Derecho Civil, Jurídico 


Los Cuasicontratos (II)

Una vez explicada la teoría general de los cuasicontratos, en el artículo de esta mañana, nos adentramos a exponerlos de una forma más detallada.

Gestión de negocios ajenos sin mandato.

Según establece el artículo 1.888 C.C. <<El que se encarga voluntariamente de la agencia o administración de los negocios de otro, sin mandato de éste, está obligado a continuar su gestión hasta el término del asunto y sus incidencias, o a requerir al interesado para que le sustituya en la gestión, si se hallare en estado de poder hacerlo por sí>>.

Nuestro Código distingue claramente dos supuestos:

  1. Si el titular principal o “dominus” ratifica el contrato, se producen los efectos del Mandato, (artículo 1.892 C.C.) y tendrá en tal caso las obligaciones propias del mandante.
  2. Si no ratifica el contrato, el dueño de bienes o negocios que aproveche las ventajas de la misma será responsable de las obligaciones contraídas en su interés, e indemnizará al gestor los gastos necesarios y útiles que hubiese hecho y los perjuicios que hubiese sufrido en el desempeño de su cargo.

En ambos casos, las obligaciones del dueño serán frente a terceros el responder de las obligaciones contraídas en su interés. Y frente al gestor, indemnizarle los gastos necesarios y útiles que hubiese hecho, y cubrir los perjuicios que hubiese sufrido éste en el desempeño de su cargo.

Cobro de lo Indebido

Justicia

El pago o cobro de lo indebido consiste en la relación o vínculo jurídico que se establece entre la persona que recibe lo que no tenía derecho a recibir y aquella que paga por error, en cuya virtud el cobrador se constituye en la obligación de restituir lo indebidamente recibido.

La regulación de nuestro Código Civil distingue claramente los efectos en caso de que el que cobra lo indebido lo haga de buena o mala fe.

Según el art. 1.897 <<El que de buena fe hubiera aceptado un pago indebido de cosa cierta y determinada, sólo responderá de las desmejoras o pérdidas de ésta y de sus accesiones, en cuanto por ellas se hubiese enriquecido. Si la hubiese enajenado, restituirá el precio o cederá la acción para hacerlo efectivo >>.

En caso de mala fe en el que aceptó el pago, el art. 1.896 C.C. dispone: ”El que acepta un pago indebido, si hubiera procedido de mala fe, deberá abonar el interés legal cuando se trate de capitales, o los frutos percibidos o debidos percibir cuando la cosa recibida los produjere.>>

Cuasicontratos Innominados o Atípicos.

Aunque nuestro Código Civil tipifica solo estos dos casos de cuasicontratos,  en la práctica sin embargo aparecen actos voluntarios y lícitos que, realizados por una persona, dan lugar al establecimiento de una obligación.

A estos se les denomina cuasicontratos innominados o atípicos, y nuestra jurisprudencia así los ha identificado y reconocido en determinadas ocasiones. Según ha declarado nuestro Tribunal Supremo, el enriquecimiento injusto late en la entraña de todo cuasicontrato. Por lo que habrá de tenerse ello en cuenta a la hora de calificar jurídicamente un acto lícito y voluntario como cuasicontrato.

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