Cultura y Sociedad, Historia, Patrimonio 


La tumba del primer emperador chino

En el año 259 a.C. nació uno de los hombres más determinantes de la historiade China, Qin Shi Huang, él fue quien  unificó los diferentes reinos del territorio que conformarían el milenario imperio chino en el 221 a.C. y del que se erigiría primer emperador. Fiel testigo del calibre de su logro, en las proximidades de la ciudad china de Xian, considerado uno de los mayores

Reconstrucción hipotética del mausoleo de Qin Shi Huang

descubrimientos del siglo XX, se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más espectaculares del mundo, la tumba del primer emperador.

El montículo se yergue majestuoso sabedor del extraordinario tesoro  que guarda en sus entrañas. Bajo un manto de toneladas de tierra el mausoleo hermetiza un mar de misterio. A día de hoy las autoridades de la República Popular China, amparándose en la gran dificultad que entraña la conservación de los restos confinados en la tumba, aún no han autorizado la excavación del sepulcro principal del emperador Qin.  Los textos de su mayor –y casi único- cronista, Sima Qian, describen la existencia de múltiples objetos preciosos e indican que el mausoleo se construyó sobre una base que simulaba los grandes ríos de China, bañados estos por mercurio y cubiertos por una cúpula que reproducía un cielo de estrellas formado por perlas. Esta hermosa leyenda ha adquirido cuerpo desde que responsables de los trabajos, a través de sofisticadas técnicas, hayan  detectado un contenido en mercurio muy elevado en la zona, además de verificar un complejo sistema de drenaje que habría  evitado que el agua penetrase en la tumba pudiendo conservarse intacta.

Ejército de terracota custodiando el mausoleo del primer emperador

Lejos de finalizar la grandeza del yacimiento con el mausoleo, a los pies del mismo se localizó, en el año 1974, un ejército constituido por miles de soldados realizados en terracota que, sorprendentemente,  nunca habían sido nombrados en la historia china. Las fuentes citan que las obras movilizaron a cerca de 700.000 personas -principalmente prisioneros- para la realización de esta ingente obra que duró cerca de 40 años.  Las excavaciones de este magnífico ejercito han revelado la existencia de al menos 8000 soldados, en su mayoría sin desenterrar, de una altura media de 185 cm. además de caballos, sirvientes… repartidos en tres grandes fosas cuya finalidad sería la de proteger al emperador en la otra vida. El cuerpo de los soldados fue realizado con moldes pero la cara de cada uno de ellos se fabricó manualmente por lo que todas ellas son distintas. Firmes y en posición de combate velan, en la otra vida, por el eterno imperio de Qin Shi Huang.

VIA|El pais

Imagen|Antiguaymedieval, Raffologia

Más información|El primer emperador de China, JONATHAN CLEMENTS, CRITICA, 2008

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