Historia 


Las vías de comunicación en la Hispania Romana (I): fuentes

El conocimiento de las vías romanas, tiene un gran atractivo desde el punto de vista de la arqueología debido a las obras de ingeniería que se realizaron. También tiene un gran atractivo desde el punto de vista histórico por los siguientes motivos: las vías de comunicación romanas sirvieron como medio de conquista, favorecieron el desarrollo de la colonización y la organización del territorio por parte de Roma y como vías de difusión de ideas políticas y religiosas. Existían tres tipos principales de vías romanas: las Viae Publicae y las Publica Itinera bajo supervisión de un Procurator Provinciae y las Privata Itinera.

Las vías de comunicación romanas actuaron como elementos difusores de la romanización por aquellos territorios conquistados, de los que la Península Ibérica no sería una excepción. La Red Viaria en Hispana tenía como objeto explotar y administrar el territorio.

Las fuentes son el instrumento principal para el estudio de las vías romanas. Entre los distintos tipos, destacan los textos literarios como obras geográficas o literarias, o las fuentes epigráficas, principalmente miliarios.

Itinerario de Antonino

Itinerario de Antonino

Entre las fuentes antiguas principales destaca el itinerario de Antonino, único ejemplar de la Antigüedad trasmitido y que describe las principales rutas del Imperio. Presenta dos problemas, en torno a su autor y fecha de composición y los criterios de su elaboración. El autor se piensa que fue Caracalla, por lo de Antoninus, y su redacción se llevaría a cabo en el siglo II según varios autores como Wesseling, Parthey-Pinder y Curtz. Otros autores como Mommsen, Miller y Kubitschek lo sitúan en los primeros años de Diocleciano. Según Wesseling y Parthey-Pinder el carácter del documento obedecería a una publicación oficial pero esta tesis esta ya desechada. Otra teoría apunta a que sería una colección privada sin ningún tipo de conexión oficial. En este sentido, puede decirse que la finalidad del autor, según Kubitschek, sería la de un trabajo de biblioteca, mientras que Miller hace referencia a un criterio práctico. Ambos coinciden en que supone la principal fuente de conocimiento de la red de calzadas del Imperio. El Itinerario de Antonino consiste en una compilación de una serie de rutas articulada a través de un esquema de redacción de vías principales y secundarias. En primer lugar, muestra un epígrafe general del camino con un punto de partida y llegada, así como el número de millas y la enumeración de mansiones con el número de millas parciales de una a otra.

Otra fuente importante la constituye el Itinerarium Maritimum, de la cual es muy difícil la identificación del autor, época, fuentes y criterio de redacción. Según diversos autores, se puede concluir que no es un trabajo oficial, uno o varios autores lo recopilan en la época de Diocleciano o poco antes, la principal fuente para su elaboración es un mapamundi o mapas regionales y la diversidad de fuentes y autores. Tiene tres partes e Hispania está representada como región costera del Mediterráneo con unos pocos datos en cada epígrafe.

Tabula Peutingeriana

Tabula Peutingeriana

Por otra parte, la Tabula Peutingeriana, de la que conocemos pocos datos e indirectos sobre el autor y la fecha de composición. Miller indica que el autor es un tal Castorius, mientras que Kubitschek rechaza esta suposición. Este dice que la fecha de composición se encontraría en torno a la segunda mitad del siglo IV. Por otra parte, Cuntz señala como fecha de composición el 170 d. C. Las fuentes principales para su elaboración serían un mapamundi romano junto a otros itinerarios y los criterios para su realización serían fundamentalmente prácticos. La Tabula presenta en forma plástica toda la tierra conocida en la época de su confección. Para Hispania, tiene un valor nulo por que se perdió la primera parte.

Ravennatis Anonymi Cosmographia

Ravennatis Anonymi Cosmographia

El Anónimo de Rávena pertenece a un autor desconocido compilador de una cosmographia dividida, posteriormente, en cinco libros y que abarca todo el mundo conocido hasta entonces. Podemos deducir que es un autor cristiano y que su fecha de composición se sitúa en torno al siglo VII tomando como fuente un mapa de rutas romano del siglo III, al que se suman datos de escritores más recientes y de diversas épocas. Para Hispania supone una fuente excepcional.

La Guidonis Geographica tendría como autor un compilador y plagiador de la Edad Media, Guido de Pisa y la fecha que se le otorga se sitúa en el 1119. Está relacionado con el Anónimo de Rávena y describe Italia, Sicilia, Cerdeña y Córcega, un periplo por el Mediterráneo y varias observaciones. Guido y el Ravennate son dos traducciones diversas de un mismo texto pero Guido añade retoques posteriores de una fuente griega.

Vasos de Vicarello o Apolinares

Vasos de Vicarello o Apolinares

Los vasos de Vicarello, por su parte, constituyeron un gran hallazgo arqueológico. En los tres primeros vasos observamos escritos en cuatro columnas, separadas por un igual número de pilastras jónicas rematadas por capiteles corintios. Desarrolla el itinerario de Gades a Roma, enumera 106 mansiones y las distancias entre ellas. Hay varias hipótesis sobre su realización como la de que sirviera de ofrenda a Apolo por un viajero gaditano que se dirigía a Roma. No es una guía de peregrinaje común y presenta forma de miliario a escala reducida. Según Heurgon, la diversidad de vasos se debe a la sucesión de modelos distintos en el taller. Los vasos dos y tres son más antiguos que el número uno. El cuatro es el más reciente, sobre finales del reinado de Augusto o principios del de Tiberio. Los tres primeros se realizarían en los primeros años del Principado.

Reproducción de la inscripción de la Tégula de Valencia

Reproducción de la inscripción de la Tégula de Valencia

La tégula de Valencia es un texto epigráfico itinerario referente a Hispania que no se conserva. Suponemos que es un itinerario en piedra semejante al miliario de Togres con un punto de partida en Valencia y que describe la ruta hacia el Norte siguiendo la costa por medio de una serie de estaciones.

Tablas de barro de Astorga

Tablas de barro de Astorga

Por último, las tablas de Barro de Astorga son cuatro placas de arcilla en las que aparecen las vías del noroeste peninsular, con mansiones y la distancia entre ellas. Fueron dadas a conocer por Blázquez. Están fragmentadas y su hallazgo se produjo en circunstancias oscuras. De las cuatro, sólo la segunda parece auténtica, las restantes son imitaciones hechas por la misma mano a imitación de la segunda, la única que tiene asidero. Su finalidad, según Blázquez, sería de teseras militares. Para Schulten, tendrían un uso militar, estarían basadas en el mapa de Agripa y reproducirían las vías hechas en la guerra de Augusto. Estas interpretaciones estarían superadas. Se piensa que se trataría de un itinerario para uso privado o una placa de tipo votivo.

Vía| JAIME JAIME, M.R., Trabajo Fin de Grado La Red Viaria en la Hispania Romana

Más información|ROLDÁN HERVÁS, J.M., Itineraria Hispana. Fuentes para el estudio de las vías romanas en la Península Ibérica, Madrid, 1975

Imagen|Itinerario de AntoninoTabula PeutingerianaAnónimo de Rávena, Vasos de Vicarello, Tégula de Valencia, Tablas de barro de Astorga

En QAH|Declive del Imperio Romano, De Hispania a Roma: la explotación minera del lapis speculari

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