Reflexiones 


Lo atemporal del tiempo

 

Es esa cosa que intentas agarrar con ambas manos pero inevitablemente escapa, es dinero cuando pasa lento y amor cuando es fugaz, un horrible estruendo por las mañanas, es nostalgia, recuerdo y sueños.

"La persistencia de la memoria" de Dalí

“La persistencia de la memoria” de Dalí

Mi mente remite a los relojes de Dalí cuando piensa en el tiempo, esas formas blandas y deformes, estériles como huevos empotrados contra una sartén de los que ya no nacerán pollitos. ¿Realmente es algo que pase el tiempo? ¿Se puede medir? ¿Por qué debería fiarme de una máquina tiktakera, si en dos visiones diferentes nunca se mueve con la misma rapidez? Si no tuviéramos relojes, no habría tiempo.

O tal vez sí. Al fin y al cabo el ritmo de la naturaleza está marcado por ciclos y esos ciclos determinan los periodos de tiempo. Los movimientos de la Tierra, del Sol, de la Luna y de otros asteroides delimitan la forma en que nos movemos. Así tenemos la mañana, la tarde y la noche, los días, las menstruaciones, las estaciones, los años y las eras como alternancia entre luz y oscuridad, entre calor y frío. Pero en las ciudades pocas personas miran a la Luna y el Sol parece haberse convertido en una farola más. Es por ello que necesitamos recurrir a formas de medir el tiempo artificiales y desconectadas de los ciclos naturales.

Stonehenge, situado en Salisbury, Inglaterra

Stonehenge, situado en Salisbury, Inglaterra

Ya desde la Prehistoria, el ser humano se interesó por los movimientos astrales y su efecto en la naturaleza. Se han encontrado crómlech datados a partir del 2600 a.C., yacimientos de gigantescas rocas agrupadas en formas geométricas perfectamente armonizadas con los movimientos del Sol. Civilizaciones como los mayas utilizaron su minuciosa observación del cielo para establecer un calendario perfecto de 13 ciclos de 28 días mas un día fuera del tiempo, 365 días al año sincronizados con el Sol y con la Luna. Nuestro actual calendario gregoriano está desfasado con estos astros y establece un juego de equilibrios que bien nos podríamos ahorrar simplemente con mirar hacia arriba.

El tiempo ya no es sensitivo, sino está marcado en una agenda y un reloj. Pasamos la mayor parte del presente proyectando expectativas dictadas por nuestro pasado, pero entonces, cuando llega ese hipotético momento futuro, nos damos cuenta de que ya lo habíamos vivido en nuestros sueños y perdemos la capacidad de sorprendernos, a veces incluso con fastidio por preferir el sueño. ¿Dónde queda entonces este momento? Está aquí, constantemente, tan solo debemos pararnos a sentirlo y quitarle la pila a ese maldito reloj.

 

Más información| Calendario gregoriano, Calendario maya

Imágenes| Relojes blandos, Stonehenge

En QAH| Stonehenge, todavía un misterio, ¿Cómo manejar tu tiempo?, ¿Ocupar parte de mi tiempo a la reflexión y al pensamiento?, ¿Cómo gestionar bien el tiempo?, La importancia de valorar el tiempo

 

 

RELACIONADOS