Historia 


Las raíces de México: La Triple Alianza o el Imperio Azteca

Sin duda, uno de los eventos que partió en dos la Historia del mundo occidental fue el Descubrimiento de América. Dos mundos, que hasta entonces habían vivido sin el conocimiento de la existencia del otro, entraron en contacto dando origen a intercambios socioculturales y nuevos procesos históricos. El Nuevo Mundo estaba poblado entonces por una amplia variedad de civilizaciones y sociedades indígenas, cada una con distintos grados de desarrollo. Una de ellas, quizá la más conocida, es la Triple Alianza, o más bien, el Imperio Azteca. A continuación se describirán las principales características de esta sociedad prehispánica, que habitó el Valle de Anáhuac entre los siglos XIV y XVI.

Fundación de Tenochtitlán

La Fundación de Tenochtitlán, ilustración del Códice Durán.

Antes de la llegada de los españoles, la región de Mesoamérica estaba habitada por al menos 250 etnias diferentes; los aztecas, o mexicas, constituían solo una de todas aquellas etnias que hablaban el náhuatl. Según la tradición, los mexicas llegaron al Valle de México luego de una larga peregrinación, en la que fueron guiados por el dios Huitzilopochtli, quien les indicó que debían establecerse en el lugar donde encontraran un águila sobre un nopal devorando a una serpiente. Tal evento habría sucedido en el actual y casi desaparecido Lago Tetzcoco, sitio donde los aztecas fundaron Tenochtitlán en 1325, el mismo año que Jaime II de Aragón conquistaba Cerdeña.

La nueva ciudad de Tenochtitlán pronto se vio sometida bajo el poderío de otro centro urbano, que por ese entonces llevaba la hegemonía en la región, Azcapotzalco. Poco más de un siglo después de la fundación de Tenochtitlán, los aztecas de esta ciudad establecieron alianzas con otras dos ciudades: Tetzcoco y Tlacopan. Así, juntas, en 1428 vencieron a la ciudad de Azcapotzalco, dando origen a su vez a la Triple Alianza o Imperio Azteca. No obstante y pese a que se habían constituido en alianza, la ciudad de Tenochtitlán tenía supremacía sobre sus dos aliadas, lo que la convertía en una especie de capital mexica.

Rueda del calendario azteca

Rueda del calendario azteca

De esta manera, desde el 1428 y hasta 1521, los aztecas ensancharon sus dominios desde el centro de México hacia los extremos oriente y occidente de sus dominios, llegando a dominar una amplia área entre los océanos Atlántico y Pacífico. Pero los mexicas no sólo se dedicaron a convertir en tributarios a otras etnias que habitaban la región, también desarrollaron diferentes campos de la cultura y el conocimiento. Como en toda civilización, el manejo del tiempo era fundamental, por su parte los mexicas componían su calendario a través de cuatro nombres rotativos con los que se denominaba a los años: Calli (casa); Tochtli (conejo); Atl (caña) y Tecpatl (cuchillo). A su vez, cada año rotaba aparte del nombre, un número del uno al trece. Aparte de los años rotativos, los aztecas tenían una rueda calendárica que daba cuenta de cinco mundos o “soles” que habían sido creados y destruidos (a excepción del último, que estaba por terminar).

Por otra parte, los aztecas también desarrollaron un complejo sistema de numeración de base vigesimal, que no sólo contribuía para la contabilidad del tiempo sino también de los tributos, por ejemplo, la capital, Tenochtitlán, recibía los tributos de las comunidades sometidas cada ochenta días. En cuanto al sistema de escritura, los aztecas crearon un sistema de escritura ideográfica, en la que cada símbolo no representa un fonema o sonido, sino más bien una idea o concepto. En los códices y a través de su sistema de escritura, los mexicas representaban los más importantes eventos históricos y religiosos de su pueblo, de hecho, algunos códices se hicieron después de la llegada de los españoles e incluso muchos, por encargo de los mismos colonizadores.

En cuanto a la actividad económica, el grueso de la población azteca se desempeñaba como campesina y recibían el nombre de Macehualli. Trabajaban tierras comunitarias que eran redistribuidas periódicamente según el movimiento demográfico de cada familia. La sociedad mexica manejaba también altos niveles de comercio, siendo el intercambio o trueque una actividad principal; el intercambio se realizaba midiendo el valor de los productos, y el cacao tenía una función especial en las transacciones, la cual podría equipararse a la del dinero en cuanto medida de valor. Por otro lado, la clase noble de la sociedad azteca recibía el nombre de Pipiltin, constituida básicamente por los miembros de una comunidad que habían vencido a otra en una guerra y por cuya victoria habían convertido a los perdedores en tributarios.

Plano de Tenochtitlán

Plano de Tenochtitlán

Aunque se le considera un imperio en términos modernos, lo cierto es que la política territorial mexica era complicada. La unidad básica comunitaria de los aztecas se denominaba Altepetl, este concepto denotaba tanto una entidad política como étnica o cultural; el líder del altepetl recibía el título de Tlatoani, cuyo poder era rotativo, pero ¿quiénes se rotaban el poder en el altepetl? Esta unidad, base de la sociedad no sólo azteca, sino de otros pueblos de habla náhuatl, estaba dividida en distintos Calpulli, cada calpulli tenía un jefe que se denominaba Teuctin, quien tenía funciones políticas y religiosas. Así, por ejemplo, Tenochtitlán como altepetl, estaba constituido por cuatro calpulli: Cuepopan, Azacualco, Teopan y Moyotla y el Tlatoani de Tenochtitlán, era un cargo rotativo entre los respectivos teuctin de sus calpulli. Por otra parte, el gran líder de la Triple Alianza o lo que se llamaría hoy día “emperador de los aztecas”, recibía el título de Huey Tlatoani. Sin embargo, el poder del Huey Tlatoani no era rotativo, se legaba a un familiar pero éste no era un heredero directo, generalmente, heredaba el poder el hijo mayor de la hermana del gobernante.

Sin embargo, el desarrollo del Imperio Azteca se vio frenado alrededor del siglo XVI cuando empezaron los contactos con los españoles. La Triple Alianza llegó a su fin en 1521, cuando el último Huey Tlatoani fue apresado por el ejército de Hernán Cortés (quién también había utilizado como milicias a varios grupos indígenas, enemigos de los aztecas), pasando los territorios del Valle de México a conformar el recién creado Virreinato de Nueva España.  Iniciaba para los aztecas un período difícil, pero del cual resultaría un rico mestizaje que no despreciaba totalmente la herencia indígena y del cual es fruto hoy el Estado Mexicano.

 

Vía| CARRASCO, Pedro. Estructura Político Territorial del Imperio Tenochca. La Triple Alianza de Tenochtitlán, Tetzcoco y Tlacopan, México D.F.: El Colegio de México. 1996, 670 pp; DAVIES, Nigel. Los Antiguos Reinos de México. México: FCE, 1988.

Imagenes|Fundación de TenochtitlánCalendario AztecaPlano de Tenochtitlán 

 

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