Historia 


Las representaciones iconográficas en la Edad Media

En el siglo XIV vamos a asistir a una serie de cambios desde el punto de vista iconográfico, desde el punto de vista religioso. Ahora se va a hacer hincapié a la devoción individual. Esto va a dar lugar a la escultura devocional, teniendo en cuenta la devotio moderna, en el caso de las meditaciones vamos a ver que debido al aspecto sensible se van a introducir cambios importantes en el ámbito iconográfico, asociado también a un contexto en el cual la gente moría a edades muy tempranas.

El teatro tiene una gran influencia y a lo largo del siglo XIV cada vez va a ir cobrando más intensidad. No se sabe muy bien si fue el teatro lo que influyó en la escultura o fue al revés, parece que una se produjo una cierta conexión en el tiempo. Hay muchos elementos de las representaciones teatrales, tanto en la pintura como en la escultura, y que se van a establecer como algo que se va a suceder a lo largo de la historia del arte. Esto lleva a haber reproducciones de los autos: el pozo de moisés será en realidad una transposición de un paso litúrgico (acto teatral) a la piedra. A finales del siglo XIV se supera la crisis, sobre todo, en la corte de París y en los tres ducados.
En relación con la teatralidad señalada y el contexto de muerte, guerras y unas continuas epidemias de peste, la muerte es uno de los temas mas desarrollados a lo largo de este siglo. Esta muerte aparece con todos sus horrores como un cadáver o un esqueleto. Pese a haber aparecido en algunos textos del siglo XIII, será en el XIV cuando se lleve a producciones escultóricas. Factores señalados antes como la teatralidad y la devoción serán vitales pues gracias a la evolución de las formas junto con el dramatismo harán que las representaciones tengan valores muy peculiares. Así mismo, comienzan a proliferar los textos con los oficios de difuntos y diferentes leyendas que justifiquen las representaciones. Dentro de la muerte vamos a tener diferentes tipos de representación contenidas en el cementerio de los inocentes de París

La primera figura con la que nos encontramos es la del esqueleto, que veremos aparecer como un cadáver disecado (un esqueleto con la piel pegada al cuerpo). Esta representación viene de un problema que se encontraban en cementerios como el de París, ya que se moría un gran número de personas por la peste y tenían que desenterrar cadáveres para meter a otros. Estos cuerpos estaban en unas condiciones de conservación bastante aceptables en comparación con otros cuerpos de cementerios diferentes, descubrieron entonces que a causa de una arcilla que había allí la conservación de los cuerpos era mejor.

Por eso se va a tener esa imagen de la muerte. Las representaciones aparecen con una apertura en el ombligo por donde salen los gusanos y con frecuencia van a tener una sonrisa sarcástica. El tema se va a extender sobre todo a finales del siglo XIV cuando el médico de Carlos VI, Guillermo d´Harcigny, al morir  manda realizarse la sepultura y en ella quiere que aparezca la figura del yacente como un cadáver disecado. Esta tumba es la que abre el camino de una manera definitiva de ese tipo de representación de la muerte.

Una leyenda muy popular durante la Edad Media era el encuentro de los tres vivos y los tres muertos, esta surge porque el duque de Berri había pensado enterrarse en el cementerio de los Inocentes y manda esculpir allí un grupo de tres jóvenes que en el trascurso de una cacería se encuentran con tres cadáveres que les advierten cuál va a ser su fin. Normalmente siempre llevan unos textos explicativos.

Dentro de este tema, había dos modelos. El de la foto es del modelo francés, pero hay un modelo italiano en el que se pone la figura de un anacoreta que es una figura que está meditando sobre ese encuentro.

La Danza macabra fue el tema que se desarrolló en el cementerio de los Inocentes de París. Estaba pintada y recorría los muros del cierre del cementerio. Conocemos cómo era este tema gracias a unos grabados que se llevan a cabo a finales del siglo XV por un grabador francés que se llama Guyot Marchand. Representa 30 parejas en las cuales no se puede hablar de la muerte en abstracto sino que es en realidad la representación del vivo y su correspondiente muerto. El esqueleto es él mismo pero ya muerto. Debajo de cada pareja había unos textos explicativos contando lo que allí pasaba. Esos grabados cuando después se hacen en pintura, normalmente no se escriben los versos, a lo mejor se hace una pequeña mención, pero sin que aparezcan los textos completos.

Por ultimo tenemos el Ars Moriendi (arte de bien morir) a finales del siglo XV. Es la representación de una serie de grabados de las tentaciones que el moribundo tiene en el lecho de muerte y luego en la vuelta de la página aparece la tentación y en el verso aparece la salvación. Justo cuando el muerto está a punto de caer en las tentaciones aparece Cristo, la Virgen o algún Santo y le salva.

Vía| Alegre Carvajal, Esther. El arte en la Baja Edad Media Occidental: arquitectura, escultura y pintura. Ramon areces 2014
Imágenes| Leyenda tres encuentros, Danza macabra, Ars Moriendi
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