Cultura y Sociedad 


La variación lingüística: ¿tu español o el mío?

Más de 550 millones de personas en el mundo hablan español, cifra que sitúa a nuestro idioma en una más que destacable posición: es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, tan solo superada por el chino mandarín; y, a su vez, es el segundo idioma en un cómputo global de usuarios (es decir, teniendo en cuenta a los nativos, a los hablantes de competencia limitada y a los estudiantes de español). Según el Instituto Cervantes en su informe de 2015 El español: una lengua viva, se estima que en 2030 el 7,5% de la población mundial será hispanohablante. Con unos datos tan apabullantes y con una lengua que se habla en una extensión geográfica de alrededor de 11 millones de km2 (excluyendo Estados Unidos), parece lógico y justificado que dentro de nuestro idioma existan variedades lingüísticas.

El español en el mundoPero si bien las condiciones particulares del español favorecen la variación, este no es un fenómeno exclusivo de nuestra lengua. El lingüista de origen polaco Weinreich, uno de los primeros en profundizar en el concepto de heterogeneidad, ya en 1953 reconoce que la variación es algo inherente a cualquier lengua y que se da en todos los niveles de la misma.

Podemos clasificar estas variedades lingüísticas en tres grandes grupos independientes, aunque su aparición en el lenguaje puede estar interrelacionada:

  • Las variedades diafásicas, que aluden a los diferentes registros lingüísticos debidos a la situación comunicativa: lengua escrita frente a lengua oral, lengua formal frente a coloquial
  • Las diastráticas, referidas a los distintos niveles socioculturales: lengua culta frente a popular o vulgar, lengua rural
  • Las diatópicas, relativas a las variantes geográficas: usos de Hispanoamérica, de España… Se suele aplicar la marca regional a las formas que no se extienden por todos los territorios hispanohablantes.

En el caso del español, debido a su ya mencionada extensión geográfica, las variedades regionales son especialmente ricas. Existen distintas clasificaciones que tratan de establecer líneas divisorias entre todas ellas, pero la realidad es mucho más compleja ya que las fronteras geo-políticas no siempre coinciden con las lingüísticas. A grandes rasgos, se puede hablar de dos grandes regiones:

  • La hispanoamericana: comprendería el Caribe, México y Centroamérica, los Andes, La Plata y Chile.
  • La española: que incluiría la zona castellana (centro-norte de la península), Andalucía y Canarias.

Tradicionalmente se consideraba que la variedad centro-norte peninsular era la más adecuada y el modelo a seguir. No obstante, esta visión restrictiva ha evolucionado y el respeto por todas las variedades geográficas y por sus peculiaridades se entiende como un pilar fundamental dentro de una sociedad que comparte una lengua y una cultura común. El seseo, el yeísmo, el voseo… no son más que distintas manifestaciones de una misma lengua. Todas ellas normativas, todas ellas respetables. Las variedades diatópicas del español

Pues bien, teniendo en cuenta esta realidad de la lengua, es necesario mencionar que un idioma también implica homogeneidad. Aunque pueda parecer paradójico, todo lenguaje posee una variación que coexiste con una forma común a todos los hablantes. Esa forma permite la comunicación plena y sobrepasa cualquier «barrera» que pudieran suponer las variedades. ¿Por qué un caribeño es capaz de entender sin demasiados problemas una película de Ricardo Darín?, por ejemplo. ¿Por qué un español comprende el lenguaje de los libros de García Márquez? La respuesta es esa estructura común de la lengua que pone de manifiesto su propia dualidad: diversidad/homogeneidad.

Estas dos caras tan dispares pero tan relacionadas favorecen al idioma. Enriquecen la comunicación entre personas que provienen de diferentes ámbitos sociales, de muy distintas zonas geográficas o de situaciones comunicativas diversas. Aprovechar la riqueza de nuestra lengua, su diversidad y su unidad, será nuestra fortaleza en un mundo en el que el español pisa cada vez más fuerte.

 

Más información| El español una lengua viva

Imagen| Tu español o el míoEl español en el mundoLas variedades diatópicas del español

En QAH|El rincón del español. Errores lingüísticos

 

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