Panorama Internacional 


La trampa de la renta media

No es de extrañar que los países pobres tiendan a crecer más rápido que los ricos, los salarios son más bajos y la imitación es más fácil que la invención. Todo parece maravilloso cuando se presentan incrementos del PIB superiores al 5% durante algunos años. El problema surge cuando se trata de un crecimiento no sostenible y el país cae en la trampa de la renta media. La tónica general: productos lowcost intensivos en mano de obra y tecnología desarrollada en el extranjero.

La dinámica es la siguiente: a medida que los países emergentes aceleran su crecimiento, mejoran las condiciones de los trabajadores, aumentando los costes salariales, con un impacto directo en los sectores intensivos en mano de obra que, en ausencia de cambio tecnológico, dejan de ser competitivos. Este fenómeno es lo que se conoce como trampa de la renta media o middle-income trap. Este tipo de países entran a un limbo: ya no compiten en mano de obra barata, pero siguen estando por detrás de las economías avanzadas que ofrecen productos con alto valor añadido.

Cuando los salarios crecen más rápido que los niveles de productividad, comienzan a saltar las alarmas e inmediatamente se plantean medidas intervencionistas como devaluación interna, flexibilización del mercado de trabajo y congelación salarial. Es decir, se trata de frenar la consecuencia, sin influir en la causa. Esta causa está normalmente relacionada con modelos de desarrollo inadecuados, creación de burbujas en sectores no sostenibles, obsolescencia de los métodos productivos, falta de capacidad de adaptación a los cambios del mercado y crecimiento no equitativo del nivel de renta.

Ejemplos actuales son países que pasaron la frontera de las economías de renta baja, pero que no consiguieron convertirse en países desarrollados. Las características típicas de estos países tras un periodo de crecimiento relativamente alto son: bajos ratios de inversión, crecimiento lento del sector manufacturero, diversificación industrial limitada y malas condiciones del mercado laboral.

Evidencias empíricas de la trampa de la renta media

Evidencias empíricas de la trampa de la renta media. PIB per cápita relativo al de EE. UU (%) en 1960 y 2008.

Según estimaciones del Banco Mundial, de las 101 economías de renta media que había en 1960, solo 13 habían pasado a considerarse de renta alta en 2008[1]: Guinea Ecuatorial, Grecia, Hong Kong (China), Irlanda, Israel, Japón, Mauricio, Portugal, Puerto Rico, República de Corea, Singapur, España, y Taiwán (China).

Las regiones a las que generalmente se atribuye el término, a propósito de la discusión sobre la sostenibilidad de sus modelos de crecimiento, son América Latina y Oriente Medio. La mayoría de los países de estas regiones se convirtieron en economías de renta media en los sesenta y se han mantenido ahí desde entonces.

La gran pregunta es: ¿LOGRARÁ CHINA ESCAPAR DE LA TRAMPA?

 

[1] Según el Banco Mundial para el año fiscal en curso (2015), un país de renta media es aquel cuyo PIB per cápita se sitúa entre los 1 045 y los 12 746 USD.

 

Vía | Banco Mundial

Imagen | Banco Mundial

Más Información | La trampa del ingreso medio. El desafío de esta década para América Latina;  China 2030; Avoiding Middle-Income Growth Traps

RELACIONADOS