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Lista de despropósitos

Querido tú, han pasado siete días desde que comenzó el año nuevo, una semana y nada ha cambiado en ti, sigues siendo el mismo que eras y, eso, está bien. Aún no es tarde para que sepas que no importa cuánto te esfuerces o cuánto te dejes de esforzar, lo que te quiero decir, o más bien recordar, es que yo sigo aquí, qué remedio, unos días más viejo, unos días más sabio, viéndote alejarte de aquella parada de taxis en la que decidiste que ya no te era necesario a partir de la noche que se cerraba un año y se abría otro.

Te felicito, nos felicito, porque seguimos siendo personas enteras, de principios a finales, porque no caemos en estúpidos cuentos de hadas, nada tiene que ver con que no soñemos despiertos, soñamos y vivimos nuestros sueños, pero lo hacemos lejos de todas esas mentiras decoradas que vemos en los escaparates de nuestra ciudad. No fingimos, ni permitimos que nuestra verdad no vaya por ningún camino que no sea el que tenemos en frente, nos enseñaron a vivir con humildad nuestra humanidad. Quizá éste sea el problema. Quizá por este motivo nos hemos llevado tantos palos, uno detrás de otro.

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Lista de despropósitos

¿Sabes que no me quiero arrepentir de nada? Tú tampoco deberías quererlo, no sé si te hará más feliz o no, pero las decisiones las tomamos nosotros, en el último momento tenemos que dar un sí o un no, atrevernos o acobardarnos, para saber que los sueños que teníamos y no salieron
adelante, son sueños abandonados, olvidados, pendientes.

A partir del 1 de enero mi vida se hizo tuya, en tus manos dejé una gran responsabilidad, sin lista de propósitos, sin manual de instrucciones, quería ver de qué estábamos hechos y lo he descubierto, he descubierto que no hace falta decir que queremos ser felices para que no pase ni un instante en el que dejemos de intentarlo, he descubierto que no tenemos que obligarnos a cuidar a los nuestros porque cada momento que compartimos con ellos es un recuerdo cariñoso fruto de la mejor inversión de la vida, también he descubierto que da igual cuántos problemas se interpongan en nuestra meta porque no vamos a permitir que ningún sueño vuelva a quedar olvidado. Hablo en plural, cuando realmente eres tú el que ahora tiene que dar la cara por los dos, pero hablo en plural porque he aprendido a darlo todo cada día sin tener que escribirlo en un pedazo de papel, gracias a aquellos que de una forma u otra, están a mi lado, y gracias a aquellos que aunque se fueron, siguen conmigo.

Si hay un sólo propósito que tenga que escribir para que jamás lo olvides es que sigas siendo tú mismo, con todo lo que eso conlleva.

Imagen| Josué Prieto Abia

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