Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Los criterios conservativos del patrimonio en la Europa del siglo XIX

El interés por la restauración de monumentos y por la creación de nuevas construcciones que atienden al revival del estilo gótico comienza en el siglo XIX. Este hecho se debe tanto a la necesidad por parte de la sociedad de generar nuevos templos cristianos y edificios públicos, como a un nuevo interés por el patrimonio cultural. Es en el siglo XIX cuando se comienza a fraguar el término de patrimonio cultural, que comienza a formar una preocupación sobre la conservación de los monumentos, generando una nueva disciplina, la restauración.

Ya con anterioridad, en el siglo XVIII se había creado un interés por la conservación de los monumentos, pero es a partir del Romanticismo cuando los distintos arquitectos comienzan a realizar las grandes intervenciones en los edificios góticos. Dentro de este nuevo concepto de patrimonio cultural se comienza a crear una legislación, a medida que la noción de patrimonio cobra importancia se generan una serie leyes en los distintos países europeos.

catedral

Proyecto de catedral ideal de Viollet-le-Duc

En Europa, el enfoque sobre las obras medievales tras la Revolución Francesa es muy dispar. Dependiendo del territorio podemos observar cómo eran consideradas y en que estado permanecían. En Inglaterra muchas de las ruinas góticas eran de conventos católicos existentes previos a la instauración del anglicanismo. Dichos complejos monásticos eran observados como vestigios del medievo y eran tratados con el máximo respeto, sin alterar su significado. Como resultado, en el territorio inglés aparece un afán por construir nuevos templos, en vez de alterar los ya existentes.. Uno de los ejemplos más paradigmáticos es la reconstrucción del Parlamento de Londres, ideado por Charles Barry tras el incendio de la capital.

El punto de vista generado por la Francia post revolucionaria ensalzaba la obra medieval como un bien nacional, por lo que era necesario conservarla y en caso de que fuese necesario intervenir sobre ella y restaurarla. En 1837 apareció la Comission des Monuments Historiques con grandes figuras como Jean Baptiste Antoine Lassus y Eugène Viollet-le-Duc. Las teorías de estos arquitectos trajeron consigo esa vuelta al nacionalismo y consiguieron dotar de rigor científico al gótico, lo cual también sirvió para la creación de edificios de nueva planta

Proyecto de restauración de la Catedral de León

Proyecto de restauración de la Catedral de León

En la zona española, la desamortización hizo que los bienes de la iglesia fuesen expropiados. En consecuencia, la propiedad de los templos pasó a manos del estado, incluyendo las obras góticas. Este hecho trajo consigo que muchas de ellas cambiaran su función original y que algunas incluso fuesen derruidas. En el territorio español la actitud frente al neomedievalismo se centrará en la corriente racionalista de Viollet-le-Duc; en este sentido los arquitectos españoles dejan de lado la vertiente más espiritualista y conservadora inglesa, para centrarse en la restauradora, que había tenido una gran acogida gracias al influjo positivista de la tendencia del citado Viollet-le-Duc.

Por último, en los territorios germánicos, la actitud de los arquitectos y constructores alemanes a la hora de abordar proyectos es muy uniforme; cabe destacar que tanto las intervenciones como las nuevas edificaciones siguen el mismo patrón práctico. Se creó una uniformidad en la construcción de arquitectura, intentaron asimilar al máximo el estilo, realizando construcciones con los procedimientos tradicionales.

 

 

Via|  ARGAN, Giulio Carlo. El revival en las artes plásticas, el cine y el teatro, Barcelona: Gustavo Gili, 1977.

Más información| HERNANDO, Javier. Arquitectura en España 1770-1900, Madrid: Cátedra, 1989.

Imagen| Viollet-le-Duc, Catedral León

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