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Las picaduras de insectos. Estar alerta

Primavera y verano son el paraíso para los insectos. Es en estos periodos del año cuando proliferan estos pequeños animales, unos inofensivos y otros una auténtica pesadilla para quienes padecen sus picaduras. ¿Cómo enfrentarse a ellos? Afortunadamente existen trucos útiles para alejarlos o al menos intentarlo, aunque no siempre funcionan para todas las especies y en todos los casos:

  • Lo más básico: ignorarlos en la medida de posible y no incordiarlos o provocarlos.
  • Evitar movimientos bruscos si estamos cerca de una colonia de insectos o se nos aproximan.
  • No atraerles: evitar perfumes y cremas de aroma floral o fuerte, comer cerca de ellos y vestir ropas de colores chillones y/o estampados florales.
  • Cuando hay muchos a nuestro alrededor, cubrirnos la mayor parte posible del cuerpo con ropa y usar repelentes –hay muchos tipos y para diversos tipos de animal-.
  • Alejarse de zonas húmedas ya que se sienten atraídos por el agua.

Remedios caseros

Conviene estar al corriente sobre formas de evitarlos, más allá de los insecticidas y, cuando ya hemos sido sus víctimas, sobre los remedios para el dolor. La naturaleza, igual que acoge a los insectos, nos facilita sustancias que los repelen y/o alivian los efectos de sus mordeduras y picaduras. En el caso de los mosquitos, la albahaca, la lavanda, el eucalipto y la citronela, cuatro plantas de agradable olor, son el mejor ahuyentador, bien en maceta o mezclados con crema corporal. Otros “bichitos” muy molestos y comunes son las abejas y las avispas. Con las primeras se recomienda extraer su veneno y aplicar una mezcla de leche, miel y pan para aplacar la inflamación y calmar la desazón. Y con las temidas avispas, al ser su veneno alcalino, es recomendable neutralizarlo con sustancias ácidas, tras limpiar la zona con zumo de perejil o vinagre. Una buena opción es utilizar una pasta de agua con bicarbonato o miel con efectos curativos. Sea la especie que sea, también es aconsejable acudir a un herbolario donde hay variedad de soluciones para espantarlos o paliar las consecuencias de sus “picadas”.

Las picaduras graves

Hay muchos tipos de picaduras y de insectos, igual que personas más y menos sensibles a los venenos. En ocasiones, se padecen alergias concretas -anafilaxia- y en otras, se dan reacciones más exageradas. Incluso, una picadura puede llegar a ser de tal gravedad que requiera una visita a las urgencias médicas. Pero si hablamos de las picaduras de insectos y reacciones más corrientes es importante estar informado para conocer los síntomas. Ardor, hormigueo, dolor, enrojecimiento, hinchazón y picor son los clásicos.

Pero, ¿cuándo es realmente grave?. Para saber cuándo estamos ante una de esas picaduras se debe estar alerta ante los primeros signos de alarma.

– Si se detecta que la persona tiene dificultades para respirar normalmente.

– Si se comienza a hinchar de manera evidente cualquier parte del rostro.

– Si el receptor de la picadura comienza a ponerse, literalmente, morado o amoratado.

– Si el afectado detecta una sensación opresiva en la garganta y tiene dificultades para tragar.

– Si comienza a percibir debilidad.

Ante cualquiera de estos síntomas no hay que dudar en recurrir a los servicios médicos de urgencias e, incluso, llamar al teléfono de emergencias 112.

Picadura

 

Curar picaduras de insectos en casa

Pero si somos afortunados y no padecemos alergia ni peligrosas reacciones, para tratar y curar los efectos de una picadura de insecto podemos seguir una serie de pautas básicas recomendadas, y estar atentos durante unos días a la evolución de la picadura para evitar agravamientos o infecciones.

– Lo primero es la higiene. Lavar la zona afectada por la picadura es fundamental.

– En segundo lugar, dependiendo del tipo de insecto, observar si se ha quedado el aguijón dentro de la piel y retirarlo. Para ello no es recomendable el uso de pinzas por si rompemos el saco de veneno. Es preferible raspar con cuidado la superficie de la parte de piel afectada.

– Utilizar cubitos de hilo envueltos en un paño para aplicarlos sobre la picadura y evitar que aumente la hinchazón.

– Estar al corriente de cremas y pomadas específicas para cada clase de picadura de insecto -de venta en farmacias- y aplicarlas para aliviar las molestias.

En definitiva, conviene saber qué hacer, cómo actuar y qué remedios y curas existen para enfrentarnos a estos diminutos animales que cada año acuden a su cita con la naturaleza y poblan nuestros campos, jardines, casas y ciudades.

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