Cultura y Sociedad 


Las cinco mentes para el futuro

La mente para el futuro: disciplinada, sintética, creativa, respetuosa y ética.

En un mundo que cambia tan vertiginosamente, ¿estará nuestra mente preparada para la exigencia a la que la someteremos dentro de 30 años? ¿Qué desafíos intelectuales están por venir? ¿Que deberemos saber hacer con nuestra inteligencia ? En definitiva, ¿qué habilidades habremos de dominar para ser inteligentes en el futuro?

Howard Gardner (Scranton, Estados Unidos, 11 de julio 1943) es un psicólogo estadounidense, que en 1983 zarandeó el mundo de la psicología cognitiva al publicar su Teoría de las Inteligencias Múltiples, pues puso en cuestión el hasta entonces casi inamovible concepto de inteligencia. Esta teoría defendía la existencia de una inteligencia compuesta de ocho tipos de capacidades distintas de procesamiento de información. No nos extenderemos más en este punto, pues la compañera Carmen Ovies lo explica muy bien en su artículo en QAH.

Pero en 2007, Howard Gardner publicó un interesantísimo trabajo titulado “Las cinco mentes del futuro”, en el que expone cinco modos generales de uso de la mente, que se enseñan y se fomentan en la escuela, las profesiones liberales y los distintos lugares de trabajo, y que implican, cada una, la utilización de todos los tipos de inteligencia que poseemos. Algo así como uno de esos coches deportivos que tienen varios modos de conducción, para poder adaptarse a las cambiantes necesidades de un conductor exigente. Gardner asegura que, “para enfrentarnos a los retos que este nuevo mundo nos depara, deberíamos empezar a cultivar estas capacidades desde ahora mismo” (Gardner, H. 2007)

Los cinco modos de uso de la mente descritos por Gardner, son los siguientes:

La mente disciplinada: se refiere a la habilidad relacionada con el dominio de al menos una forma de pensar, característica de una disciplina académica, un oficio o una profesión. Un psicólogo, por ejemplo, no es psicólogo hasta que no aprende a pensar como un psicólogo. Así, cualquier profesional liberal ha de dominar un conjunto de habilidades y conocimientos que le otorgan el derecho a ser considerado como un miembro del gremio.

La mente sintética: es la mente capaz de seleccionar y rescatar información útil de fuentes dispares, presentada en formatos diferentes, y reunirla en un conjunto que tenga sentido y utilidad, tanto para el que lo hace como para los demás. Es el caso, por ejemplo, de un directivo de un empresa, que debe reunir datos procedentes de estudios de mercado, teorías económicas, libros de contabilidad, personal disponible, etc. en formato de texto, imágenes, gráficas, lenguaje matemático, palabras habladas, etc.  y utilizarlos para proponer una estrategia comercial para su empresa.

La mente creativa: se relaciona con la capacidad de abrir nuevos caminos, partiendo de la disciplina y la síntesis. Es la capacidad de plantear preguntas nunca antes preguntadas, de pensar ideas nunca antes pensadas. Y no nos estamos refiriendo sólo a la introducción de grandes cambios, sino que, como explica Gardner, caminamos hacia un escenario en el que “se compensa más a los que introducen cambios pequeños pero significativos en el desarrollo de una profesión”. 

La mente respetuosa: en un mundo cada vez más interconectado, no se entienden, y se entenderán aún menos, las manifestaciones de ignorancia, de intolerancia o falta de respeto hacia otros. Así que la mente respetuosa trata de observar y aceptar las diferencias entre los grupos humanos, e intenta comprender a los otros (sin caer en estereotipos ni caricaturas) y trabajar con ellos para un fin común.

La mente ética: se refiere a la capacidad del individuo para comprender su papel como trabajador dentro del sistema, y también como ciudadano de una ciudad, región o nación. Se refiere también a la capacidad de reflexionar acerca de cuáles son nuestros derechos y obligaciones y de dónde nacen, o sobre en qué tipo de mundo nos gustaría vivir.

Como vemos, estos cinco “modos de conducción” de nuestra mente son cinco claves para definir la inteligencia que se nos demandará a medio plazo. Y tú, ¿estás preparado? ¿Estás preparada?

 

Vía| Gardner, H. (2007) Las Cinco Mentes del Futuro. Barcelona: Paidós

Imagen| grupoeducativa

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