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Las modificaciones estructurales (I): la transformación

Las modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles

Las modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles

En la actualidad vemos como es frecuente que numerosas empresas acudan a determinadas operaciones societarias con el principal fin de adaptarse a su nueva realidad social o a las nuevas circunstancias en las que operan. En primer lugar, y para no llevar a confusiones, conviene empezar estableciendo una primera distinción entre dichas modificaciones y las comúnmente conocidas como modificaciones estatutarias. De esta forma, la diferencia entre ambos tipos de modificación radica en que mientras las modificaciones estatutarias limitan sus efectos al seno interno de la sociedad mercantil, es decir a los estatutos, las modificaciones estructurales suponen o producen un cambio en la estructura propia de la misma, produciéndose como consecuencia una variación en la posición que los socios ocupaban en la sociedad. Sin embargo, también puede darse la situación en la que una modificación estructural llevada a cabo por una sociedad termine desencadenando una modificación en los estatutos.

Con todo esto, existen cuatro grandes tipos de modificación estructural, regulados todos ellos en la ley 3/2009, de 3 Abril, sobre Modificaciones Estructurales de las Sociedades Mercantiles. Como establece la propia ley, “la importancia de la Ley se manifiesta en la unificación y en la ampliación del régimen jurídico de las denominadas «modificaciones estructurales», incluyendo la transformación, la fusión, la escisión y la cesión global de activo y pasivo. También se regula en la presente norma el traslado internacional del domicilio social, aunque no siempre presente las características que permitan englobarlo dentro de la categoría de modificaciones estructurales”. Hay que apuntar que esta normativa es de aplicación a todas las sociedades mercantiles sin excepción, con independencia de la forma o tipo social, salvo que expresamente se diga lo contrario.

Por otro lado, la ley 3/2009 ha incorporado a nuestra legislación la Directiva comunitaria referida a las fusiones transfronterizas intracomunitarias, hasta entonces regulada por el Código Civil y la Sociedad Anónima Europea, de modo que a su entrada en vigor regula también el procedimiento para llevar a cabo dichas fusiones transfronterizas dentro del Espacio Económico Europeo. Por fusión transfronteriza intracomunitaria hay que entender aquella por la que se fusionan dos o más entidades de capital constituidas de conformidad con la legislación de un Estado parte del Espacio Económico Europeo y cuyo domicilio social, administración central o centro de actividad principal se encuentre ubicado dentro de dicho Espacio.

Volviendo al tema principal que nos ocupa, vamos a intentar establecer las principales características de los distintos tipos de modificación estructural regulados por nuestra legislación:

-La transformación supone que una sociedad altera su forma societaria, es decir, abandona una forma jurídica para adoptar un tipo social diferente, por ejemplo cuando una sociedad anónima se transforma en una limitada. De este modo, la sociedad mantiene su identidad o personalidad jurídica ya que la transformación solo implica una alteración de la forma societaria, sin que tenga lugar tampoco un cambio de socios en principio. Como normal general, las sociedades mercantiles pueden transformarse en cualquier tipo de sociedad mercantil (artículo 4.1 LME), así como también se permite que una sociedad civil se transforme en una sociedad mercantil. Sin embargo, no parece posible la transformación de una sociedad mercantil en una sociedad civil, al realizarse una interpretación a sensu contrario del artículo 4.3 LME, que no lo recoge expresamente. Tal es la flexibilidad contenida en la ley que hasta se permite que una sociedad en liquidación pueda llevar a cabo una transformación, siempre y cuando no haya comenzado la misma el reparto de la cuota de liquidación, es decir, la distribución de su patrimonio entre los socios (artículo 5 LME).

La transformación puede ser llevada a cabo por una sociedad por diferentes motivos, sin embargo cabe distinguir las transformaciones hechas voluntariamente de las que se realizan por imposición de la ley. De este modo, una sociedad puede querer transformarse porque considere que su actividad en un momento dado se adapta mejor a un tipo social distinto, y este nuevo marco societario supone mayores ventajas para los socios. Por otro lado, la transformación puede tener lugar también porque la ley se lo exija a la sociedad, por ejemplo cuando una sociedad anónima ve reducido su capital social por debajo de los 60.000 euros, debiendo constituirse obligatoriamente en otro tipo de sociedad al no cumplir con el mínimo legalmente establecido.

En el siguiente artículo dedicado a las modificaciones estructurales nos adentraremos en la descripción detallada de los otros tres tipos existentes.

Vía| Derecho Isipedia

Más información| Descuadrando

Imagen| Modificaciones estructurales

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