Patrimonio 


Líneas de Nazca

Muchos de los supuestos misterios de nuestro mundo suelen partir la incredulidad del hombre hacia sus propias capacidades. No terminamos de creernos que nuestros antepasados fueran capaces de levantar las pirámides de Guiza, por dar un ejemplo. También torcemos el gesto con geoglifos del pasado. Un geoglifo es un enorme diseño sobre el suelo a base de colocar o retirar piedras. Los más famosos del mundo son los de Nazca, en el desierto costero del sur de Perú. Fueron realizados entre el 500 a.C. y el 500 por la cultura homónima. Estos Nazca, herederos naturales de la cultura Paracas, localizaron su capital en Cahuachi, un centro más ceremonial que urbano. Fueron auténticos maestros de textiles de intrincados diseños, cerámica policromada y un complejo sistema hidrológico con la construcción de acueductos subterráneos llamados puquios, algunos todavía en uso. Con todo, es por los cientos de geoglifos de gran tamaño por lo que está cultura es conocida mundialmente. Dos preguntas intrigan a todo el que ve una imagen de Nazca: ¿cómo y por qué se hicieron?

Geoglifo de la Araña

Los Nazca desaparecieron sobre el año 750 tras sucesivas riadas producto del fenómeno El Niño, seguramente agravado por las masivas talas. Los Nazca estaban obsesionados con la agricultura y la fertilidad y habían abierto espacio para plantar maíz, además de realizar constantes ritos para mejorar la cosecha. Las líneas se abandonaron, pero se han conservado perfectamente gracias al clima: aquí apenas llueve ni hace viento y la temperatura es constante. Desgraciadamente, en los últimos tiempos, algunas riadas y actos vandálicos han dañado algunos geoglifos. La primera mención de las líneas es de 1533, cuando Pedro Cieza de León las confundió por señales de caminos. Hubo que esperar al siglo XX, cuando el arqueólogo Toribio Mejia Xesspe distinguió diseños desde una colina y llamó la atención a la comunidad científica. En 1941, el historiador Paul Kosok fue el primero en estudiar tanto la técnica usada en estos geoglifos negativos, construidos a base de retirar y no colocar piedras, como los motivos.  Fue fundamental el apoyo de Maria Reiche, una matemática y arqueóloga.

Ciudad Nazca de Cahuachi

La técnica es el misterio más sencillo de desvelar: con un sencillo instrumental y trazando una cuadrícula con cordeles y postes de madera no es difícil replicar un dibujo pequeño a gran escala. Los Nazca iban formando zanjas de unos 10-15 centímetros que dejaban ver la gris caliza inferior y al humedecerse prevenían la erosión. Joe Nickell ha utilizado la arqueología instrumental para demostrar que los geoglifos son factibles sin apenas perspectiva. No obstante, los diseños se pueden ver desde las colinas circundantes, lo que daba la oportunidad de correcciones. Kosok y Reiche fueron los primeros en tratar de explicar la motivación de las líneas. Para ellos eran señales de los astros del cielo. Astronomía, cosmología y religión son los temas en torno a los que se mueven las distintas teorías, que emparentan Nazca con Cahokia en EEUU o Stonehenge. Ser vistos por los dioses, dibujar constelaciones o, como últimamente se defiende, adorar a los dioses relacionados con las fuentes de agua y la agricultura. Cada experto tiene su teoría.

Varios geoglifos antropomorfos sobre una ladera

Cientos son los geoglifos que se extienden en 500 kilómetros cuadrados entre Nazca y Palpa, en las conocidas como Pampas de Jumana. Las mayores figuras tienen una envergadura de 270 metros y algunas de las líneas rectas tienen kilómetros de longitud. Los geoglifos van desde sencillas composiciones geométricas a complejos diseños zoomorfos, fitomorfos y alguno más extraño aún, parcialmente antropomorfo. Los animales son los que más abundan: hay ejemplos de monos, colibríes, arañas, ballenas, lagartos, serpientes, cóndores, garzas, grullas, pelicanos, gaviotas, loros, etc. Casi todos están en terreno llano, mientras que las antropomorfas como el hombre-búho están en laderas. Las más famosas están entre los ríos Nazca y El Ingenio.

Un puquio de Nazca

Ahí es donde se encuentra el aeródromo, que no obstante no sirve para llegar a esta zona sino para tomar las avionetas que sobrevuelan las líneas. Nazca es muy frecuentado por turistas, curiosos y amantes de los misterios, principalmente ufólogos. La mayoría llegan por tierra desde Ica y Paracas, unas tres horas al norte. De hecho, existe la posibilidad de tomar una avioneta en esta zona y evitar así el traslado a Nazca. Volar es una actividad algo cara, pero afortunadamente cada vez más segura. No obstante, si nos da reparo, se puede uno conformar con una torre de observación. Si llegamos hasta Nazca hay que ir al Museo Arqueológico Antonini con restos de la zona. También contratar una excursión o conductor para ir a Cahuachi, al cementerio Chauchilla y sus momias de la cultura Nazca y ver algún puquio, los acueductos. Acceder a las líneas en sí está estrictamente prohibido para protegerlas.

En colaboración con el blog Viaje al Patrimonio

Vía|UNESCO Wikipedia Wikitravel

Imagen|Paul Williams bart theeten Ed88 Diego Delso iheartpandas

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