Cine y Series, Cultura y Sociedad, Literatura 


Lágrimas de sangre recorren su rostro: reflexiones sobre las “Las bodas” de Federico García Lorca y Paula Ortiz

“En las últimas esquinas / toqué sus pechos dormidos,

y se me abrieron de pronto / Como ramos de jacintos.

El almidón de su enagua / me sonaba en el oído,

como una pieza de seda / rasgado por diez cuchillos.

Sin luz de plata en sus copas / los árboles han crecido,

y un horizonte de perros / ladra muy lejos del río”.

Fragmento de “La casada infiel” (Romancero gitano / Federico García Lorca)

Podía comenzar este artículo definiendo las palabras “boda” y “sangre”. Según el diccionario de la Real Academia, la primera da vida como palabra a una “ceremonia mediante la cual se unen en matrimonio dos personas, y fiesta con que se celebra”. En cuanto a la segunda (“sangre”), grosso modo, se expresa que es un “líquido, generalmente de color rojo, que circula por las arterias y venas del cuerpo”.

foto buena lorca uno

Parece que, a simple vista, estas dos palabras no tienen ninguna relación pero, en el fondo, presentan un punto de unión muy interesante. Este no es otro que el ser humano y todo el mundo interior que conlleva. Esos sentimientos y contradicciones, propios de nosotros mismos, son los que refleja con gran maestría esa tragedia lorquiana, titulada Bodas de sangre, que vio la luz en la Huerta de San Vicente en el año 1932. Las dos, obra y casa, reflejan ese sentir que el pueblo disfruta y padece en las mismas proporciones. Esas emociones que transmiten a partes iguales un piano, habitante de ese espacio, y una pequeña parte de cualquiera de las obras de un Lorca que estuvo muy unido a la Música y a la Literatura. Y es ¿quién es capaz de no sentir una emoción indescriptible al escuchar algo como “yo tengo fuerza en los brazos. Te voy a abrazar cuarenta años seguidos”? Estoy segura que ni el más cruel de los monstruos podría resistir un pellizco en el alma ante ello.

La historia que se cuenta en estas “bodas”, la unión entre el novio y la novia (sin nombres propios debido a la fuerza que tienen por si mismos) además de sus vidas después del matrimonio, es de sobra conocida y no voy a caer en el error de algunos prólogos en los que se cuenta el final de esta tragedia por dar este conocimiento por hecho. Quizás, otras bodas fuera de lo común, lejos de ese “Blanca y radiante va la novia”, sí necesiten ser comentadas. Vivir con menos luz debido a la nebulosa del desconocimiento es lo que tiene.

Un ejemplo de lo comentado es el bolero “Bodas negras”. Canción atribuida al maestro Alberto Villalón y que puede tener base en una historia real en la que un enamorado desentierra, intentando evitar que el fin del descanso eterno de su amada se interrumpido, a su amor para venerar lo que de ella quedaba en este mundo. Bastantes similitudes existen entre este relato y el de la hija del doctor Velasco. Historias propias de este mes de difuntos que tienen menos de carácter macabro que lo que la gente, de forma común, suele creer. Y es que la muerte forma parte de la vida y en la obra lorquiana se deja sentir en muchas ocasiones; incluso utilizando esas metáforas y símbolos que tanto gustaban al creador granadino.

“En una horrenda noche hizo pedazos / el mármol de la tumba abandonada 

cavó la tierra y se llevó en sus brazos / el rígido esqueleto de su amada 

Y allá en la oscuridad más que sombría / de un cirio fúnebre a la llama incierta 

sentó a su lado la osamenta fría / y celebró sus bodas con la muerta”

Bodas negras, versión cantada por Julio Jaramillo

También, otra boda con sangre de por medio puede ser la más famosa “Boda roja” de Juego de Tronos. Otra cuestión a tratar en otro momento.

Pero, volviendo al principio, podría comenzar este artículo hablando de Paula Ortiz, de sus nuevos proyectos (una versión de Barba Azul; cuento que conocemos normalmente por el trabajo de Charles Perrault y que habla de violencia de género entre otras cuestiones), y de su película La novia. Ese filme magistral que ha sabido reflejar como nadie la fuerza de las decisiones y lo que ellas nos traen. Es una nueva visión de un clásico dentro los intocables, un soplo de aire entre las páginas lorquianas, y con ella se ha ofrecido un producto novedoso y lleno de magia que ayuda a reconocer que, después de varias versiones, hay algo nuevo que ver.

lorca buena dos

Una magia que muestra el origen del cine (véase ese zoótropo tan presente en varias escenas), esa que muestra (en mi humilde entender) imágenes llenas de Surrealismo que hubieran encantado a los amigos de Federico (el sueño de la novia es claro reflejo de esto), esa que refleja escenas que no salen en la obra de teatro (ejemplo de ello es la de los Félix; de gran dificultad según los miembros del equipo)…

Podría seguir hablando de ello y de más cuestiones. Como por ejemplo: la fantástica insuflación de vida de los personajes por parte de todo el elenco de actores (prueba de ello es el Goya a mejor actriz de reparto para Luisa Gavasa), de las canciones (presentes tanto en el texto original como en la película; a destacar la aportaciones de Vanesa Martín y Carmen París. Se debe tener en cuenta que Lorca, antes de ser escritor, fue músico) o del acto de arranque de esta temporada en Nave 73 en el que el “alma” del filme explicó que querían “volver a construir desde los ojos contemporáneos del S.XXI” la obra. Evento que plasmó con gran maestría Amanda HC para Duas y del que está extraída la cita anterior.

Pero, en vez de eso, dejo a la persona que haya dedicado unos minutos de su tiempo en leer este texto que lo descubra por ella misma. Nunca fui amiga de desvelar el final de la historia.

Solo me queda terminar con unas palabras de Lorca, mientras suena “La Tarara” en la voz de Joaquín Díaz, puesto que son el mejor final que yo pueda imaginar:

“Yo tengo un gran archivo en los recuerdos de mi niñez de oír hablar a la gente. Es la memoria poética y a ella me atengo”.

*Datos de interés:

  • Contenido de la edición especial de La novia: película (en formato DVD y Blu-ray), extras (teaser, clips, galerías, guión técnico, diseños de arte, escenas alternativas y “La culpa es de la Tierra”) y libreto.
  • Facebook y twitter de la película:

*Más información (algunos ejemplos):

  • GARCÍA LORCA, F., Bodas de sangre. Barcelona: Círculo de Lectores, 1968.
  • GARCÍA LORCA, F., Federico y su Mundo (De Fuente Vaqueros a Madrid). Granada: Editorial Comares (Fundación Federico García Lorca), 1997.
  • GARCÍA LORCA, F. (ed. JOSEPHS y CABALLERO, A. y J.), Poema del Cante Jondo / Romancero gitano. Madrid: Cátedra, 2000.
  • SORIA OLMEDO y MIGUEL LÓPEZ, A. y J., Federico García Lorca (Fotobiografía sonora). Lugo: Ouvirmos, 2010.
  • Artículos:
  • BIZARRO, D., “La negra historia de “Raska-yú”, una canción de difuntos”. El País (Tentaciones), 31 de octubre de 2011, recurso electrónico:

http://tentaciones.elpais.com/2011/10/tr.html

  • C., A., “Lorca en el siglo XXI”. Duas (Arte contemporáneo), 1 de septiembre de 2016, recurso electrónico:

https://proyectoduas.com/2016/09/01/lorca-en-el-siglo-xxi/

 

 

RELACIONADOS