Economía y Empresa 


¿Los camiones a gas?

La revolución que supone el shale gas en EE.UU. está cambiando el mapa energético, desde la estrecha relación que este país mantenía con Arabia Saudí hasta la utilización de camiones a gas comprimido. Europa aún está lejos de incorporar esta tecnología debido a las reticencias ecológicas de la extracción del gas esquisto que provoca la contaminación del subsuelo.

Sin lugar a dudas, una de las actividades más contaminantes es el transporte, la distribución de los productos es responsable en gran medida de la huella ecológica que generamos al comprar productos. A modo de ejemplo en EE.UU. camiones de larga distancia consumen 3 millones de barriles de petróleo por día, equivalente al 15% del consumo total. Este motivo hace tan interesante medidas que logren reducir el impacto ecológico.

Hablando en términwal-mart-green-truck-01o económicos, el ahorro es de 1,50$ por gallón (3,78 litros), 0,40$ por litro, y una mayor estabilidad de los precios al no depender de importaciones de países inestables. En contra, un camión propulsado a gas cuesta casi el doble y la falta de infraestructuras para repostar, han hecho que este avance sea lento. La autonomía de estos camiones es de casi 1.000 km.

Si tenemos en cuenta las últimas noticias, compañías como Nike, WalMart o Procter & Gamble. Esta última ha comenzado a trabajar estrechamente con 8 compañías de transporte para alcanzar que el 20% de su transporte en camiones en América del Norte se realice a través de motores a gas en detrimento del diesel.

Esta presión se está trasladando a las compañías de transporte, UPS, una de las mayores de EE.UU., va a comprar 285 camiones de estos hasta 2.014 para aumentar así su flota de 700. Esto supondrá pasar de los 500 millones de km recorridos a los 1,6 billones.  El recorrido total de km que cubre la compañía es de 3,21 billones de km al año.

Medir el ahorro es más fácil, que hacerlo en términos medioambientales. En el caso de Procter & Gamble, se estima una reducción de emisiones 5.000 toneladas métricas, equivalente al uso de 1.000 coches particulares.

A pesar de sus ventajas, el gas natural no va a reemplazar al diesel. El dilema de la gallina y el huevo, que causa el cambio económico de instalar las estaciones de gas o utilizar estos camiones es la razón de este escoyo. Las previsiones de L.N.G. hablan de un 10% del total de transporte de camiones de larga distancia en América del Norte, mientras que en Europa será del 5% para el 2015.

Compañías como Shell planean reconvertir 100 estaciones y ENN construir 500 estaciones. Estos pasos que se están dando en EE.UU. marcan el camino en Europa y pronto podremos verlos por nuestro continente y disfrutar del ahorro que estos suponen en términos de emisiones y el mero económico.

Este nuevo uso del gas como substituto del petróleo en camiones y trenes es más respetuoso en términos medioambientales pero incrementa las consecuencias en caso de accidente. Veremos como se posiciona el gas como alternativa al petróleo en los siguientes años.

Fuente| NY Times y Heral Net

Foto| Le High Valley Live y Tree Hugger

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