fue necesario para la sociedad de la época la instauración de estos estatutos? Como bien nos dice Caro Baroja, uno de las grandes figuras en cuanto al estudio del judío en la España Moderna, el cristiano viejo era un hombre con un estatus humilde, tenía que aguantar constantes vejaciones e injurias, por lo que buscó en otro “tipo de hombre” la figura sobre la que descargar su cólera reprimida, su odio reconcentrado y el judío le sirvió magníficamente en esta búsqueda.

A pesar de todo, en teoría todos los habitantes de la península Ibérica eran cristianos, aunque se hubieran tenido que convertir a la fuerza. Pero en la práctica, la limpieza de sangre desarticulaba la sociedad del momento. En la realidad social de la época nos encontramos con la existencia de dos grupos diferenciados: los “Cristianos viejos”, de sangre limpia, pura y sin mestizaje; y los “cristianos nuevos”, personas de origen converso que estaban estigmatizados y aislados de la sociedad. Sin embargo, y a pesar de los impedimentos que existían, es evidente la importantísima presencia entre las élites locales castellanas de familias conversas de origen hebreo. Pero esto no contradice la idea de que los estatutos de limpieza de sangre cerraran las puertas y las posibilidades a los conversos.

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Ejemplo de libro de genealogía y limpieza de sangre. Estos libros eran constantemente manipulados para intentar eliminar cualquier rastro de sangre neófita

Podríamos definir los estatutos de limpieza de sangre como unos medios formales de exclusión selectiva, cuyo criterio esencial era el origen familiar. La dignidad que daba ser “limpio de sangre” era comparable con la nobleza, tal y como nos demuestra numerables fuentes documentales de la época.

En esta concepción, el origen familiar diferenciaba a la sociedad. Los cristianos viejos se creían superiores por su condición de “puros” y manipulaban y desfiguraban la herencia judaica con el fin de diferenciarse de los “otros”. Tenemos que entender estos estatutos como un intento de formular una mentalidad conjunta dentro de una sociedad muy heterogénea, por lo que ante la imposibilidad de crear una identidad interna se recurre al desprecio de otro grupo social para diferenciarse y formular esa identidad de cristiano. Estos estatutos, según Hernández Franco, hay que entenderlos dentro del derecho privativo. Se tenía la concepción de que la sociedad estaba formada por distintas corporaciones, cada una de ellas marcaba su existencia en la exclusión del “otros” en base a dos principios muy arraigados en esta sociedad: la falta de dignidad y la falta de fiabilidad. Estos estatutos vendrán a establecer espacios socioinstitucionales homogéneos de dignidad y tenían como fin mantener este grupo, rechazando la inclusión de neocreyentes.

En conclusión, los estatutos de limpieza de sangre, a pesar de los débiles contenidos jurídicos, recogen una clara manifestación de la mayoría de la opinión social, que es contraria al converso, enlazando este sentimiento con el antisemitismo medieval.

Sin embargo, y a pesar de todo lo expuesto, las últimas líneas de investigación, sobre todo de la historiografía francesa, nos demuestran que una parte importante de los conversos que intentaron asimilarse así lo hicieron. Y fue de manera tan satisfactoria que, en dos generaciones, apenas existía memoria de su origen


En colaboración con QAH.com| Mundo Histórico

Vía|Caro Baroja, Julio. (1978). Los judíos en la España moderna y contemporánea. Madrid: Istmo.

Hernández Franco, Juan. (1996). Cultura y limpieza de sangre en la España moderna: “puritate sanguinis”. Murcia: Universidad de Murcia.

Hernández Franco, Juan. (2011). Sangre limpia, sangre española: el debate de los estatutos de limpieza. Siglos XV-XVII. Madrid: Ediciones cátedra.

Sicroff, Albert A. (1985). Los estatutos de limpieza de sangre: controversia entre los siglos XV y XVIII. Madrid: Taurus.

Imagen| libro de genealogía y limpieza de sangre

En QAH| Ascendencia social en la Edad Moderna; Los judíos en España hasta su expulsión en 1492

 

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