Historia 


Las sirenas medievales

Kongelige Bibliotek, Gl. kgl. S. 1633 4º, Folio 60r

Sirena reflejándose en el espejo. Kongelige Bibliotek, Gl. kgl. S. 1633 4º, Folio 60r

La creación de mitos es una actividad inherente al ser humano. Una vez el mito ha sido creado en un acto de genialidad imaginativa, este debe ser transmitido generación tras generación, pudiendo recorrer océanos de tiempo. Los mitos, en su difusión, pueden sufrir modificaciones o añadidos que los hagan transformarse. El mito de las sirenas es un buen ejemplo de este proceso. A continuación, pues, nos sumergiremos en la imagen que se tenía de estos seres acuáticos en la Edad Media.

La sirena es un ser mitológico que, gracias a su canto, embauca a los marineros con la finalidad de errarles en su camino o provocar naufragios. Primeramente, su figura provocaba terror, era un peligro añadido a las ya peligrosas travesías marinas. Una vez entrada la Edad Media, la figura de este ser reunía en sí diversos pecados, tales como la lujuria, la vanidad, etc., por lo que serán usadas como un elemento moralizante (de ahí que aparezcan con frecuencia en los bestiarios medievales). Bien es cierto que se asocia a esta figura femenina con el océano pero no sólo habita en el “gran azul” sino que también podemos encontrar a estas criaturas en otro tipo de corrientes de agua: ríos, lagos o fuentes. De igual modo, sobreviven en numerosas mitologías paganas además de la clásica, cuyo buen ejemplo es la rusalka eslava.

En cuanto a su representación, la fisionomía de la sirena medieval se concibe de dos maneras principales. La primera deriva de la tradición clásica, cuerpo de ave y cabeza humana. Este aspecto terrorífico le otorga una apariencia diabólica (bastante parecido a la arpía). La segunda forma representativa es la que impera en nuestra imaginación, cuerpo de mujer y cola de pez, aunque esta podía dividirse dando lugar a una cola bífida. Su aspecto es mucho más bello, más idealizado; se las representará con largos cabellos, pechos descubiertos y portando objetos, tales como espejos, peines o instrumentos musicales. A este último tipo de sirena se le asociará con la lujuria. Estas dos tipologías convivirán durante gran parte de la Edad Media, hasta que a finales se imponga el uso de la cola única. Además de estas dos tipologías pueden aparecer sirenas-toro o sirenas-caballo, aunque son los menos habituales.

Bodleian Library, MS. Bodley 602, Folio 10r

Sirenas tocando instrumentos. Bodleian Library, MS. Bodley 602, Folio 10r.

La representación de esta tipología concreta viene desde la antigua Grecia (aunque influida por las representaciones ya existentes en Egipto y el antiguo oriente), desde donde se extendió por todo el Mediterráneo. Hay que tener en cuenta que este ser mitológico está presente en casi todas las culturas, aunque su fisionomía cambie. Podemos encontrarlas esculpidas en piedra, pintadas en miniaturas, en vidrieras, etc.

Podemos encontrar numerosos ejemplos representativos de este ser mitológico, ya sea en el interior o en el exterior de numerosos edificios religiosos medievales, además de tener su hueco privilegiado en numerosos bestiarios. Quizás pueda resultar chocante encontrarse con este ser derivado de la mitología clásica, pagana, en un centro religioso cristiano pero tiene más sentido de los que parece.

El objetivo de esta representación es ilustrar pecados tales como la vanidad o la lujuria, habitualmente asociados con este ser mitológico ¿Con qué finalidad? Con la finalidad de usarla como elemento moralizante, humanizando los pecados para mostrarlos a los fieles y así evitar que se alejen de las vías sociales establecidas en la época.

Como habéis podido comprobar, el mito de la sirena viene de lejos y su simbolismo ha ido cambiando según la mentalidad imperante. Es indudable que el mito de la sirena sigue vivo actualmente, no hay más que pensar en la famosa sirenita de los cuentos infantiles y sus múltiples adaptaciones en la industria cinematográfica.

 

Vía| KAPPLER, C.: Monstruos y maravillas a fines de la Edad Media. Madrid, Akal, 2004/ PÉREZ SUESCUN, F. / RODRÍGUEZ LÓPEZ, M.V.: “Las sirenas medievales: aproximación literaria e iconográfica” en Anales de Historia del Arte, nº 7, 1997, pp. 55-66 / RODRÍGUEZ PEINADO, L.: “Las sirenas” en Revista Digital de Iconografía Medieval, vol. I, nº 1, 2009, pp. 51-63.

Imágenes| Sirenas arpías Sirena reflejándose en el espejo

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