Derecho Mercantil, Jurídico 


Las sociedades laborales

Las Sociedades Laborales

Reguladas por la Ley 4/1997, de 24 de marzo de 1.997, de Sociedades Laborales y en lo no previsto por en ella por el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio de 2.010, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital.

Las sociedades laborales son sociedades anónimas (S.A.) y sociedades de responsabilidad limitada (S.L.) en las cuales la mayoría del capital social es propiedad de trabajadores que prestan en ellas servicios retribuidos de forma personal y directa, y cuya relación laboral con la sociedad es por tiempo indefinido.

Para que una sociedad obtenga la calificación de “Laboral” deberán solicitarlo en el Registro Administrativo de Sociedades Laborales de su Comunidad y cumplir 3 requisitos:

1. El número de horas al año trabajadas por los trabajadores contratados por tiempo indefinido que no sean socios, no podrá ser superior al 15% del total de horas/año trabajadas por los socios trabajadores (o superior al 25% si la sociedad tuviera menos de 25 socios). Para el cálculo de dichos porcentajes no se incluirán los trabajadores con contrato de duración determinada y los trabajadores con discapacidad psíquica en grado igual o superior al 33% con contrato indefinido. En el caso de superar los límites anteriores, la sociedad realizará los siguientes trámites:

a) Comunicación de dicha incidencia al Registro de Sociedades Laborales, para su autorización por el órgano del que dependa.

b)Reducción de los trabajadores en el plazo máximo de 3 años, a razón de 1/3 como mínimo anual.

2. Con independencia de las reservas legales o estatutarias que procedan, estarán obligados a constituir un Fondo Especial de Reserva que se dotará con el 10% del beneficio líquido de cada ejercicio. Dicho fondo sólo podrá destinarse a la compensación de pérdidas en el caso de que no existan otras reservas suficientes para este fin.

3. El capital social estará dividido en acciones nominativas o en participaciones sociales, según se trate de una sociedad anónima laboral (S.A.L.) o de una sociedad limitada  laboral (S.L.L.). Ninguno de los socios podrá poseer acciones o participaciones sociales que representen más de la tercera parte del capital social. En caso de superar dichos límites, la sociedad adoptará las medidas necesarias en el plazo de 1 año.

Clase de acciones o participaciones:

a) De clase laboral: Son propiedad de los trabajadores cuya relación laboral lo sea por tiempo indefinido.

b) De clase general: Son las restantes. Los trabajadores, socios o no, con contrato por tiempo indefinido que adquieran por cualquier título acciones o participaciones sociales pertenecientes a la clase general, tienen derecho a exigir de la sociedad la inclusión de las mismas en la clase laboral, siempre que se acrediten a tal efecto las condiciones que la ley exige.

Asimismo, los Órganos de Administración de la S.A.L. y de la S.L.L. serán los previstos para la S.A. y la S.L., respectivamente.

La pérdida de la calificación de la sociedad como “Laboral” deberá ser aprobada por la Junta General de Socios tras su inclusión en el Orden del día o se producirá de oficio cuando:

a) Se incumplan los requisitos del número de socios trabajadores o se exceda el porcentaje de horas/año trabajadas por trabajadores no socios sin que la Sociedad normalice la situación en 3 años.

b) Cuando un socio supere un porcentaje superior a la tercera parte del capital social o el 50% en el caso de entidades públicas, sin que la sociedad normalice la situación en un año.

c) Falta de dotación, dotación insuficiente o aplicación indebida del Fondo Especial de Reserva.

 Los beneficios que presenta este tipo de sociedades frente a las S.A. o S.L. son:

– En el ámbito del Impuesto de Sociedades podrá amortizarse libremente los elementos del inmovilizado material, intangible e inversiones inmobiliarias de la sociedad a efectos de la realización de sus actividades, adquiridos durante los cinco primeros años a partir de la fecha de su calificación como laborales.

Estarán exentas de las cuotas devengadas por ITP y AJD en su modalidad de operaciones societarias por la constitución y aumento de capital social, bonificación del 99% en la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas por la adquisición de bienes y derechos provenientes de la empresa de la que procedan la mayoría de los socios trabajadores de la sociedad laboral.

Bonificación del 99% por la modalidad de actos jurídicos documentados por las escrituras notariales de constitución de préstamos siempre que el importe se destine a la adquisición de activos fijos necesarios para el desarrollo del objeto social.

– Otros beneficios se refieren a la posibilidad de solicitar la prestación por desempleo en su modalidad de pago único, justificando la incorporación como socio trabajador a una Sociedad Laboral.Principio del formulario.

Vía|Ley 4/1997, de 24 de marzo, de Sociedades Laborales.

Imagen|Sociedades Laborales

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