Derecho del Trabajo, Jurídico 


Las prostitutas tienen derechos laborales

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Manifestación a favor del reconocimiento de derechos laborales para las “trabajadoras del sexo”

La inspección de trabajo se presenta en Barcelona en un local denominado “X Center BCN”. En dicho local se encuentran a varias masajistas que ofrecían sus servicios a clientes en un horario determinado. Las trabajadoras acudían cada día y quedaban a la espera de la llegada de clientes a quienes les ofrecían, además de masajes, servicios sexuales. La TGSS, entendiendo que todas estas trabajadoras deberían estar cotizando, solicita al juzgado que declare la laboralidad de la relación.

Para que exista una relación laboral deben darse las notas de voluntariedad, dependencia, ajenidad y retribución. La determinación de una relación como laboral conlleva la aplicación de todos los derechos del Estatuto de los Trabajadores y el acceso a determinadas prestaciones de Seguridad Social, con la obligación correlativa de cotizar para su obtención.

No hay ninguna duda de que todos los elementos se dan en este caso. El juez, al que hay que agradecerle su estilo claro y ameno, entiende que para decidir si la relación hay que superar dos escollos argumentales: el primero es la “alegalidad” de los servicios prestados y el segundo la posible lesión de los derechos fundamentales.

El primero es importante en la medida en que los contratos deben de tener un objeto lícito (art.1271 CC). El art. 188.1 del Código Penal establece que es delito obligar a una persona a ejercer la prostitución con violencia o intimidación. Las trabajadoras, en todo momento declararon que ejercieron la prostitución “de forma libre y no coaccionada”, por lo que se descarta la existencia de violencia o intimidación, más allá de “la situación social y económica que puede haberla inducido a la prostitución“. En consecuencia,  el Juez entiende que el objeto no puede considerarse ilícito por estas razones.

El análisis de la violación de los derechos fundamentales, es importante  pues si se considerarse  el objeto del contrato (los servicios sexulaes) vulneran los derechos fundamentales, dicho objeto debería reputarse ilícito. La sentencia (SJdS 10 Bcn, 18/02/2015) repasa los diversos textos legales y reconoce que se trata de una cuestión que afecta a la dignidad de la persona y a la igualdad de género.. Sin embargo, precisamente por estas razones, “en tanto el Estado Español no asuma el “modelo nórdico” de lucha contra la prostitución no se puede llegar a este conclusión, por cuanto–paradójicamente–ello no haría más que agravar la situación, también desde la perspectiva de género, de las trabajadoras afectadas“.

Sin duda se trata de una sentencia valiente y persuasiva que afronta una cuestión difícil de manera decidida.

Imagen|Tercera información

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