Historia 


Las reformas urbanísticas de la Roma papal

Trazado de las vías papales

 

A lo largo del siglo XVI comienzan una serie de reformas en la ciudad de Roma. A Mediados del siglo XV comienzan una serie de reformas en las vías de comunicación que la van a ir modernizando. Estas se encontraban promovidas por los Papas que anhelaban dejar su impronta en la historia y por ello ser recordados. Gran parte de estas reformas se encuadran en el Renacimiento, periodo que no solo tenía reminiscencias al mundo griego sino que además ponía en su epicentro la figura del hombre como núcleo de todas las cosas.

A continuación veremos hasta un total de diez Papas que fueron contribuyendo paulatinamente a la creación de espacios que aun hoy es conservan en la ciudad de Roma. En primer lugar nos encontramos con Nicolas V (papa número 208 de la Iglesia católica desde el 6 de marzo de 1447 hasta su muerte en 1455) promotor de el Borgo, una via papal. Sucesores suyo como Pablo II y Eugenio IV ejecutan la definición de la vía Latta, desde la vía Famini hasta la entrada de Roma, reformada con el papa Farnese. Con derribos se hace este eje en el que se articula Roma que a la postre será el tridente de Roma de la época Barroca.

El papa Sixto IV, más conocido como el papa franciscano, trabaja y preside la mitra romana hacia 1480. Pese a ser recordado hoy por los enfrentamientos con Lorenzo de Medici y ser quien firmara la bula por la cual se instauraba la inquisición en Sevilla, hoy le recordamos por sus aportaciones tanto al arte como la Capilla Sixtina y diferentes encargos constructivos. Muchos  de estos hoy son algunas de las vías importantes de Roma cómo; la vía Cornari, -que va hacia plaza España-, la Papalis que lleva hacia el capitolio y la Peregrinorum, que va de formas paralela  al Tiber, a ello se le añade el puente de Sixto, uniendo el Trastevere con la zona central.

Aunque Julio II fuera más conocido por la tumba que Miguel Angel le diseñará así como por su intensa actividad militar. Será quien mande la construcción de la vía Giulia, paralela de la vertiente oeste o sur de Tiber, y la Lungara, una es Parnesina y la otra pasa por la vía farnese, trazado paralelo de rápida conexión. Estás ideas de conexión de la ciudad entre otras cosas se llevan a cabo por su intensa actividad militar, entre los que destacan enfrentamientos con los Borgia, ataques a Venecia o contra el imperio francés.

Con un papado algo más tranquilo y humanista, el papa León X manda hacer la vía de la Ribera, que transcurre desde la Plaza del Popolo, buscando la Piazza Navona y el Panteon, lo que se une con las vías  la vía Flammini uniéndose a la vía del Corso, haciendo una bifurcación. Con el papa Clemente VII nos encontramos un papado más estrepitoso promovido por su carácter indeciso, urbanísticamente lo más destacado de su papado fue la vía Balbuina en la que tenemos uno de estos tridentes.

El nucleo principal de la ciudad de Roma se lo debemos al Papa Pablo III, más conocido como el Papa Farnese, el cual da un nuevo trazado a la vía Lata, y manda hacer la reforma del capitolio, el núcleo municipal de Roma.  Por otro lado, Roma es también nucleo de polémicas religiosas y de recelo ante la figura de los judíos. Por ello es Pablo IV, el papa que dicta un decreto “Cum urbinis absorbum”, definiendo el gueto de los judíos de romana, arrinconándolos en un área delimitada, esto al final se convierte en una zona con sus propias leyes. Las bulas eran escritos que expedían la Cancillería Apostólica papal, que tenían importancia en aspectos eclesiásticos y civiles. Eran muy frecuentes en los papados, por lo que el ámbito urbanístico no suponía excepción.

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Vía della Conciliazione

Otra bula destacada en lo que a urbanismo se refiere será la que haga el Papa Gregorio XIII “Quae publice utilia” la cual establecía el reglamento vigente hasta el siglo XVIII sobre la definición de las manzanas en las calles, establece pautas para la apertura de nuevas carreteras, levantamiento de muros, se acaba la idea de un edificio como una célula cerrada, pretende que las casa no queden aisladas, la idea de unificar grandes áreas y manzanas, favorecer el asentamiento de grandes edificios, se unifican solares pequeños… Siguiendo la idea de poner delimitaciones a Roma a Pio IV le debemos su porta Pia y la St Pia, y la definición de las entradas a la ciudad de Roma.

Por ultimo a la reforma de Sixto V,  la encontramos ya inscrita en la actuación Barroca, su propuesta es la imagen de una Roma de peregrinos,  en la cual la vías sean las que unan las principales Basílicas de la época con obeliscos y grandes vías. En el siglo XVI es cuando ya está establecido el trazado de Roma, el cual sería modificado a lo largo de años posteriores, especialmente la vía della Conciliazione, que fue modificada por Benito Mussolini, y unía el vaticano con el castel sant’angelo, destruyendo sin embargo el barrio del Borgo.

 

Vía| Bernales Ballesteros, Jorge. El arte del Renacimiento : urbanismo y arquitectura . Gever, 1990
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