Jurídico 


Los contratos de explotación del buque

Transporte marítimo de mercancías

Ya desde la antigüedad las rutas marítimas han jugado un papel prioritario en el tráfico y el comercio de mercancías. En la actualidad, según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Transporte (UNCTAD), alrededor del 80% del comercio mundial de mercancías se realiza por mar, siendo éste el medio de transporte más barato y eficiente.

Dicho transporte se lleva a cabo al amparo de determinados contratos de explotación del buque, de naturaleza jurídica diversa:

  • El contrato de arrendamiento de buque (también conocido como fletamento a casco desnudo): este contrato no es más que un mero arrendamiento de cosa, por el cual el arrendador traslada la posesión del buque al arrendatario para su uso y disfrute, siendo este último el encargado de dotarlo y equiparlo para el tráfico marítimo, a cambio de un precio o flete. Esta modalidad contractual se suele emplear por los armadores y compañías navieras para ampliar su flota sin tener que esperar a la construcción de un nuevo buque, así como por los Gobiernos para ampliar el transporte marítimo.
  • El contrato de fletamento por viaje: por medio de este contrato, el fletador contrata la capacidad de carga total de un buque para un determinado viaje. En este caso, el fletante o naviero mantiene la gestión náutica y comercial del buque, comprometiéndose tan sólo a transportar en él las mercancías acordadas durante un viaje, a cambio de un flete. Se emplea fundamentalmente en el trasporte de mercancías a granel, ya sea cereal, mineral u otro tipo.
  • El contrato de fletamento por tiempo: en este caso, el fletante o naviero pone su buque a disposición del fletador por un determinado tiempo, en lugar de para un determinado viaje. El fletante sigue manteniendo la gestión náutica del buque, pero ahora es el fletador el que asume su gestión comercial, pudiendo dirigir el buque a cualquier puerto, dentro de los límites del contrato, para recoger o entregar mercancías propias o ajenas. Esta modalidad contractual se suele emplear por aquellos navieros que desean aumentar temporalmente el tamaño de su flota, así como por los importadores y exportadores que desean transportar un volumen elevado de mercancías y evitar la volatilidad de los precios que existe en el mercado del fletamento por viaje.
  • El contrato de transporte de mercancías en régimen de conocimiento de embarque: es el tipo contractual empleado en el tráfico marítimo de línea regular, por el cual el cargador contrata con el naviero el transporte de su mercancía a un determinado puerto, dentro de la ruta del buque, a cambio de un flete. La intervención del cargador en el control de la actividad del buque es mínima, siendo pues el contrato que presenta mayores desequilibrios entre las partes. Este hecho ha motivado la adopción de numerosas convenios internacionales (empezando por el Convenio de Bruselas de 1924, también conocido como Reglas de la Haya) que han venido a establecer una serie de obligaciones mínimas sobre los transportistas, las cuales no pueden ser desplazadas ni siquiera por el acuerdo de las partes. Se trata así de proteger al cargador frente posibles cláusulas abusivas que puedan incluirse en estos contrato de adhesión.

Finalmente hemos de señalar que no todas las modalidades contractuales descritas están reguladas en nuestro Ordenamiento jurídico. Efectivamente nuestro Código de comercio únicamente acoge el fletamento por viaje, en sus artículos 652 a 718, mientras que el transporte en régimen de conocimiento de embarque se regula en la Ley de Transporte Marítimo, de 22 de diciembre de 1949, únicamente para el caso de transporte internacional.

Es evidente que nuestra regulación ha quedado desfasada ante el avance que ha experimentado la práctica del transporte marítimo en los últimos años. De ahí, las ansias con las que el sector aguarda la aprobación de la nueva Ley de Navegación Marítima, cuyo Proyecto llegaba al Parlamento el pasado año.

Más información| El transporte marítimo de mercancías y sus incidencias procesales

Imagen| Buque, Puerto

En QAH| Las Reglas de Rotterdam: una Ley para la Mar

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