Historia 


La última vez que nos la jugaron en Grecia

Hace algo más de 700 años, una banda de aragoneses arrasó Grecia después de verse traicionados. El imperio bizantino no podía resistir el avance de los turcos y pidió ayuda a la Corona de Aragón. Acababa de terminar la guerra por Sicilia, en cuya victoria habían participado los conflictivos almogávares (u hombres de fronteras), y tras la victoria de Aragón frente a los Anjou, había que encontrar una manera de deshacerse de ellos. De esa manera, la Corona de Aragón respondió a la petición de Bizancio enviando a las temidas Compañías Catalanas, 8000 hombres al mando de Roger de Flor.

Nada más desembarcar, les espera un ejército turco muy superior, al que derrotan causando más de 13000 bajas. De camino a Constantinopla, arrasan a otro ejército turco causando otras 20000 bajas, destrozando la ofensiva turca en un tercer asalto en el que acabaron con otros 18000. Como recompensa, Roger de Flor se casa con la hija del emperador de Bizancio, María Paleólogo, recibiendo así el título de Megaduque. Cuando no andaban aniquilando a turcos, se entretenían peleando entre ellos o con quien estuviera por los alrededores, como en la celebración de la boda, donde tras una trivial discusión, acaban pasando a cuchillo a 3000 genoveses en Constantinopla.

La última vez que nos la jugaron en Grecia

Almogávares desfilando ante Andrónico

Tras recibir refuerzos de Berenguer de Enteza, Roger le pasa el título de Megaduque, exigiendo al emperador ser llamado César, distinción que compartiría con Miguel IX, el hijo y sucesor del imperio. Esto, además de la reputación de invencible que había conseguido, acaba quitándole el sueño a Miguel, que decide tenderle una emboscada. Invita a Roger a cenar, y aprovechando la ocasión le asesina, masacrando a la vez a todos los almogávares en el imperio, excepto 2000 que quedaron aislados en Galípoli.

La última vez que nos la jugaron en Grecia

Asesinato de Roger de Flor

Creyendo que estarían desconcertados al haber acabado con la gran mayoría de sus oficiales, el inmenso ejército imperial se dirige a terminar la traición. Los almogávares que quedan, bajo el mando de Berenguer, oyen misa, se confiesan y atacan al enemigo, aniquilando a 26000 soldados y desencadenando la famosa Venganza Catalana. Durante 6 años (1305-1311) convierten al imperio en un  infierno de sangre y fuego, venciendo en todas las batallas a pesar de la enorme inferioridad numérica. En 1311 conquistan Atenas y constituyen un ducado dependiente de Aragón, comenzando así un período de paz que duró casi 100 años. Con el paso del tiempo, la sangre que les hizo la mejor infantería de la Baja Edad Media se diluye con la población local, perdiendo los territorios a manos de la marea turca en 1388.

Así acabó la historia la última vez que alguien en Grecia no cumplió con lo prometido. La población local quedó tan escarmentada que durante los siglos perduraron historias para asustar a los niños pequeños e insultos asociados a los almogávares.

 

Más Información| Una de almogávares
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