Coaching Profesional, Coaching y Desarrollo Personal 


Los conflictos no son tan conflictivos (I)

A lo largo de nuestra vida nos enfrentamos a situaciones las cuales no siempre tienen una fácil resolución. Estas situaciones conflictivas son percibidas como algo negativo provocándonos un gran malestar, tensión y por ende una postura inadecuada de afrontamiento a la misma.

Tensiones en los conflictos

Tensiones en los conflictos.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que los conflictos no son lo mismo que los problemas.

Los problemas se dan cuando existe una diferencia entre la situación a la que aspiramos a tener y la que realmente tenemos. En este sentido nos estamos refiriendo a una condición más “material”. Por el contrario los conflictos se dan cuando existe un obstáculo que impide la consecución de nuestras necesidades u objetivos.

Pero, ¿por qué los conflictos son interpretados como algo negativo?

– Existe una asociación entre los conflictos y la violencia obviando que esta última no es más que una forma de resolución de los mismos. Tendemos a olvidar que existen otras respuestas como por ejemplo la negociación, el arbitraje, etc.

– Los conflictos suponen la experimentación de sensaciones desagradables: insultos, enfrentamiento con personas queridas… Es por eso que tendemos a evitarlas.

– Existe una tendencia a fijarnos en los aspectos negativos del conflicto por lo que la resolución pacífica del mismo resulta complicada.

– El conflicto suele ser una forma de denuncia ante circunstancias que no nos son agradables por lo que exigirán un cambio. El cambio a su vez, supondrá un gasto de energía por nuestra parte y esto es algo que no nos gusta y nos hará ver el conflicto como algo a evitar.

Ahora cabría preguntarse, ¿existen los “conflictos positivos”?

Crisis = peligro + oportunidad

Crisis = peligro + oportunidad

Todo depende de la percepción de los mismos. Así, la cultura japonesa tienen dos símbolos para escribir la palabra crisis (en este caso conflicto): peligro y oportunidad.

En primer lugar, los conflictos pueden suponer un riesgo dado que:

– Afectan a la autoimagen y autoestima de la persona. Esto es debido a que en muchas ocasiones se pone en duda la valía y eficacia de la persona en los terrenos personales y profesionales.

– Limitan los canales de comunicación dificultando así las interacciones entre las partes del conflicto. Esto a su vez favorece las distorsiones en la percepción del otro y la creación de estereotipos.

– Fomenta la polarización, las actitudes y comportamientos agresivos así como la creencia de que es imposible llegar a un acuerdo.

– Además, los conflictos en el trabajo disminuyen la motivación por lo que deben duplicarse los esfuerzos, servicios y recursos para mantener la calidad del trabajo.

Sin embargo, podemos intentar ver los conflictos como una oportunidad ya que:

– Favorecen la reflexión y puede ser un motor de cambios y mejoras personales, profesionales y culturales.

– Promueven la práctica de habilidades de negociación.

– Si se resuelven de manera cooperativa pueden contribuir a la cohesión de las personas y al asentamiento de una identidad grupal.

– Pueden establecer y ampliar los canales de comunicación y mejorar las percepciones interpersonales.

– Promueven el reconocimiento de la legitimidad de los diferentes puntos de vista y niveles de análisis.

– En las empresas los directivos pueden transmitir un modelo de liderazgo productivo.

Como ven, no tenemos que tener miedo a enfrentarnos a los conflictos, si somos capaces de verlos como una oportunidad parte del mismo estará resuelto.

En el próximo artículo les explicaré por qué existen los conflictos y les daré algunas claves para resolverlos pacíficamente.

Vía| Curso “Gestión de Conflictos”. Beca AFIM.

Imágenes| Conflictos, Crisis, Tensiones en los conflictos.

 

RELACIONADOS