Cultura y Sociedad 


Lenguaje inclusivo (III): Alternativas actuales

 

Llegamos a la tercera y última parte de los artículos sobre lenguaje inclusivo. Tras dejar clara su importancia y la inutilidad del masculino genérico, en esta ocasión vamos a ver qué opciones hay actualmente para utilizar un lenguaje no sexista y cómo podemos seguir avanzando en este campo.

¿Qué alternativas se están usando para un lenguaje no sexista?

– Uso de @ : En textos cortos está bastante extendido, si bien no tiene mucho seguimiento por ser evidentemente incorrecto gramaticalmente. Es un símbolo imposible de pronunciar y el lenguaje tiene que poder leerse en voz alta. A su favor debemos decir que es fácil de comprender y que utilizamos otro tipo de signos igualmente ilegibles de forma literal como “Estimado/a”.

– Terminación -es: ni -as ni -os, se usa de una letra ajena al género. Es un cambio más asumible al mantener los términos casi igual. De hecho, al haber palabras que en plural ya terminan en -es se percibe como un paso más “natural”.

– Sustitución de “-o” y “-a” por “x”: es una alternativa parecida al uso del @, con los mismos pros y contras. El distintivo respecto a la @ es que, al ser una letra real, es más fácil de asumir que el símbolo informático. Su uso suele asociarse a una ideología de izquierdas.

– Uso de términos más neutros como “ciudadanía” en lugar de “ciudadanos”: es la opción más usada en el lenguaje institucional.

 

Otras posibilidades poco contempladas:

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– Terminación -ista: es un sufijo auténticamente neutro, el conflicto vendría con términos como actor/actriz, pero podrían cambiarse por actista, manteniendo así la raíz intacta.

A pesar de que este sufijo sea neutral, como cuando decimos “futbolista”, se ha manchado en un caso muy concreto con la ideología patriarcal. La palabra “modisto” es fue una incorrección a propósito para “dignificar” una profesión tradicionalmente femenina, cuando “modista” englobaba tanto a hombre como a mujer.

El motivo por el que ni “taxista” ni “futbolista”, por ejemplo, han sufrido esta distorsión, puede deberse a que son profesiones típicamente masculinas que no ponen en peligro la hombría del trabajador. Si asumimos como natural un cambio en el lenguaje para masculinizarlo, debemos creer que el cambio para la visibilidad de las mujeres también es posible.

Igual que con el uso de la “e” surgen algunos conflictos, como actor/actriz, que se solucionaría fácilmente manteniendo la raíz  y añadiendo el sufijo quedando “actista”.

Uso indistinto de plural femenino y masculino en grupos mixtos: que los hablantes decidan si prefieren generalizar en masculino o femenino sin ser penalizados por ello.

 

Del lenguaje transitorio al lenguaje igualitario:

La mayoría de estas opciones pueden contemplarse más bien, debido a sus impedimentos, como un lenguaje de transición. Esto quiere decir que es útil para ir moviendo la idea de un lenguaje inclusivo y pulir sus desventajas, pero ninguna de estas alternativas se va a implantar sin el apoyo de profesionales de la filología que creen nuevas opciones, solucionen los problemas de las ya existentes o se posicionen fuertemente por alguna de ellas tal y como está.

Los hablantes podemos elegir la opción que más nos facilite la conversión lenguaje/pensamiento, pero estamos condicionados por la norma actual, puesto que no se ve culto el uso de las alternativas (si no hay uso no hay normalización).

 

Vía| Diccionario de la trasgresión feminista (JASS Mesoamérica, Asociadas por lo Justo) 

Más información| Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer

Imagen| Distressed-At-Sign , img_exposicion_170

En QAH| Lenguaje inclusivo I :¿Por qué es importante? , Lenguaje inclusivo II :El dilema del masculino genérico

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