Especial I Guerra Mundial, Historia 


Las consecuencias de la Primera Guerra Mundial: ¿final del conflicto?

 

Tras cuatro años de duración, la primera Gran Guerra del siglo XX llegó a su fin, dejando un panorama desolador, y un escenario que se acercaba bien poco a la estabilidad. Es un final de una guerra que podemos calificar como abierto. En esta entrada nos toca hablar de las consecuencias de este gran conflicto que ciertamente removió la configuración del mundo en mayor o menor medida dependiendo de las zonas. Hablaremos de millones de muertos, de cambios políticos, de vencedores y vencidos, entre otras cosas, realizando un esbozo de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial.

Emmeline Pankhurs, defensora de los derechos de la mujer en Gran Bretaña. Se consiguió el voto femenino (mayores de 30 años) en 1918.

Emmeline Pankhurs, defensora de los derechos de la mujer en Gran Bretaña. Se consiguió el voto femenino (mayores de 30 años) en 1918.

Al ser una guerra a gran escala, debemos de hablar de una gran cantidad de efectivos movilizados, y además un elevado número de muertos en ambos bandos, aproximadamente 10 millones, a lo que debemos añadir una cifra superior en cuanto a heridos, y otra no pequeña de desaparecidos. Este grupo sumó un 57% del total de movilizados alrededor de 65 millones. No solo debemos señalar el drama humano como consecuencia, ya que era una masa de población en edad productiva que no regresó, o lo hizo en malas condiciones, y que difícilmente pudieron participar en la recuperación de cada uno de los territorios. La situación durante la guerra y en el periodo de postguerra implicó cierta transformación social en un buen número de países sobre todo los implicados, como por ejemplo la emancipación de la mujer. Ellas tuvieron que hacerse cargo de los trabajos que habían dejado los hombres que habían sido llamados a combatir, como por ejemplo en las fábricas. Además en un buen número de casos se convirtieron en cabeza de familia, por lo que asumieron los roles que habían estado reservado a los hombres. Además aumentó la fuerza de sus reivindicaciones políticas, consiguiendo el los años siguiente el voto femenino en varios países como en Gran Bretaña (1918), Alemania (1919) o Estados Unidos (1920).

No debemos olvidar el impacto causó tal catástrofe en la memoria colectiva, con una disparidad de percepciones, entre las que encontramos en un punto a los veteranos de guerra, que sobreviviendo al campo de batalla aumentaron su concepción de superioridad indomables frente a otros que no habían luchado o las mujeres; estos sobre todo pertenecían al sector de la ultraderecha. Pero además, autores como E.Hobsbawm señalan que la actitud de rechazo a la guerra en la sociedad de los estados democráticos como Gran Bretaña o Francia, retrasó su respuesta a los auges de los regímenes totalitarios, que se fueron forjando en los años posteriores.

Mapa cambios en Europa después de la Primera Guerra Mundial.

Mapa cambios en Europa después de la Primera Guerra Mundial.

Otra de las transformaciones producidas a raíz del conflicto, fue en el ámbito político. Al finalizar la guerra habían caído los regímenes imperialistas de larga tradición europea. Por una parte tenemos el estallido de la revolución rusa y la caída de los Zares; la dinastía de los Hohenzollern (Alemania) y de los Habsburgo (Austria); y por último la desintegración del Imperio Otomano. Además sufrieron una importante amputación territorial, lo que supuso la aparición de nuevos estados.

La nueva configuración del mapa europeo también tuvo sus particularidades, y creando a la larga nuevos focos de conflictos. De los más destacados fue el Reino de Yugoslavia, en la península de los Balcanes, donde aglutinaba diversos pueblos como los croatas, los serbios y los eslovenos. Otros estados que surgieron a raíz de la desaparición de los imperios mencionados anteriormente, como Finlandia, Letonia o Estonia (del Imperio Ruso), las repúblicas de Austria, Hungría y Checoslovaquia (del Imperio Astrohungaro).

Todo este proceso necesitaba un mínimo de organización, con la intención de no volver a repetir una nueva guerra de tales dimensiones. Uno de los documentos claves fue los 14 puntos del presidente norteamericano Wilson. Radica en la importancia del establecimiento de un nuevo orden mundial, velando por la integridad de los diversos estados, y limitando ese ansia de conquista de las grandes potencias. Aún así no se llegó a aplicar al pie de la letra, pero si que fue un modelo en el que se inspiraron buena parte de las colonias europeas para fortalecer sus aspiraciones independentistas.

Símbolo de la Sociedad de Naciones.

Símbolo de la Sociedad de Naciones.

Por otra parte, el nacimiento de la Sociedad de Naciones (también impulsada por Wilson), un precedente de la ONU, una organización encaminada a garantizar la colaboración y cooperación internacional. La primera función principal fue la de velar por el cumplimiento de los tratados de paz. Uno de los rasgos que abocaron al fracaso a la Sociedad de Naciones, fue que Estados Unidos no se llegó a integrar al organismo, y tampoco tuvieron cabida los estados vencidos ni Rusia, por lo que sería otro mecanismo de los vencedores para imponer sus decisiones.

Asistimos también a la pérdida de supremacía europea en el orden mundial, testigo que recogió Estados Unidos. Su apoyo al frente aliado fue decisivo para la derrota de la Triple Entente, y además fue la gran beneficiada, consiguiendo así convertirse en la nueva gran potencia mundial. Mientras que Europa tenía que reconstruirse. Los vencedores decidieron reparar sus daños a expensas de las indemnizaciones que debían pagar los vencidos, imponiendo una cantidad desorbitadas, que países como Alemania no podían hacer frente. Un endeudamiento en cadena, que acabó desembocando a la conocida Crisis del 29, originada en Estados Unidos que se había convertido en el principal acreedor europeo.

Retrato del presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson.

Retrato del presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson.

Con este punto acabo este breve recorrido por las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, un conflicto que definitivamente no quedó cerrado tras los tratados de paz de 1919, ya que décadas más tarde estalló la Segunda Guerra Mundial. Una percepción que hemos podido recoger con el paso del tiempo y los acontecimientos que fueron ocurriendo en los años siguientes. En poco tiempo empezaron a surgir nuevas amenazas que de alimentaron con antiguos recelos de los diferentes estados, y que la guerra no había podido apagar. El ansia de poder de los antiguos imperios fue recogido por los totalitarismos, y sus dictadores cada vez más tenían un mayor éxito (algunos se convirtieron en aliados y otros en enemigos). Como he dicho al principio fue el final de una primera parte, dejando heridas abiertas que más tarde se volvieron a sentir.

 

En colaboración con QAH| Paullus Historicus

Via| Hobsbawm, E., (1994), Historia del Siglo XX, Editorial Crítica, Barcelona; Villani, P, (1997), La edad contemporánea, 1914-1945, Ariel Historia, Barcelona; Wiskemann, E., (1978) La Europa de los dictadores 1919-1945, Editorial Siglo XXI de España, Madrid

Imagen| Emmeline, Mapa Europa, Símbolo Sociedad Naciones, Wilson

En QAH| Especial Primera Guerra Mundial (1914-1918), Las consecuencias de la Paz: El tratado de versalles.

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