Patrimonio 


Las Descalzas Reales de Madrid

Las Descalzas Reales, o Monasterio de Nuestra Señora de la Consolación, se encuentra en plena plaza que lleva el mismo nombre y en pleno corazón de Madrid. Antiguamente abarcaba toda la manzana correspondiente a las calles del Postigo, de Preciados , de la Misericordia y de Maestro Victoria.

plano Texeira descalzas

Las Desclazas Reales y su entorno. Plano de Pedro Texeira.” Mantua Carpetanorum, sive Matritium, urbs regia”. Segundo plano de Madrid, 1656.

Fue fundado en 1559 por doña Juana de Austria (1535-1573), hija del emperador Carlos V. Doña Juana había nacido en el palacio que se levantaba en este lugar, y que pertenecía a Alonso Gutiérrez, tesorero de su padre. En 1555 compró el palacio a los herederos de Alonso Gutiérrez y se iniciaron las obras. El 15 de agosto de 1559 entraron las primeras monjas franciscanas, procedentes del Convento de Santa Clara de Gandía, por asesoramiento del confesor de doña Juana, San Francisco de Borja. El complejo tuvo una gran extensión, ya que estaba formado por el convento, la iglesia, la huerta y los edificios vinculados; como la Casa de Capellanes y la Casa de Misericordia que era a su vez hospital y orfanato. Se creó por lo tanto un complejo religioso-social que aspiraba a autoabastecerse.

monasterio

Vista del Monasterio desde la Plaza de las Descalzas. A la izquierda la entrada al convento y a la derecha la fachada de la Iglesia.

La Infanta encargó las obras del convento a Antonio Sillero, quien adaptó el palacio de Alonso Gutiérrez. La escalera no fue posible adaptarla y el patio del palacio se adaptó como claustro. El edificio es un típico palacio plateresco castellano, con columnas de mármol de Génova en los patios, y salones decorados con azulejos y yeserías dentro de la tradición morisca, pero ya con formas del Renacimiento.

Doña Juana decidió además construir unos aposentos reales para su residencia en momentos puntuales. Princesas e infantas solían pasar temporadas en el “Cuarto Real”, como la emperatriz María de Austria, hermana de Juana, que se retiró a vivir en el convento sin profesar cuando quedó viuda y murió en el, siendo enterrada primero en el claustro bajo y después traslada al Coro, donde reposan sus restos y los de su hija Sor Margarita de Austria.

El 8 de diciembre de 1564 tuvo lugar el traslado del Santísimo Sacramento a la nueva iglesia. La autoría de la iglesia ha sido muy discutida, ya que se venía creyendo que fue Juan Bautista de Toledo, pero los estudios de G.Kübler afirman que las trazas fueron de Francesco Paciotto de Urbino, quien trabajó en El Escorial. Las gradas del altar, el coro y la sacristía fueron obra de Juan Gómez de Mora durante 1612-16. El aspecto arquitectónico interior corresponde a la remodelación llevada acabo por Diego de Villanueva en 1756.

sepulcro juana

Sepulcro de doña Juana de Austria.

Dentro de la iglesia se debe destacar el magnífico sepulcro de doña Juana de Austria, realizado por Jacopo de Trezzo, complementada con la escultura de Pompeo Leoni y todo ello emplazado en un oratorio junto al Altar Mayor diseñado por Juan de Herrera. Juana de Austria murió en El Escorial, pero quiso ser enterrada en este lugar que fue tan espiritual para ella.

El convento se convirtió muy pronto en un lugar donde personajes reales y señores de la nobleza pedían hospitalidad a las monjas. Estaba considerado como una dependencia palatina más vinculada al Alcázar, de hecho, la propia doña Juana se retiraba allí sin salirse del entorno real, y su iglesia era considerada como anexo de la Capilla Real. Se convirtió en uno de los centros espirituales más importantes dentro de la corte. La vinculación del lugar con la Familia Real y la profesión de destacadas mujeres tanto de la realeza como de la nobleza, le permitió adquirir dicha relevancia en celebraciones religiosas al igual que en diferentes eventos civiles, eventos en los que participaban los reyes.

Más adelante desvelaremos los grandes tesoros que alberga el convento en su interior. Tesoros como la espectacular escalinata renacentista o los conocidísimos tapices sobre “La Apoteosis de la Eucaristía”, realizados a partir de las tablas de Rubens y que fueron un encargo de Isabel Clara Eugenia, expuestos en las antiguas dependencias que ocupaban las celdas de las monjas. Tesoros acordes a un lugar de patronato regio de los Austrias primero y de los Borbones después.

escalinata

Escalera interior del convento. Escalera renacentista que fue completando su decoración a lo largo del siglo XVII.

 

Vía| Monasterio de las Descalzas Reales (Patrimonio Nacional)

Más Información| Mesonero Romanos, R., El Antiguo Madrid. Paseos histórico-anecdóticos por las calles y casas de esta villa, Madrid, 1861.   Muñoz de la Nava Chacón, J.M., “Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid. La casa de Capellanes y la de Misericordia”, Anales del Instituto de Estudios Madrileños, Tomo LI, CSIC, 2011 ; 57-99.  Vilacoba Ramos, K.M., El Monasterio de las Descalzas Reales y sus confesores en la Edad Moderna, Editorial Visión Libros, 2014.

Imagen|Vista del Monasterio desde la Plaza de las Descalzas , Sepulcro de doña Juana de Austria, Escalera interior del convento.

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