Derecho Mercantil, Jurídico 


Las Operaciones de Reestructuración Empresarial en el actual contexto de crisis (II)

En la primera parte de esta serie de dos artículos dedicada a las operaciones de reestructuración empresarial en el actual contexto de crisis económica, hicimos una introducción acerca del estado actual del tejido empresarial de nuestro país y de las alternativas que están al alcance de las compañías para solventar los problemas económicos a los que se enfrentan.

Medidas de reestructuración empresarialEn esta segunda parte, presentamos las operaciones de reestructuración empresarial como las medidas estrella y en alza desde los últimos 4 años (en los últimos años se han producido 1.821 fusiones empresariales, la gran mayoría por absorción, (1.794), mientras que las escisiones han crecido en más de un 16%) para que la empresas actuales afronten su situación de crisis siendo objeto del presente artículo ilustrar, brevemente, los resultados y ventajas que se consiguen con las mismas y sin perjuicio de ahondar en posteriores publicaciones en las ventajas asociadas a cada una de ellas.

Nos centramos en el presente artículo únicamente en las tipificadas (bajo principio de numerus clausus) como operaciones de  modificación estructural (transformación, fusión, escisión y cesión global de activo y pasivo), operaciones calificadas por la doctrina alemana como beneficiosas para la economía en general.

El beneficio jurídico del que gozan todas estas operaciones y que ha de valorar cualquier empresario a la hora de plantearse su implementación es el de la sucesión universal, es decir, a través de las mismas se pueden transmitir bloques patrimoniales automáticamente permitiendo así a las empresas desvincularse de pasivos sin necesidad de cumplir ningún requisito de consentimiento o notificación aplicables por derecho general en las sucesiones particulares.

Los beneficios económicos que van aparejados a este tipo de operaciones de forma general y cuya consecución será más patente según apliquemos una u otra operación serían: la consolidación de posición de mercado, el incremento de las redes de distribución, la diversificación, la complementariedad, el aislamiento de actividades no eficientes, la eliminación por absorción de sociedades participadas no viables que dañan la imagen consolidada del grupo, los incentivos fiscales, las economías de escala, las ventajas competitivas, el mejor acceso de las fuentes de financiación, el fortalecimiento ante competidores y la disminución de riesgos.

Y, en particular, en el caso de la fusión, el tan conocido 2+2 = 5, es decir el efecto sinérgico de Rock y Sikora (1987), según el cual cuando la fusión es de éxito viola las leyes matemáticas.

Reestructuración empresarial en el contexto actual de crisisEs en el contexto actual donde deben acometerse este tipo de operaciones a la luz de las ventajas expuestas ya que los beneficios obtenidos con las mismas permitirá a las empresas luchar contra los factores negativos que les afectan ( incluso, según un informe emitido por la auditora Deloitte, los dividendos de los accionistas mejorarán en aquellos casos de haber acometido una fusión en tiempos de crisis: “Las adquisiciones o fusiones en tiempo de crisis tienen el doble de rentabilidad”, así titulan la publicación que comienza en el mismo sentido con una frase que claramente refleja la oportunidad de acometer dichas operaciones en el contexto actual de crisis, “Río revuelto, ganancia de pescadores”), sin necesidad  de dejar de existir o al menos manteniendo la supervivencia del Grupo tras la reorganización estructural. Es decir, con estas operaciones podrán a la vez de mejorar sus resultados, sobrevivir a la crisis y continuar con su actividad, sin necesidad de acudir a un concurso (máxime teniendo en cuenta los últimos datos publicados, “el 85% de los concursos acaba con la liquidación de la empresa” (IDEAL, Granada, 28 de febrero de 2013), “8 de cada 10 empresas que entran en concurso no se salvan” ( Granada HOY, 28 de febrero de 2013), “el 85% de las empresas liquidan a pesar de presentar concurso de acreedores” (FINANZAS.com, 27 de febrero de 2013 y Que.es) o a una disolución y liquidación.

Así, estas operaciones, junto con operaciones de compraventa de empresas (en concurso o no), se presentan como fieles a los principios jurídicos presentes en nuestro Código Civil y de Comercio e informadores también de la legislación concursal, de mantenimiento de empresas en crisis, orientación conservativa de la empresa y continuidad de la actividad empresarial.

De esta forma cooperamos al saneamiento del mercado para que éste siga teniendo como pilar básico al sector privado que libremente, (o al menos tan sólo guiado por la “mano invisible”  protagonista de la base que sustenta la Riqueza de las Naciones, según hacía público en 1776 el economista británico Adam Smith) fluye  hacia la consecución de los máximos beneficios.

Via| Raquel Franco

Más información| Mertens, Kai. Umwandlung und Universalsukzession, págs. 69-70.

Imagen| abogadoscscceoe.es

En QAH| Las Operaciones de Reestructuración Empresarial en el actual contexto de crisis (I)

 

 

 

 

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