Historia 


LGSM, una asombrosa historia real llevada al cine

Miembros de grupo LGSM en 1984

El poeta francés del siglo XIX escribió que “todo en el mundo existe para concluir en un libro”. Siguiendo este sugerente planteamiento, en efecto, hay historias reales que parecen suceder para ser llevadas a la literatura o para ser reflejadas en la pantalla grande. Sucesos asombrosos, que parecen más fábulas que acontecimientos reales. Historias de las que aprender, con las que emocionarse, que parecen obra de la imaginación de un escritor talentoso o de un genial cineasta, pero que en realidad ocurrieron tal cual se reflejan. No es en estos casos la cultura lo que anima a hacer mejor la vida, es al revés, la vida inspira al cine o a la literatura con sucesos increíbles que sin embargo ocurrieron de verdad.

Una de esas ocasiones en las que se cumple aquello de que la realidad supera a la ficción fue la creación del grupo LGSM (siglas en inglés de Lesbianas y Gays Apoyan a los Mineros) en el Reino Unido en los años 80. Un grupo de activistas homosexuales decide aparcar sus reivindicaciones colectivas para recaudar fondos en apoyo de los mineros que en marzo de 1984 declararon una huelga indefinida contra los cierres de minas del gobierno liderado por Margaret Tatcher. Ese grupo de activistas gays no lo tienen nada sencillo al principio para entregar el dinero recaudado, ya que el sindicato de los mineros rechaza la ayuda, para no ser asociados con los homosexuales, que sufren por entonces una fuerte discriminación y una campaña de acoso en ciertos medios de comunicación y grupos sociales, exactamente igual que los mineros.

No eran  los pequeños pueblos de Gales precisamente las localidades más abiertas de mente ni más proclives a defender los derechos de la comunidad gay. Y sin embargo esa fascinante historia de solidaridad creó una amistad entre mineros y gays, una relación de mutua comprensión y apoyo. Parece un cuento, pero ocurrió de verdad y ahora una película, Pride, del británico Matthew Warchus, estrenada el año pasado en el Reino Unido y que aún se exhibe en los cines españoles, recrea esa historia.

La película es fiel a los sucesos, pero también a muchos de los personajes que protagonizaron aquella historia. Entre ellos, Mark Asthon, el líder del grupo de activistas, quien se empeñó en organizar esta colecta en favor de los mineros. Un joven comprometido con la causa de los derechos homosexuales y con distintos movimientos sociales y políticos (militó en el Partido Comunista) que falleció con 26 años por culpa del sida. La película muestra su dedicación en favor del grupo LGSM junto a su amigo Mike Jackson, también retratado en la película, con la librería Gay´s the World como centro de operaciones.

pride

Cartel promocional de la película “Pride”, que recrea la historia del LGSM

En cuanto a los personajes reales representados en la película de la parte de los mineros de un pueblecito de Gales que recibieron la ayuda del grupo de homosexuales londineses comprometidos con su causa aparecen Dai Donovan, el líder del grupo de mineros en huelga de aquella localidad, y Siam James, esposa de uno de los mineros que llegó a ser diputada en el Parlamento británico  y que, por cierto, participó en la promoción de la película. También es un personaje real Hefina, la presidenta del comité de la localidad galesa, que falleció el primer día del rodaje de la película.

Varias escenas y sucesos que aparecen en Pride se corresponden con la realidad. “Más del 80% de lo que aparece en la película son hechos reales”, ha explicado su guionista Stephen Beresford. Por ejemplo, el gran concierto de “Pervertidos y mineros” organizado por el grupo LGSM, que se adueñó de los insultos recibidos por una parte de la prensa para recaudar fondos en favor de los mineros. Gracias a esa publicidad, aunque negativa por la intolerancia, en los medios amarillistas, lograron que el concierto fuera un éxito. En él participaron cantantes famoso como Jimmie Sommerville, del grupo abiertamente gay Bronski Beat, que por cierto también aparece interpretando el tema Why en la película, al igual que hizo en 1984 en aquel concierto para recaudar fondos en la sala Electric Ballroom.

Otro hecho real fue el apoyo que los homosexuales recibieron de vuelta de los mineros en la manifestación del día del Orgullo Gay en Londres en 1985. La historia de la película, de hecho, recorre un año, el tiempo que transcurre entre esta marcha reivindicativa de 1984 y la del siguiente año. En respuesta a la entrega del grupo LGSM a su causa, mineros de todo el Reino Unido viajaron a Londres el 29 de junio de 1985 para participar en la manifestación del Día del Orgullo Gay y, como se cuenta en los créditos finales de la película, el apoyo del sindicato de mineros permitió que el Partido Laborista británico incluyera un año después de aquella huelga la defensa de los derechos de las personas homosexuales entre los principios de la formación.

Otro hecho que muestra la película y es totalmente real, aunque visto desde nuestros días resulte de un paternalismo y una discriminación intolerables, es que la mayoría de edad para mantener relaciones sexuales en el Reino Unido era entonces de 18 años para todas las personas, salvo para los gays, que sólo podían mantener relaciones a partir de los 21 años. Esa ley homófoba sobre el consentimiento sexual se abolió en 1994. Pride, en resumen, es una de esas historias reales que, por asombrosas e incluso demasiado bellas para ser reales que parezcan, ocurrieron de verdad. Una historia de solidaridad y respeto mutuo llevada al cine. Una historia inspiradora.

Vía| Coolturaqueer

Más información| Lahiguera.net

Imágenes| historiayrevolucioon y Filmaffinity

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