Jurídico 


Las responsabilidad de las entidades financieras en las promociones inmobiliarias

Ha sido el Tribunal Supremo el que, mediante Sentencia 733/2015, del pasado 21 de diciembre del pasado año, ha dictaminado que serán las entidades de crédito las que respondan de las cantidades entregadas por  los  compradores de viviendas al promotor cuando éstas no hayan sido ingresadas en una cuenta especial ni avaladas por el promotor.

Responsabilidad entidades financieras

Los hechos se remontan en 2004 cuando un comprador suscribió con una promotora inmobiliaria un contrato de compraventa sobre una vivienda en construcción. Entre las cláusulas incluidas en el contrato, se encontraba el plazo de entrega de la vivienda, que era de 24 meses a partir de la firma del contrato, hecho que no sucedió puesto que aun en 2010 no estaba terminada la obra.

La acción ejercitada se basaba en una “acción de rescisión” que prevé el artículo 3.1 de la Ley 57/1968, de 27 de julio sobre percibo de cantidades anticipadas en la construcción y venta de viviendas, solicitando la rescisión del contrato así como la condena solidaria de ambas demandad
as a la restitución de la cantidad abonada en concepto de cuenta del precio, más los intereses pertinentes.

Con todo la Sentencia referida, ha fallado “fijar la siguiente doctrina jurisprudencial”:

«En las compraventas de viviendas regidas por la Ley 57/1968 las entidades de crédito que admitan ingresos de los compradores en una cuenta del promotor sin exigir la apertura de una cuenta especial y la correspondiente garantía responderán frente a los compradores por el total de las cantidades anticipadas por los compradores e ingresadas en la cuenta o cuentas que el promotor tenga abiertas en dicha entidad».

Con ello, nuestro Alto tribunal ha encajado un nuevo golpe al sistema financiero español, quien orden a las entidades financieras devolver las cantidades abonadas por los compradores en situaciones como la detallada.

No obstante, esta sentencia abre un nuevo camino, lógico, para todos aquellos compradores minoristas que nunca llegaron a entrar en su vivienda, un hogar que ahora mismo está en manos de los mismos bancos en las miles de inmobiliarias que ellos mismos han creado, siendo ahora también responsables por no prestar la garantía que permitía al comprador de buena fe, en situaciones como la dada, recuperar al menos su dinero; pues la entidad financiera tenía un deber de vigilancia sobre el promotor al que concede el préstamo a la construcción para que los ingresos en la única cuenta que tenga con la entidad, especialmente cuando estamos ante un caso de consumidor minorista que está amparado por la Directiva 93/13/CEE.

 

Vía | Aranzadi 

Imagen | Google 

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