Historia 


Las siete otras batallas de las Termópilas

Cuando pensamos en el paso de las Termópilas tan solo nos viene a la mente Leónidas y sus trescientos espartanos enfrentándose a las hordas persas de Jerges. Sin embargo, esa batalla fue la primera de ocho batallas que se libraron en el angosto paso de las Termópilas. Este paso separa el norte de Grecia del sur, pasando entre las montañas y, antiguamente, el mar.

El mar, debido a la sedimentación de varios ríos que desembocan en el golfo Malíaco, ha ido retrocediendo unos 8 kilómetros desde la primera batalla, aproximadamente tres metros al año, así pues, el paso  ya no da al mar, pero lo tiene muy cerca.

Paso de las Termópilas ayer y hoy

Paso de las Termópilas ayer y hoy

Hoy en día, la autopista más importante de Grecia, la A1, pasa por el paso de las termópilas, y en ese lugar, justo donde se libró la primera de las batallas, está emplazado un monumento a la memoria de la hazaña de Leónidas. Sin embargo, pocos viajeros conocen las 7 otras batallas que se han librado en el paso a lo largo de dos milenios y medio.

La segunda batalla de las Termópilas la libró nada menos que Filipo II de Macedonia, el padre de Alejandro Magno en el 353 antes de Cristo. Pretendía invadir el sur de Grecia pasando por las Termópilas, pero los atenienses se le adelantaron y tomaron posiciones antes que él. Por lo que Filipo se decidió a retirarse y consolidar posiciones. Esta guerra acabó precisamente por un cambio de política en la Polis de la zona (Fócida), que dejó de permitir que los atenienses defendiesen el paso. Tras la retirada de los atenienses, se firmó una paz favorable a Filipo II.

Apenas unos años más tarde, tras la muerte de Alejandro Magno, en el 223 antes de Cristo, un nuevo enfrentamiento tuvo lugar en las Termópilas, cuando los griegos se rebelaron contra Antípatro, el regente de la Macedonia europea. Los griegos acabaron con el ejército macedonio, y Antípatro acabó retirándose a la ciudad cercana de Lamia, donde quedó sitiado hasta la llegada de la armada macedonia, reforzada por fenicios y chipriotas, derrotando finalmente a los griegos.

En el 279 antes de Cristo, un nuevo pueblo se lanzaba a la conquista del sur de Grecia, los galos. Éstos formaban una poderosa horda que buscaba riquezas y lugares donde asentarse. Al saber de su llegada, todos los griegos se unieron de nuevo ante la amenaza extranjera. Los galos, liderados por Brennus, no pudieron tomar el paso, así que enviaron un contingente poderoso por el otro lado de las montañas, hacia Tesalia. Esto hizo que todos los tesalios que defendían las Termópilas se retiraran a defender sus hogares. El resto de griegos que defendían el paso animaron a mujeres y viejos a ayudarles. Tras muchas maniobras de hostigamiento, los galos consiguieron rodarles por pasos de montañas, pero los griegos consiguieron escapar por mar.

Apenas un siglo después, en el 191 antes de Cristo, los romanos comienzan a dominar el mundo, y lo demuestran en Grecia, donde derrotaron con habilidad al rey Seléucida Antíoco III. Los seleucidas defendían el paso, y los romanos los rodearon por las montañas, apareciendo un pequeño contingente muy cerca del campamento sirio. Antíoco, sin saber la cantidad de romanos que le atacaba por la retaguardia, entró en pánico, y la caótica retirada se convirtió en una derrota aplastante.

Romanos contra Seléucidas

Romanos contra Seléucidas

La batalla menos documentada sin duda es la del 267 de nuestra era, en la que una horda de bárbaros, liderados por el pueblo extinto de los hérulos, una tribu germánica (escandinava, en realidad) que apareció en las fronteras del imperio. Los romanos no pudieron defender las Termópilas en aquella ocasión y los bárbaros saquearon toda Grecia, incluida Bizancio.

Es curioso cómo ni durante la edad media, ni la edad moderna, el paso de las Termópilas no presencia ninguna batalla. Esto se debe a que aquella zona perteneció a dos grandes propietarios, los Bizantinos, que estuvieron presentes durante un milenio, y los otomanos, que estuvieron dominando la zona quinientos años más, ocupando el mismo territorio que el antiguo Imperio Romano de Oriente, curiosamente.

La siguiente batalla de las Termópilas es 1821, con la guerra de independencia de Grecia del poder turco. También se le llama Batalla de Alamana. El líder de la revuelta griega, Diakos, encabezaba un ejército de 1.500 patriotas, defendiendo la zona de los 8.000 turcos que enviaba Istambul. Los contingentes griegos tuvieron que ir retirándose por la superioridad numérica turca, y finalmente, los otomanos

Diakos capturado, empalado y siendo asado a la parrilla por los otomanos tras la batalla.

Diakos capturado, empalado y siendo asado a la parrilla por los otomanos tras la batalla (Grabado griego de la época).

capturaron a Diakos. En una muestra de respeto el líder turco pidió a Diakos, jefe de la revuelta griega que se pasase a su bando y se convirtiese en oficial turco, éste contestó: “Nací griego y moriré griego”. Tras lo cual fue empalado y asado al fuego. Esto, lejos de desmoralizar la revuelta griega, la animó y convirtió a Diakos en un mártir. Esta batalla también fue curiosa porque fue de las últimas en las que combatieron los jenízaros, prohibidos en 1826.

La última batalla fue hace 73 años, en la Segunda Guerra Mundial, cuando los alemanes estaban tomando Grecia. Aunque en ese enfrentamiento no hubo griegos, la wehrmacht se enfrentó a la fuerza expedicionaria neozelandesa y australiana. Las tropas de la Commonwealth se afianzaron en el paso, y consiguieron defender el paso de las Termópilas durante un día antes de retirarse al sur, y evacuar de tropas aliadas Grecia, dejando la Europa continental completamente vacía de tropas aliadas. Situación que permanecería así hasta la operación Barbarroja y la entrada de la URSS al bando aliado.

La Wehrmacht tomando el paso de las Termópilas tras la retirada aliada en 1941

La Wehrmacht tomando el paso de las Termópilas tras la retirada aliada en 1941

 

Se podría decir, que ese paso está maldito, pues las batallas allí ocurridas han acabado mayoritariamente en desastre para los amigos del mundo libre (Occidental), tras la victoria persa, vino la victoria de los galos, luego los bárbaros, la victoria de los otomanos contra los patriotas griegos, la victoria de los alemanes…

Nos queda la batalla victoriosa de los romanos… ¡Qué suerte de romanos!

 

Via| Dexter Hoyos, Hannibal’s Dynasty: Power and Politics in the Western Mediterranean, 247-183 BC, Routledge, 2000

Buckler, John (1989). Philip II and the Sacred War. Brill Archive. ISBN 90-04-09095-9.

Siculus, Diodorus. “12”Library. XVIII.

Procopius (January 4, 2008). History of the Wars: The Gothic War. Books V and VI. Dodo Press. ISBN 1-4065-6655-1.

Bitzes, John (1989). Greece in World War II: To April 1941. Sunflower University Press. ISBN 0-89745-093-0.

Imagen| Paso de las Termópilas

RELACIONADOS