Historia 


Los diez días perdidos en la historia

En el año 1582, se descubrió que el tiempo que tardaba la Tierra en girar alrededor del Sol correspondía a 365,2422 días (es decir, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos), y no de 365,25 días como se había creído desde la época de Julio César hasta ese momento.

Esa diferencia, aunque parecía pequeña, había provocado algunas alteraciones que se notaban sobretodo en el período de duración de las estaciones. Exactamente, esos más de 11 minutos contados adicionalmente a cada año habían supuesto un error acumulado de aproximadamente 10 días. Y si no se le ponía remedio lo antes posible, al cabo de los siglos aún se iría alterando más.

Es por eso que Gregorio XIII, el papa regente, ordenó una comisión de sabios para que idearan una serie de medidas que solucionaran el problema. Y en esa reunión se tomaron dos decisiones que cambiarían el calendario a partir de ese momento. La primera fue que no fueran bisiestos los años cuyas dos últimas cifras no fueran múltiplos de 4. Y la más importante y controvertida, fue la de saltar 10 días en el calendario. De esta manera se pasó del jueves 4 de octubre a un viernes 15 de octubre, y diez días de la historia desaparecieron para siempre.

reforma

El “Lunario” del Vaticano informa de la reforma del calendario.

Este calendario fue llamado Gregoriano en honor al papa precursor del cambio, y fue adoptado poco a poco en los diferentes países. Primero por los países católicos, en 1700 por los luteranos, en 1752 por el Reino Unido y sus colonias, en 1875 por Egipto, en 1918 por los soviéticos y en 1927 por los griegos. Cada país, saltando el número de días que tuvieron acumulados en ese momento. Los soviéticos y los griegos, por ejemplo, 13 días.

Este hecho, obviamente, causó algunas curiosidades. Por ejemplo, que nadie nació ni murió entre el 5 y el 14 de octubre de 1582, y que las personas que murieron el 4 de octubre no fueron enterradas hasta el día 15. O la anécdota de que Cervantes y Shakespeare murieron el mismo día, el 23 de abril de 1616. Realmente no fue así porque cuando Shakespeare murió, en Inglaterra aún estaba en vigor el calendario juliano, así que en España ya era 3 de mayo y hacía diez días que había fallecido el Manco de Lepanto. O el desorden que causó en las calles de ciudades como Frankfurt o Londres, donde los trabajadores salieron a protestar porque les dijeron que no podrían cobrar los sueldos correspondientes a esos días.

Y aunque en 1954 las Naciones Unidas incluyeron entre sus objetivos más inmediatos el establecimiento de un nuevo calendario mundial, hasta el momento no se ha encontrado una solución que satisfaga los intereses de los diferentes países y el calendario gregoriano es el que aún tenemos a día de hoy.

 

Vía| Los días perdidos de 1582 Los 10 días que se perdieron en la historia Los días que nunca existieron

Más información| La Historia del 30 de Febrero del Año 1712

Imagen| Reloj Lunario

En QAH| El Tiempo y el Espacio en la Edad Media

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