Jurídico 


Ley Concursal: presupuesto objetivo del Concurso

La Ley 22/2003 Concursal vino a regular de manera unificada en España dicho procedimiento, que antes se encontraba disperso en distintas normas civiles, mercantiles y procesales, con cuatro figuras jurídicas distintas: Quita y Espera; Concurso; Suspensión de Pagos; Quiebra.

con1En cuanto al elemento subjetivo, la Ley regula el Concurso tanto para personas físicas como jurídicas. Y en cuanto al  presupuesto objetivo, según el art. 2 de la Ley, es el de que “Se encuentra en estado de insolvencia el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles”. El objetivo de este artículo es entender correctamente cuándo una persona o sociedad se encuentra en situación de concurso, para lo que debemos primero recordar las tradicionales figuras contables de insolvencia: Suspensión de Pagos y Quiebra.

Como sabemos, el activo corriente engloba los activos líquidos y los activos liquidables o convertibles a corto plazo, con los que se cuenta para hacer frente a las obligaciones en el corto plazo. Por ejemplo, las letras de cambio con las que nos han pagado las mercancías, y que vencen en 90 días, más el dinero efectivo en Caja. Y el pasivo corriente engloba las obligaciones que vencen en el corto plazo, como los recibos de la luz y el agua, o la cuota mensual del préstamo de la furgoneta. Cuándo no hay dinero líquido o activos liquidables en el corto plazo suficientes para pagar los vencimientos a corto plazo, y dicha situación es difícilmente gestionable en la tesorería de la empresa, estará el negocio en suspensión de pagos. En nuestro ejemplo, imaginemos que se invirtió toda la Caja en mercaderías, previendo que se venderían todas antes de dos meses, para poder pagar el préstamo bimensual; si los planes de negocio fallan y vemos que pueden ser necesarios unos seis meses para vender y cobrar dichas mercancías, mientras que cada dos meses tenemos que pagar el préstamo mensual, se encontraría la sociedad en suspensión de pagos.

La suspensión de pagos es una situación de insolvencia transitoria, y podría salvarse gestionando la liquidación de activo corriente, la venta de activos no corrientes o de patrimonio para hacer liquidez y pagar a los acreedores de corto plazo.

con2La Quiebra viene dada por aquella situación contable en la que el pasivo de una sociedad es superior al activo. Normalmente, cuándo se devenguen recurrentemente pérdidas que no se puedan cubrir con ampliaciones de capital o con nuevos beneficios, las deudas de la sociedad acabarán superando su activo corriente y no corriente, dando lugar a una insolvencia definitiva. Imaginemos una empresa con unos activos valorados en 100 u.m., unos fondos propios de 10 u.m. y un pasivo de 90 u.m. y pensemos en que sus activos se devalúan pasando a tener un valor de mercado de 40 u.m. mientras sus pasivos se mantienen inalterados; si los socios no pueden cubrir la diferencia, esta sociedad se vería abocada a la Quiebra.

Aquí estaríamos ante una situación de insolvencia definitiva, y solo podría salvarse si los acreedores convierten su deuda en capital (ball in) o bien si liquidan los activos y condonan parte de la deuda.

El nuevo concepto legal, “cumplir regularmente sus obligaciones exigibles” viene a superar aquellas situaciones en las que la empresa continuaba sus operaciones refinanciando deudas a corto plazo, generalmente con nuevos créditos bancarios. Así, estaría la empresa cumpliendo sus obligaciones de manera irregular, por ejemplo con una cuenta de crédito con garantía hipotecaria con la que el banco refinancia una situación de suspensión de pagos o quiebra técnica, lo cual conlleva que se están ocultando las pérdidas al resto de acreedores, mientras que el Banco está ganando garantía hipotecaria frente a todos ellos, con la correspondiente descapitalización frente al resto de acreedores.

Vía| Ley  Concursal

Más información| El economista doméstico

Imagen| Bancarrotayleyes 

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