Especial Van Gogh, Patrimonio 


La/s enfermedad/es de van Gogh

Vincent van Gogh: Autorretrato con la oreja vendada. 1889.

Vincent van Gogh: Autorretrato con la oreja vendada. 1889.

Es frecuente encontrar en la historia del arte pintores cuyo estilo, demasiado personal, ajeno a lo que era considerado lo “normal” en la época, ha intentado ser explicado atendiendo a razones médicas. Así, por ejemplo, destaca el caso del Greco, cuyas figuras alargadas y luces irreales tendrían, según algunos galenos, su origen en problemas visuales o incluso el consumo de drogas. La pintura de van Gogh no es ajena a esta especulación, con la salvedad de que sí parece confirmado que el pintor holandés sufría algún tipo de enfermedad mental partiendo del estudio de su vida y escritos. La cuestión para los especialistas sería determinar cuál era su dolencia; no en vano, durante los últimos cien años se han propuestos males tales como la epilepsia, la esquizofrenia, la depresión, envenenamiento por uso de determinados colores o la sífilis, por ejemplo. A ello se suman las últimas palabras, crípticas, que suelen atribuirse a van Gogh antes de morir: “la tristeza durará siempre”.

Pero tampoco han faltado los estudios que, en la línea de las teorías-ya superadas- que en su día se plantearon para el Greco, sostienen que la peculiar concepción del color que tenía van Gogh se debiera a algún problema de visión (daltonismo), descartando sin más que van Gogh usase de manera completamente intencionada esos colores y creando por tanto su propia teoría y concepción del color.

Portrait_of_Dr._Gachet

Vincent van Gogh: Retrato del Doctor Gachet, primera versión. 1890

En esta entrada de hoy comentaremos brevemente algunos aspectos relacionados con la posible enfermedad psiquiátrica de van Gogh, que tanto condicionó su vida y obra especialmente durante sus últimos años.

Van Gogh ingresó voluntariamente en el sanatorio mental de Saint-Rémy en 1889. Para entonces, ya había sufrido varios ataques nerviosos, había intentado agredir a Gauguin, cortándose él mismo parte de una oreja (aunque hay investigaciones que apuntan a que más bien fue Gauguin quien hirió a van Gogh) y había estado internado en un hospital de Arlés. En su ficha de ingreso en Saint-Rémy se indicó que: “Padece de manía aguda con alucinaciones visuales y auditivas que lo han llevado a mutilarse cortándose una oreja 00 soy de la opinión de que M. van Gogh padece ataques epilépticos no demasiado frecuentes y que es aconsejable tenerlo en prolongada observación.”

A partir de entonces, van Gogh experimentó ataques esporádicos durante los cuales sufría alucinaciones o incluso intentó suicidarse. A esto se sumaba la depresión, impidiéndole durante temporadas completas pintar algo. Además, cualquier acontecimiento podía afectarle de manera insospechada. Sin embargo, a pesar de ello van Gogh abandonó Saint-Rémy en mayo de 1890 para dirigirse primero a París y después a Auvers, donde trabó amistad con el doctor Gachet, amigo de su hermano Theo y aficionado a la pintura, y comenzó una breve pero fecundísima etapa artística. De estos momentos data su obra La iglesia de Auvers-sur-Oise. 

Vicent van Gogh: Iglesia de Auvers sur Oise. 1890.

Vicent van Gogh: Iglesia de Auvers sur Oise. 1890.

Pero de nuevo una discusión puso fin a la buena relación con Gachet, la depresión volvió  y finalmente el 27 de julio van Gogh se disparó mientras paseaba en solitario por el campo, falleciendo dos días después. Por si fuera poco, su hermano Theo, que tanto intentara hacer por Vincent, enloquece meses después y fallece al año siguiente.

¿Influyó en su pintura, en cómo reflejaba en el lienzo la realidad que veía su trastorno psicológico? ¿Su tratamiento del color y de la línea se debía a un problema de percepción visual? Tal vez estas explicaciones a su estilo, fundamental en el desarrollo del arte moderno, sean demasiado simplistas, aunque no podemos olvidar que desde el siglo XIX arte y vida de un artista están más unidos que nunca, siendo sus obras reflejo de su biografía personal y espiritual. En cualquier caso, la cuestión sigue abierta y probablemente así seguirá sin una respuesta definitiva.

Vía| Van Gogh, Vincent: Cartas a Theo. Madrid: Alianza Editorial, 2012.

Imagen| Gachet; Autorretrato;iglesia

En QAH| Especial 125 aniversario Vincent van Gogh

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