Economía y Empresa 


Los directores financieros tienen más poder en las empresas

director-financieroLos directores financieros han pasado de ser meros guardianes de la cuenta de resultados a tener una responsabilidad que trasciende a la contabilidad y que les da una mayor influencia en las decisiones estratégicas de las empresas. Tras la crisis financiera de 2008, la recuperación ha dado paso a una etapa de aumento repleta de oportunidades. Pese a esto, los directores financieros se siguen enfrentando a retos como los cambios de legislación continuos, la volatilidad, y la complejidad en la gestión con unos inversores que exigen resultados a corto plazo.

El director financiero, como figura clave en el respaldo de la actividad del consejero delegado, en la definición y análisis de la estrategia y en la distribución óptima de recursos debe tener una implicación en las oportunidades y los riesgos de la organización. Los directores financieros deben facilitar y apoyar la competitividad, la eficiencia, la ampliación de la base de negocio y la implicación de la empresa en la búsqueda del éxito conjunto. Por tanto, el cometido de los directores financieros tiene más competencias que las financieras, administración y control. Deben participar en la toma de decisiones de los países donde se van a realizar actividades, en la elección de los negocios que son o no estratégicos, o en los procesos de adquisiciones o desinversiones.

Según informe anual ‘High Performance Finance’ constata que los directores financieros están tratando de asumir responsabilidad más amplías teniendo un 75 por ciento más influencia en la transformación de la empresa, en la adopción y aprovechamiento de herramientas tecnológicas y digitales.

Nuevas funciones

Los directores financieros ejercen un papel más de control de las operaciones y aplican una mayor disciplina financiera en la toma de decisiones, tanto de inversión operativa como de expansión internacional. Por tanto, los directores financieros se han convertido en piezas fundamentales en los procesos de asignación de recursos en las empresas, especialmente en los periodos como el que vivimos en los que los medios disponibles son más bien escasos. Por eso, el director financiero debe canalizar estos recursos hacia un crecimiento a nivel internacional ha sido y sigue siendo una prioridad para las empresa y, por lo cual, mejorar la competitividad es una necesidad.

La posición de los directores financieros en la empresa, actualmente, es privilegiada ya que les permite ver el conjunto de las operaciones desde un nivel superior, con una visión completa de todos los flujos de caja, mercancías, información, personas… que configuran el funcionamiento de la empresa. Por tanto, el director financiero debe contribuir a la optimización de la empresa desde una visión de conjunto ya que muchos de las ganancias de la productividad vienen dadas del poder alinear los procesos desde el principio hasta el final.

El director financiero debe ser un miembro del comité ejecutivo que en todo momento ayude a la empresa a saber dónde está en relación con sus objetivos, surgiendo diferentes alternativas para conseguir dichos objetivos.

Hace un tiempo, los directores financieros no participaban en las decisiones estratégicas o en la transformación del negocio. Sólo valoraban las implicaciones financieras en las decisiones y buscaban los recursos necesarios para llevarlos a cabo. Sin embargo, sus habilidades y su papel en la reestructuración financiera han asegurado la supervivencia de muchas empresas, con lo que la figura del director financiero se ha reforzado. El papel actual del director financiero es la generación de valor para el negocio y entre sus funciones aparecen conceptos como optimizar la estructura financiera, centrarse en la estrategia y en la transformación, liderar la revolución digital, orientar el futuro del rendimiento y desarrollar las capacidades financieras y el talento del área.

Otros aspectos en que las empresas incorporan dentro de sus expectativas de crecimiento y competitividad es la transformación digital. No es suficiente con parecer que se es digital, sino hay que serlo. En esta transformación, los directores financieros tienen un gran protagonismo ya que debe tener una visión global del impacto de las tecnologías digitales en la rentabilidad que puede proporcionar la inversión y la perspectiva de eficiencia y de crecimiento de la empresa. Por tanto, la transformación digital es una realidad en nuestra sociedad y determinará la vitalidad y la modernidad de la empresa. No es una opción y el área financiera debe apoyar dicha transformación.

Se debe considerar que el mundo financiero es cada vez más internacional y más dinámico. Por tanto, la adopción de una determinada estrategia se tomará en base a la evolución de los mercados exteriores. Una transformación digital nos va a aportar más ‘inputs’ para la toma de decisiones y nos va a permitir poder contemplar factores que minimicen el riesgo en la gestión financiera de las empresas.

Un desarrollo del Big Data y la utilización de las capacidades analíticas sobre la información van a influir en el rendimiento de las empresas y, por tanto, en el trabajo de los directores financieros.

Debe existir un equilibrio

El director financiero debe proponer alternativas para crecer siendo cada vez más rentables. No se trata meramente de reducir los costes, sino se deben asignar los recursos de la empresa donde existe un mayor potencial de crecimiento rentable.

Tras las experiencias vividas durante la crisis, donde los grandes apalancamientos de muchas empresas pusieron en descubierto una dependencia excesiva en el crédito bancario, las empresas deben buscar diversificar sus fuentes de financiación ya que las fuentes de financiación clásicas no dan solución a las necesidades de las empresas. Actualmente existen determinados productos como los bonos, bonos convertibles, híbridos, colocaciones privadas… con un crecimiento mayor en el mercado europeo.

Tanto los bancos como las empresas han aprendido las lecciones de las crisis. Se debe buscar financiación en los mercados de bonos internacionales que tienen emisiones grandes y a largos plazos. Esto va a implicar una mayor disciplina financiera y mayor transparencia en las empresas, ya que deber tener un rating que permita a los inversores identificar el perfil crediticio de la empresa y el tipo de interés exigido. Esto va a ayudar una mayor relación entre el riesgo financiero del emisor y coste de la deuda.

Vía| Finanzas: las profesiones más demandadas en un sector falto de talento

Más información| Análisis de un Director Financiero

Imagen| Blog Comunidad IEBS

En QAH| Innovar finanzas en tiempos de crisis (II)

RELACIONADOS