Historia 


Limajón: el pirata chino que atacó las posesiones españolas en el Pacífico

 

Antes de la llegada de los grandes corsarios ingleses, holandeses y franceses al Pacífico y de que estos atacaran seriamente las posesiones españolas en el Mar del Sur, hubo un pirata chino llamado Lin Feng (Limajón o Limahon en las fuentes castellanas) que puso en jaque a las autoridades coloniales españolas de las Filipinas atacando Manila en 1574.

El junco era el típico navío usado por los navegantes asiáticos así que no es de extrañar que fuera usado también por Limajón.

El junco era el típico navío usado por los navegantes asiáticos así que no es de extrañar que fuera usado también por Limajón.

La piratería en los mares de China es frecuente desde época anterior a nuestra era y a principios del siglo XVI las restricciones a la pesca aplicada por los Ming en China habían provocado que los piratas se multiplicaran aunque en el último tercio de siglo la situación había remitido levemente.
Limajón había nacido en el seno de una familia de pescadores y ya desde su juventud se lanzó a la mar uniéndose a varias bandas piratas aunque no fue hasta su enfrentamiento con Lin Taoqian, otro pirata chino, cuando pudo hacerse con una flota importante.

Sus constantes ataques a la costa sur de China hicieron que el gobierno de los Ming mandara una flota de 130 navíos para darle caza y Limajón tuvo que huir hacia el sur donde se encontró por primera vez con un buque español. Este navío cubría la ruta comercial entre Manila y Fujian (sur de China) e iba cargado con el oro y la plata extraídos de México.

El pirata chino comprendió que los folangji (nombre genérico con el que los chinos llamaban a los portugueses y castellanos) se habían asentado en las Filipinas, así que su ataque no se hizo esperar y en 1574 asaltó Manila sin que los españoles supieran quién les había atacado, información que obtuvieron después gracias a la ayuda de los comerciantes chinos asentados en la ciudad.

El segundo ataque de Limajón, tres días después, fue repelido por los castellanos y el pirata tuvo que refugiarse en Pangasinan, al norte de Manila, donde construyó un fuerte.

Mapa de Filipinas donde se muestra Manila y la región de Pangasinan.

Mapa de Filipinas donde se muestra Manila y la región de Pangasinan.

No fue perseguido en un principio ya que la flota española había sido quemada por los nativos filipinos (a los que los españoles llamaban moros al ser muchos de ellos musulmanes) al entender que la victoria del pirata estaba próxima y podían liberarse del yugo europeo.

Los castellanos atacaron Pangasinan y quemaron las naves de Limajón mientras que Omoncón (Wang Wanggao), un capitán al servicio del Imperio Chino, atracaba en Manila pues había llegado persiguiendo al pirata. El funcionario chino traía una carta de perdón para Limajón si este se incorporaba a la flota imperial (política habitual en el Estado chino) cosa que el pirata no hizo, es más, Limajón intentó atraerse a su bando a los españoles prometiéndoles revelar los secretos para conquistar China. Pese a esto, no consiguió que los castellanos levantaran el cerco sobre él.

La llegada de Omoncón a Manila será el primer encuentro oficial entre la Monarquía Hispánica y el Imperio Chino y dará lugar al viaje a China en 1575 de varios representantes castellanos para entablar relaciones comerciales con el Estado asiático.

Finalmente, el pirata conseguiría eludir el cerco de los españoles y huir en el verano de 1575 gracias a la construcción de nuevos navíos que le permitieron abandonar Pangasinan y desaparecer así de la historia habiendo hecho patente las deficiencias defensivas y estructurales de la colonia española en Filipinas, conjunto de islas por el que el Imperio chino nunca mostró un interés que no fuera más allá del comercial.

 

Vía| Dolors Folch. Piratas y flotas de China según los testimonios castellanos del siglo XVI. En: La Investigación sobre Asia Pacífico en España. CEIAP, Editorial Universidad de Granada, 2006, ISBN: 978-84-338-4589-4, pp 267-286.

Más Información| Pablo Emilio Pérez-Mallaina y Bibiano Torres Ramirez, La Armada del Mar del Sur, Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla, 1987.

Imagen| Junco, Mapa

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