Neurociencia 


Lesión cerebral en deportes de contacto: demencia pugilística

En los tiempos que corren hacer deporte se ha convertido en una parte fundamental en la de vida de la mayoría de las personas que habitamos este planeta. Algunos lo practican por moda, otros por lucir zapatillas nuevas y, en último lugar, los que quieren mantener una vida sana y un cuerpo activo. Sea de la forma que sea numerosos estudios han arrojado resultados positivos, ya que, realizar ejercicio físico favorece la salud del cerebro y un cerebro en 6a00d8349889d469e2012876f3e268970c-piforma mejora el rendimiento físico y la técnica deportiva. Debemos tener presente aquello de: “mens sana in corpore sano”. Nuestro cuerpo y cerebro es una unidad que debe trabajarse día a día. Dentro de los estudios que se han realizado sobre los beneficios del deporte uno de los datos más llamativos e interesantes es la presencia de neurogénesis en el cerebro (creación de nuevas neuronas) y disminución de la apoptosis (muerte neuronal). Hay que tener presente que no solo se crean nuevas neuronas sino que las conexiones entre las redes ya existentes son mayores, más fuertes y eficaces favoreciendo aspectos del aprendizaje, memoria, reducción ansiedad, mejora del estado de ánimo, confianza, aumenta el umbral del dolor, mejora el carácter, genera disciplinas y rutinas saludables, es una forma de combatir la depresión y las adicciones…

Pero… ¿todos los deportes son beneficiosos para el cerebro? La respuesta es clara: No. Los deportes de contacto elevado como el boxeo, rugby o fútbol americano pueden acarrear lesiones cerebrales irreversibles. Hablamos de este tipo de ejercicios cuando se incluye el contacto físico entre los atletas implicados.

El boxeo es uno de los deportes de contacto más fuertes que existen, ya que, los contrincantes se propinan golpes continuos en la cabeza y a una velocidad elevada, pueden compararse con un accidente de coche con su consecuente traumatismo craneoencefálico. A raíz de estos impactos una de las complicaciones que pueden presentarse en los boxeadores es la demencia pugilística, una enfermedad neurodegenerativa originada por conmociones cerebrales producidas por los constantes golpes que reciben en la cabeza cuando están peleando.

La encefalopatía secundaria a la práctica del boxeo se conoce como: demencia o encefalopatía pugilística, encefalopatía crónica traumática de los boxeadores o punch drunk syndrome (de punch, puñetazo y drunk, ebrio) y fue descrita así desde 1928, por Harrison Martland; las manifestaciones clínicas de éste padecimiento son: anormalidades en la memoria y en la conducta, cambios en la personalidad, parkinsonismo y anormalidades en el habla y en la marcha.

Los síntomas iniciales  suelen ser temblores en las extremidades inferiores, trastornos del lenguaje y pérdidas de memoria y concentración. A largo plazo, acarrea dificultades para andar, temblores generalizados, sordera y un deterioro mental progresivo que puede llevar a la incapacidad total del boxeador.

Según los expertos, esta afectación puede empezar  cuando el boxeador ha participado entre 30 y 60 combates. Aunque este síndrome puede aparecer en cualquier púgil, es más frecuente entre los boxeadores lentos, con mayor capacidad para encajar golpes, que se enfrentan a boxeadores más pesados y también entre los boxeadores que participan en los entrenamientos.

803-1Estudios señalan que en un golpe de estas características se produce la interacción de dos vectores, la fuerza del guante lanzado y la resistencia de la cabeza al golpe. En el impacto, las dos masas se deforman, se acelera la cabeza y se desacelera el puño. La fuerza de cada golpe degenera de las características de los individuos y también de la técnica utilizada. En un impacto central se produce una simple aceleración lineal. La cabeza es desplazada mientras la masa encefálica sufre un retraso en su desplazamiento por razón de inercia. La distancia entre el encéfalo y el interior del cráneo se reduce y se produce un aumento de la presión intracraneal. En un golpe directo que impacta periféricamente en la cabeza puede producirse una hiperextension del cuello y de la columna cervical; en un golpe oblicuo se combina una aceleración lineal y rotativa de la cabeza; el cráneo, inicialmente, se desplaza más rápidamente que la masa encefálica, esta situación provocará una distensión de las venas entre el encéfalo y el seno longitudinal superior, pudiendo causar sangrado venoso y una hemorragia subdural.
De las muchas lesiones producidas durante la práctica del boxeo, las más destacadas son las que se sufren a nivel craneal y encefálico, dada su gravedad y posible incapacitación. Dentro de las más graves e importantes se encuentran las que afectan al encéfalo: los traumatismos craneoencefálicos que se producen de forma aguda y que pueden llevar incluso a la muerte del individuo y por otro lado de forma crónica pueden quedar secuelas cerebrales donde destaca la demencia pugilística.
Como conclusión es importante hacer un llamamiento para la prevención y cuidado de las personas que realizan deportes de contacto dando información sobre las posibles lesiones neurológicas y las consecuencias que pueden acarrear. La detección oportuna de alteraciones en el funcionamiento cerebral en deportistas, permite prevenir un daño mayor al cerebro, lo cual evitaría un deterioro serio e irreversible como secuelas neurológicas graves y déficits cognoscitivos mayores. Como decía Hipócrates: “No existe daño cerebral demasiado leve para ser ignorado, ni demasiado severo para perder la esperanza”.
Vía|

J.A Guzmán Cortés et al; La Neuropsicología en la Contusión y Conmoción Cerebral en el Deporte. Universidad Autónoma de México.

Saing, T.; Dick, M.; Nelson, P. T.; Kim, R. C.; Cribbs, D. C.; Head, E.; Frontal cortex neuropathology in dementia pugilistica. Journal of Neurotrauma 29:1054-1070 (April 10, 2012).

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