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La vida tras el verano

Se acabó el verano. Se fue. Asumámoslo.

Se acabaron las tardes interminables en las terrazas, los cócteles cualquier día por semana, los sábados en la playa, los atardeceres en bikini, las vacaciones, los vestidos sin medias, los pies al aire y los planes improvisados a cualquier otra parte.
Algunos amigos han vuelto a la ciudad en la que pasan la mayor parte del año, nos hemos despedido de lugares maravillosos y nos hemos prometido volver dentro de 365 días.

El verano se acabó. Se ha despedido de nosotros hasta el año que viene; está hibernando hasta el 21 de junio de 2016, nos ha dicho adiós, bye bye, necesito descansar.

Hemos dicho hola a la rutina, a la vuelta al trabajo, al gimnasio (que teníamos medio olvidado), a las agendas, a lo bolis nuevos, a las botas, a los planes en sitios cubiertos, a las medias negras, a las cazadoras, a la lluvia, al frío, a los resfriados y la gripe, a las tardes de café y a los fines de semana de centro comercial.

tumblr_m92ljcuL5X1rer0mko1_500Hemos hecho cambio de armario, nuevos propósitos que quizás no podamos cumplir, hemos comprado cosas nuevas para sobrellevar el trance mientras las estrenamos, hemos marcado bien en rojo los días de fiesta y nos hemos resignado a pensar que quizás no todo es malo.

Aceptamos que el verano siempre propicia amores intensos y divertidos, desenfadados, casi épicos y siempre identificamos el otoño con la tristeza y la melancolía, la caída de las hojas de los árboles y las primeras heladas del año.

El verano se acabó. Hay que aceptarlo, darle un buen funeral y recordarlo con todas sus cosas buenas.

Llegó el otoño y con él un montón de cosas nuevas, vestidos que teníamos olvidados en el armario, los gorritos de lana, los cafés calientes a la vera de la chimenea, los planes alternativos y el estrenar katiuskas y paraguas.
Llegó el otoño con su ambiente romántico y melancólico, casi casi etéreo, su olor a café y a desayuno impregnado en el ambiente, sus viajes, sus proyectos y sus amores ñoños. Porque, ¿quién nos dice que el otoño no es más que una prolongación de nuestro propio verano?

 

Vía| Elena Rionda

Imagen| Hola otoño

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