Cultura y Sociedad, Patrimonio 


La tumba de San Pedro, origen del Vaticano

Cuando contemplamos el escenario arquitectónico creado por la Plaza y la Basílica de San Pedro nos surgen preguntas relativas al cómo, cuándo y porqué de tal creación. Durante siglos la solución residió en la supuesta existencia de la tumba del apóstol, no descubierta hasta el pontificado de Pío XII (1939-58).

Reconstrucción del circo en el siglo I d.C.

Reconstrucción del circo en el siglo I d.C.

Fue él mismo quien mandó investigar la veracidad de la tradición al monseñor Ludwing Kaas, que llevó a cabo excavaciones arqueológicas entre 1939 y 1949 bajo las actuales grutas papales. Los descubrimientos arrojaron numerosos datos que permitieron verificar lo que la tradición oral y literaria afirmaban, emprendiéndose nuevos estudios para comprender el aspecto del Vaticano en época romana.

Mons Vaticanus era el nombre con el que los romanos denominaban esta colina situada al oeste del río Tíber, en el suburbio de la ciudad, caracterizada por su insalubridad en época republicana y atravesada por un sistema de vías (Cornelia, Aurelia Nova, Triumphalis…) que conectaban con el centro de Roma. A partir del siglo I d.C. el ager Vaticanus fue saneado: se construyeron jardines, necrópolis e incluso Calígula (37-41 d.C.) construyó un circo, reestructurado por Nerón (54-68 d.C.), cerca del cual según la tradición San Pedro fue martirizado y enterrado entre el 64-67 d.C. Los descubrimientos de Ludwing Kaas permitieron reconstruir la historia en tres fases a través de la arqueología.

En la zona situada debajo de las grutas papales alrededor del 64 d.C., se excavó una tumba al aire libre, sin distinción alguna, en torno a la que proliferaron diversos enterramientos.  A comienzos del siglo II el espacio se reorganizó y se construyeron sepulcros orientados longitudinalmente (este-oeste), paralelos al circo de Nerón (situado bajo los límites meridionales del actual Estado de la Ciudad del Vaticano).

Maqueta del altar añadido a partir del 150 d.C.

Maqueta del altar añadido a partir del 150 d.C.

A partir del año 150 la tumba de San Pedro fue monumentalizada con un altar formado por dos nichos absidiados superpuestos, separados por una placa de mármol sostenida por dos columnas. Este altar, además de las inscripciones de los peregrinos que lo visitaron a lo largo del siglo III, permitió identificar la tumba del apóstol.  El resto de los sepulcros cambió el carácter de su decoración: de pagana a cristiana progresivamente (destacando el mausoleo de los Julios).

Con la Paz de la Iglesia, Constantino comenzó a construir un templo sobre el Mons Vaticanus en el 319, finalizada por sus hijos años después. Para ello realizó una gran obra de ingeniería allanando la colina y enterrando la necrópolis, en uso hasta entonces, consiguiendo así espacio suficiente para construir la basílica de cinco naves, transepto y ábside. Lo más importante de dicha empresa fue la adaptación del anterior espacio funerario, situando el presbiterio sobre la tumba del apóstol.

Plantas superpuestas del circo de Nerón (azul), necrópolis (rosa), basílica constantiniana (negro) y conjunto actual (gris).

Plantas superpuestas del circo de Nerón (azul), necrópolis (rosa), basílica constantiniana (negro) y conjunto actual (gris).

El esplendor y la memoria de época romana se perdieron progresivamente en el Medievo hasta que la gran empresa constantiniana se convirtió en ruinas. En 1505, ante su estado decadente, el Papa Julio II decidió demolerla y construir una nueva basílica, finalizando el proyecto de la plaza con Bernini en 1667. Desde entonces su imagen no ha variado y no fue hasta 1939 cuando comenzó a recuperarse la memoria del subsuelo del corazón de la Cristiandad. Conociendo esto, ¿es o no entonces útil la Arqueología para responder a los interrogantes del presente?

 

Vía| FIOCCHI NICOLAI, Vincenzo. Strutture funerarie ed edifici di culto paleocristiani di Roma dal IV al VI secolo. Città del Vaticano, Pontificia Commissione di Archeologia Sacra, 2001.

Más información| Roma Sotterranea

Imagen| Vatican, Il Patrimonio Artistico, Tomba di San Pietro, Romano Impero

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