Derecho Internacional, Jurídico 


¿Qué son los MENA?

 

¿Quiénes son los MENA? Se trata de los “Menores Extranjeros No Acompañados que llegan a España provenientes, en su mayoría, de Marruecos, Argelia, África Subsahariana y de los países del Este, sobre todo de Rumanía. Representan lo que algunos expertos describen como la tercera fase migratoria (constituyendo la primera y la segunda la del padre y la madre respectivamente).

El concepto de Menores extranjeros no acompañados engloba a aquellos menores nacionales de terceros países que ingresan en nuestro país (o en cualquier otro Estado Miembro), sin estar acompañados de un adulto que sea responsable de ellos y sin que estén efectivamente bajo cargo de tal persona.

Los menores inmigrantes que se encuentran en España sin la tutela de un adulto constituyen un colectivo extremadamente vulnerable que ha experimentado un aumento importante  en los últimos años, convirtiéndose en la actualidad en una grave preocupación para la Administración y las instituciones sociales.

La respuesta institucional a la presencia de estos menores es en un primer momento la Repatriación, sin embargo, cuando esta no es posible por cuestiones legales o de otro tipo, que es precisamente lo que ocurre en la mayoría de los casos, los menores son internados en centros de acogida, tras la preceptiva orden de acogimiento residencial. Esto ocurre porque la legislación sobre extranjería establece, en aras al interés general del menor, que los menores extranjeros sólo pueden retornar a su país de origen si se reintegran a su familia o a un centro de protección estatal, por lo que si partimos del hecho de que, principalmente, provienen de países como Marruecos que carecen de una política social que garantice una protección global a la infancia o de una responsabilidad pública en cuanto a las si­tuaciones de falta de protección especial de los menores; niños de la calle, menores explotados en el trabajo y sexualmente o niñas trabajando en el servicio domestico en condiciones de semi-esclavitud, hace prácticamente inutilizable la primera de las medidas.

Una vez introducido brevemente el concepto de los MENA en nuestro país, me gustaría profundizar en una cuestión concreta que es objeto de investigación actualmente por la Fiscalía de Menores, la otra realidad de los MENA.

Existen múlti­ples causas que impulsan a los menores a salir a de sus países, tales como pobreza, catástro­fes naturales, desestructuración familiar o el miedo a la persecución. Causas que justifican la existencia de medidas de protección por parte de nuestro sistema, no obstante, existe una realidad distinta y desconocida que cada vez adquiere una mayor dimensión, especialmente en la Ciudad Autónoma de Ceuta , por su situación geográfica, se trata de la entrada de menores marroquíes en territorio español para ingresar en centros de acogida sin que realmente se traten de niños desamparados.

Son cada vez más las familias musulmanas que deciden cruzar la frontera para “abandonar” a sus hijos menores en las inmediaciones del centro de acogida con el objetivo de que sean educados y mantenidos en el mismo, así como para que adquieran la nacionalidad española; no obstante, se trata de niños cuyos padres viven al otro lado, que conocen dónde está su vivienda y que mantienen contactos con los progenitores, por lo que, ¿hablamos de menores abandonados sin posibilidad de reagrupación o de menores pretendidamente abandonados por sus familiares, que mantienen contactos con ellos?.

Es muy común, por ejemplo, que incluso se registren bajas de menores durante el Ramadán, ¿por qué?, la respuesta no es otra que recuperan sorpresivamente la memoria y el sentido de la orientación y acuden a Marruecos para celebrar la fiesta con sus familiares.

Toda esta situación supone un grave problema para la Administración Pública, ya que el aumento de los MENA que se está experimentando en los últimos tiempos hace necesario la creación de nuevos centros que suponen un importante gasto para la misma, no sólo en lo referente a la construcción de las instalaciones, sino en la manutención, la educación y a los gastos médicos de dichos menores cuyos padres son conocidos e incluso gozan de medios suficientes para su manutención.

Toda esta polémica que afecta a cómo se está utilizando los recursos públicos en materia de acogida a menores marroquíes, ha llevado al Defensor del Menor Andaluz, José Chamizo,  a declarar que “los niños que tienen sus padres en una situación económica estable en Marruecos, evidentemente tienen que estar con ellos, sin abusar de lo que es una apuesta solidaria de la administración española” para ofrecer centros de acogida en los que atender a los desamparados según establece la ley, no obstante, manifiesta su temor de que este tipo de denuncias vaya a servir para endurecer las políticas en materia de MENA.

Lo que parece obvio es la necesidad de tomar medidas urgentes al respecto puesto que una continuidad de esta situación puede llegar a desbordar los servicios prestados por este tipo de centros, por lo que ¿no sería más conveniente trasladar a estos menores a centros de otras comunidades autónomas para que sus padres dejen de “aprovecharse” de nuestro sistema? O, por otro lado, ¿no sería aconsejable impedir la entrada por la frontera a Ceuta de los familiares de los mismos  que acuden para visitarlos o incluso para trabajar a la mencionada ciudad? Se trata de algunas de las soluciones que se plantea  en la sociedad pero, de lo que no cabe duda es que se trata de cuestiones controvertidas por cuanto ponen en duda la primacía del interés de los menores, no obstante podría tratarse de una manera de erradicar la  continuidad de esta práctica por otras familias musulmanas que sólo pretendan la adquisición de la nacionalidad española de sus descendientes pese a no tratarse de menores no amparados.

Vía| Los MENA en Andalucía

Más Información| La investigación de la Fiscalía en el caso de los MENA

Imagen| menores

 

 

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