Historia 


Los dioses celtibéricos del Inframundo

El Inframundo, el Más Allá, el Otro Lado, el Reino de los Muertos o como queramos denominar al lugar al que van las almas de los muertos es un tema tan atrayente y misterioso, tan lleno de leyendas y mitos, que he decidido desgranar a las divinidades celtibéricas que tienen alguna relación con la muerte y el Inframundo o al menos, a aquellas de las que nos ha llegado alguna información. Quizá por morbo, quizá por influencias del cine y la televisión o simplemente porque “lo oscuro” parece atraer a mucha gente con ínfulas siniestras, lo cierto es que es fácil, demasiado fácil, encontrar información equivocada acerca de estos dioses. En muchos casos, se trata de puras invenciones que se mezclan y se confunden con lo que conocemos, y en otras ocasiones se producen mezclas de rasgos de otras divinidades más conocidas.

La idealización, la imagen personal que cada uno tenga acerca de estos dioses, o simplemente el manipular los datos como si fueran plastilina ha desperdigado en Internet mucha información tergiversada o directamente inventada que desgraciadamente llega a más gente que los estudios académicos realizados por profesionales. Y no se trata de un problema de accesibilidad sino de la comodidad y conveniencia de la gente que escoge textos fáciles que le ofrecen lo que quieren antes de que leer documentos basados en fuentes históricas y arqueológicas de lectura más complicada (aunque en ocasiones no tanto) y que en muchas ocasiones desmontan teorías e ideas preconcebidas.

Diadema de Moñes (Asturias) en la que se ve una escena relacionada con el Inframundo y el paso a él a través del agua

Diadema de Moñes (Asturias) en la que se ve una escena relacionada con el Inframundo y el paso a él a través del agua. Imagen del Museo Arqueológico Nacional.

No sabemos acerca del Más Allá de los habitantes celtas de la Península Ibérica más que lo que dejaron plasmado en la epigrafía y el arte junto con los testimonios de autores grecolatinos. Lo más probable era que hubiera cuanto menos tres espacios relacionados con el alma de los muertos: el cielo, pues allá era donde iban aquellos que morían en combate y eran devorados por los buitres para así ascender junto a los dioses soberanos; el agua, lugar de transición entre mundos, un rasgo compartido por otras civilizaciones célticas y que aquí se atestigua en las figuras de Nabia y Airón, como expondré luego; y por último, el lugar que hay bajo tierra y donde acuden por norma general las almas de los muertos.

Aquí está el listado de las divinidades conocidas y relacionadas con el Inframundo:

Ataecina. Una de las diosas más conocidas y quizá también más malinterpretadas de la Península Ibérica. Fue identificada por los romanos con Proserpina, lo que sumado al significado de su nombre, “la Renacida”, hace que podamos asegurar que era una diosa que habitaba en el Inframundo pero que también estaba relacionada con la fertilidad y la primavera. Esto último ha hecho que se vean representaciones modernas de la divinidad en forma de alegre jovencita correteando por los bosques; sin embargo, mi visión difiere mucho. Ataecina trae consigo la primavera porque habita bajo tierra y todo lo que hay le pertenece, por lo tanto impulsa la fertilidad y el renacer vegetal desde abajo. Del mismo modo, también posee los metales y minerales ocultos en las entrañas de la tierra, lo que se confirma con la aparición de inscripciones cerca de centros mineros. Y por último, los manantiales, las aguas subterráneas, también pertenecerían a su feudo. De hecho, junto al pantano de Mérida, apareció una inscripción dedicada a Proserpina-Ataecina.

Inscripción en la que se pide a Ataecina que vengue un robo. (Imagen publicada por A.M. Canto)

Inscripción en la que se pide a Ataecina que vengue un robo. (Imagen publicada por A.M. Canto)

Las funciones de Ataecina se amplían cuando encontramos una inscripción en la que se pide la retribución tras haber sufrido un robo, por lo que quizá se la consideraba también repartidora de algún tipo de justicia retributiva. Por último, el hecho de que se le sacrificaran cabras y que quizá fuera identificada con este animal, base de la subsistencia de economías pastoriles de la zona, hace que esta divinidad pueda ser vista prácticamente como la que dominaba el panteón o cuanto menos, una de las más importantes.

Endovélico.  Otro de los dioses mejor conocidos y que se ha identificado con Esculapio por los romanos debido a sus artes sanadoras plasmadas en el rito de incubatio, según el cual los enfermos encontraban la solución a sus males a través de los sueños que debían ser interpretados por un sacerdoteSu nombre se ha traducido como “el Bueno” y también como “el Negro”. Esta última acepción es la que nos marca un carácter ctónico además del hecho de estar identificado con el jabalí, animal vinculado a la noche y a la muerte. En una inscripción, a la figura del jabalí se unen una palma y una corona que reafirman el carácter funerario de la divinidad además de su relación con los bosques y la vegetación (1). ¿Quizá un Cernunnnos local?

