Salud y Deporte 


Los beneficios físicos y psíquicos de hacer el amor

Más allá del placer erótico existen motivos por los que practicar sexo con regularidad resulta beneficioso para el organismo y la mente de hombres y mujeres.

El sexo es una divertida manera de contraatacar la hipertensión, la arterioesclerosis, los problemas de sobrepeso y determinadas afecciones de las vías respiratorias. Al igual que la vida sedentaria constituye un factor de riesgo a la hora de padecer una de estas enfermedades, la escasez de sexo resulta contraproducente particularmente en personas de mediana edad.

¿Cuánto sexo necesitas para estar sano?

Todo depende mucho de cuáles sean tus hábitos alimenticios y tu actividad física rutinaria, pero se estima que en una vida sexual saludable el coito debería practicarse una media de tres veces por semana. Al parecer, y según un estudio de la Universidad de Tufts (Massachusetts, Estados Unidos) publicado en el Journal of American Medical Association, ésta es una media de actividad sexual que beneficia especialmente a las mujeres, reduciendo considerablemente su riesgo a padecer un infarto cardiovascular.

En el caso de los hombres está demostrado que las eyaculaciones periódicas (en torno a las 20 al mes) mejoran la calidad de su semen y refuerzan su resistencia frente a patologías como el cáncer de próstata. Es por este motivo que se ha fijado una media de tres encuentros sexuales por semana para aprovechar al máximo los beneficios del sexo.

Principales ventajas de practicar sexo regularmente

Sexo en parejaGenera más anticuerpos: el organismo produce más anticuerpos en las personas sexualmente activas. Tal vez esto no parezca demasiado relevante cuando se tienen 20 años, pero a partir de los 40 hasta un simple resfriado se lleva mucho peor. En este sentido, el sexo mantiene activo el sistema inmunológico produciendo más células T (glóbulos blancos) de manera que los virus y los gérmenes lo tienen más complicado a la hora de provocar infecciones y enfermedades.

Fortalece el suelo pélvico de la mujer: durante el coito se trabajan una gran cantidad de músculos de la anatomía femenina que habitualmente no se utilizan. El suelo pélvico es una zona fundamental en el tratamiento de problemas como la incontinencia o el prolapso uterino, un desplazamiento anormal del útero hacia la vía del parto que provoca molestias y dificulta el desarrollo de una actividad normal. Por este motivo tanto la práctica de sexo como la utilización de determinados juguetes eróticos resulta muy recomendada para el entrenamiento de la musculatura pélvica.

Es un ejercicio saludable: el sexo te mantiene en forma por muchas razones. Para empezar porque durante un encuentro sexual se pierden alrededor de 300 calorías (en función de lo pasional que sea la pareja), se trabaja todo el cuerpo y aumenta el ritmo cardíaco al tiempo que reduce la presión arterial sistólica algo que, en condiciones de salud normales, ayuda a mantener una buena salud cardiovascular. Además, con el coito se elevan los niveles de estrógenos (mujeres) y testosterona (hombres), dos hormonas encargadas de mantener la masa ósea y cuya estabilidad es decisiva para retrasar patologías como la osteoporosis.

Actúa eficazmente contra el estrés: la ansiedad, los nervios y la frustración se disipan casi por arte de magia mientras se practica sexo. Es una actividad con la que el individuo se desconecta por completo de sus problemas y se entrega al placer sensual. Pero no se trata de encantamientos sino de química: durante el coito el cerebro genera endorfinas, una sustancia natural de propiedades analgésicas que provoca una agradable sensación de bienestar. También el sexo es el responsable de que el organismo produzca otra sustancia, la hormona prolactina, que permite abrazar un sueño mucho más profundo y placentero.

Mejora la relación de pareja: aporta seguridad, confianza y pasión. Tres aspectos que al combinarse hacen que los miembros de la pareja se sientan más felices dentro de su relación. La complicidad que se desata entre dos personas que practica sexo de manera habitual favorece a la comunicación, las vuelve más receptivas y mejora su capacidad para afrontar los momentos complicados que se presentan en el día a día de la vida en pareja.

* Más información|diversual.com
* Imagen|lamarea.com

RELACIONADOS