Historia 


Las leyes Jim Crow

ley racismo 1

Teatro para ciudadanos afroamericanos.

La Guerra de Secesión estadounidense trajo como una de sus principales consecuencias la abolición de la esclavitud, pero esto no significó la igualdad entre afroamericanos y blancos. Lo peor de todo fue que el racismo se vio favorecido por un armazón legal que duró hasta bien entrado el siglo XX y que se probó tanto en estados de todo el país como en muchas ciudades: las Leyes Jim Crow. El nombre hace referencia a un personaje negro de vodevil de mediados del Siglo XIX que era interpretado por un actor blanco con la cara tiznada.

Al finalizar la guerra se aprobó una ley federal que reconocía los derechos civiles en el sur para los afroamericanos que anteriormente habían sido esclavos. Sin embargo, en la década de 1870 los demócratas conservadores blancos comenzaron a hacerse de nuevo con el poder en muchos estados del Sur gracias a sus victorias en unos comicios electorales en los que grupos de blancos racistas intimidaban a los afroamericanos para que no fueran a votar. En 1877, las tropas federales se retiraron de los estados sureños y en las siguientes elecciones todos los gobiernos de los estados de esta zona del país cayeron del lado de los demócratas conservadores, que comenzaron a aprobar las leyes Jim Crow.

Estas normas no eran homogéneas en todos los estados y ciudades en las que fueron aprobadas. Afectaban a un elevado número de aspectos de la vida de los afroamericanos y a ciudadanos de otras razas, en especial hispanos, y tenían como denominador común la negación de derechos fundamentales.

Las leyes más comunes prohibían el matrimonio entre personas de diferente sexo o obligaban a negocios, instituciones públicas, colegios o medios de transporte a habilitar espacios separados para blancos y afroamericanos. También había normas como la de Alabama que decía que no se podía obligar a ninguna enfermera a cuidar de un paciente afroamericano, u otra norma del mismo estado que prohibía expresamente que dos personas de diferente raza jugaran juntas al billar. Incluso en Georgia estaba prohibido enterrar a un afroamericano en el mismo cementerio en el que se enterraba a ciudadanos blancos y en Mississippi estaba castigado con 500 dólares de multa la impresión o distribución de panfletos pidiendo la igualdad o los matrimonios mixtos.

Además de estas leyes, en los estados del Sur se aprobaron una serie de normas que dificultaron de tal manera el derecho al voto de los afroamericanos que éstos se vieron privados del mismo durante casi un siglo.

Desde el momento en que empezaron a aprobarse las Leyes Jim Crow surgieron grupos que se opusieron a las mismas, pero casi siempre chocaban con un muro indestructible. Hay que tener en cuenta que ya en 1875 se aprobó una Ley de Derechos Civiles que establecía que todos los ciudadanos, independientemente de su raza, color o condición previa de servidumbre, tenían derecho al mismo trato en los servicios públicos. Pues bien, el Tribunal Supremo, que en Estados Unidos es como el Tribunal Constitucional en España, dictaminó que la ley era inconstitucional argumentando que el Congreso no poseía el control sobre las personas o empresas privadas.

A pesar de que en todo momento hubo movimientos de protesta contra las Leyes Jim Crow, no fue hasta después de la II Guerra Mundial cuando el movimiento comenzó a tomar el empuje necesario para tumbar definitivamente estas normas. El movimiento de los derechos civiles comenzaba a tomar una forma definida y ya en 1948 el presidente Truman firmó una Orden Ejecutiva para prohibir la segregación en las fuerzas armadas.

Posiblemente, el principal punto de inflexión se produjo en 1964. En junio de ese año, tres activistas por los derechos civiles desaparecieron en el condado de Neshoba, Mississippi cuando estaban trabajando como voluntarios ayudando a los ciudadanos afroamericanos a inscribirse en el censo electoral. Los tres jóvenes fueron encontrados más de un mes después tras una intensa búsqueda del FBI. El caso logró la atención del país, lo que fue aprovechado por el presidente Johnson para presionar al Congreso para que aprobara la Ley de Derechos Civiles. Finalmente, Jonson firmó el histórico decreto el 2 de julio de 1964.

A pesar de este importante paso, que de facto suponía la práctica supresión de las leyes Jim Crow, aun persistían las trabas legales para privar a los afroamericanos de su derecho al voto. El 7 de marzo de 1965 un grupo de defensores de los derechos civiles fueron brutalmente atacados por la policía de Alabama en el puente Edmund Pettus en Selma cuando realizaban una marcha pacífica con destino al parlamento estatal en Montgomery. Esto convenció al presidente Johnson de que no se podía esperar más para aprobar una Ley de Derechos al Voto, que finalmente sería aprobada ese mismo año y supondría el fin a la barreras creadas por el Estado para restringir el derecho al voto en todas las elecciones federales, estatales y locales.

 

Vía|National Park Service

Imagen|Teatro para afroamericanos

Vídeo|The History of Jim Crow Laws – Part 1

 

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