Nabia. Habita en las aguas, hecho que podemos confirmar tras comprobar los numerosos topónimos actuales que conservamos y que contienen reminiscencias a esta diosa y su feudo: río Navea (Orense), río Navia (Lugo y Asturias), fuente Navia (Luarca), lagunas de Navianos (Zamora)… Entre los celtas, las aguas eran el lugar de paso hacia el Otro Mundo lo que unido a la traducción de Nabia como “la Barquera”(2) hace que podamos decir que esta divinidad era la encargada de llevar las almas de los muertos al Otro Lado, figura que existe también en otras civilizaciones. Además, al estar relacionada con las aguas, también tendría potestad sobre la fertilidad y la vegetación, mostrándose como una divinidad polifuncional tal y como estamos acostumbrados a ver en la Península Ibérica.

Airón. Está considerado como uno de los dioses más antiguos de la Península Ibérica. Debido a su relación con los pozos y el fondo de lagos y lagunas, se le considera como un guardián del Inframundo. Si antes decía que Nabia era quien guiaba a las almas de los muertos, Airón era quien decidía si les abría el paso o no. Una vez más, el dominio de las aguas como origen de la vegetación hace que también tenga potestad sobre la fertilidad y seguramente sobre las aguas curativas. Por último, podría identificarse con las serpientes y culebras que viven en los fondos cenagosos de lagos y lagunas.

Pozo Airón en La Almarcha, Cuenca, uno de los muchos "pozos airón" de la Península Ibérica. Éste en concreto se vio envuelto en procesos con la inquisición por actos de brujería (Imagen de guadalajarycuenca.blogspot.com)

Pozo Airón en La Almarcha, Cuenca, uno de los muchos “pozos airón” de la Península Ibérica. Éste en concreto se vio envuelto en procesos con la inquisición por actos de brujería (Imagen de guadalajarycuenca.blogspot.com)

Existen numerosas leyendas que hablan de gente arrastrada al fondo de pozos y lagos que han sido llevados al Otro Mundo por su temeridad o imprudencia, viéndose transportados al mundo de los muertos, lo que algunos autores han relacionado con los sacrificios humanos.

Vaélico. Divinidad relacionada con el lobo a partir de la etimología de su nombre y que se relaciona con los guerreros y la muerte. Quizá su función era psicopompa, acompañando al Inframundo a los guerreros que habían sido iniciados, ya que se considera que Vaélico estaba directamente vinculado a los ritos de iniciación de las cofradías guerreras. Algunos autores identifican a Vaélico con Endovélico afirmando que se trata de la misma divinidad pero creo que aunque comparten algunos rasgos, las diferencias son lo suficiente evidentes como para pensar que son dos dioses distintos.

Sucellus. Divinidad gala que aparece en la Península Ibérica seguramente a través de la importación, al igual que ocurrió con Taranis y Epona. Además de la función de la soberanía, también se atribuyen a Sucellus funciones psicopompas derivadas de su asociación al lobo, rasgo que comparte con Vaélico, así que por eso he decidido incluirlo en esta lista.

Epona. Importada de los galos, esta diosa también tiene una función psicopompa al margen de su relación ya conocida con la fertilidad y la protección de los animales domésticos además de con la soberanía y la protección de la tribu. En la Península Ibérica aparece representada en la cueva de Santa Leocadia, Álava, cabalgando hacia el interior de la cueva en la que se hallaron huesos humanos, lo que apunta a esta función de caminante entre mundos. Además, en otras zonas de Europa se han encontrado representaciones de Epona en estelas funerarias aunque hay autores que no consideran esta circunstancia como definitiva para acabar de afirmar la relación de la divinidad con el mundo de los muertos.

Relieve de la diosa Epona en la cueva de Santa Leocadia en Álava

Relieve de la diosa Epona en la cueva de Santa Leocadia en Álava

 (1) CIL II 6266; Olivares Pedreño 2002, pág 230
 (2)”El nombre de la diosa lusitana Nabia y el problema del betacismo en las lenguas indígenas del Occidente Peninsular”. Blanca M. Prósper. Ilu. Revista de ciencias de las religiones Nº2. pgs:141-149. 1997

 

En colaboración con QAH| Céltica Hispana

Vía| BLÁZQUEZ MARTÍNEZ, José María. Diccionario de las Religiones prerromanas de Hispania. ISTMO, S.A, 1975
OLIVARES PEDREÑO, Juan Carlos, Los Dioses de la Hispania Céltica, Real Academia de la Historia, 2002

Imagen| Diadema de Moñes; Inscripción Ataecina; Pozo Airón; Relieve diosa Epona

 

 

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