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La tormenta perfecta

“We can be heroes…

just for one day…”

David Bowie

 

Hace una semana hemos (sobre) vivido el que llaman “el día más romántico de todo el año”: San Valentín. No se crea que lo digo porque sea un día que me apasione y que tenga marcado en el calendario con un corazón en rojo enorme y un emoticono sonriente en el margen. Lo cierto es que me parece la mayor aberración a todo lo romántico que pueda existir.

De repente ese día todo se tiñe de dos colores: rojo y rosa, y adopta una única forma: de corazón; hasta los filetes de ternera, ese día también los parten en forma de corazón. Nada tiene sentido fuera de ese círculo vicioso, y ya no te digo nada si tienes la desgracia (o suerte) de no tener pareja, porque cada escaparate y cada nube (también con forma de corazón) van a recordarte lo poco que vale tu existencia ese día, y posiblemente acabes con ganas de clavarte agujas de bambú debajo de las uñas mientras se ríen de ti los patos del parque.

El mundo está loco, en serio, se lo digo yo. ¿En qué nos hemos convertido que hasta hemos necesitado fijar un día para recordarnos que existe el amor?

¿Dónde ha quedado la ilusión de levantarse un martes cualquiera sin fecha en el calendario para tirar los dados hacia algo que no sabes cómo va a terminar (o empezar)?

Hay sentimientos que se niegan a tener fecha, que nos susurran al oído y nos distraen cuando menos lo esperamos; por sorpresa y sin previo aviso se meten en nuestra piel y descolocan nuestros sentidos, como esa rosa o sonrisa que llega fuera de lugar.

¿Es cierto que por que dos personas se regalen una caja de bombones o compren la colonia más cara un 14 de febrero significa que están hechas la una para la otra? ¿Qué son almas gemelas?

Sinceramente no lo creo, más bien creo en el hecho de estar predestinados, en las cosas que ocurren porque sí, en las tormentas que amainan solas cuando todos los árboles han sido destrozados, en los claros que son capaces de abrirse entre el huracán más fuerte. Creo en los cielos que se despejan en un abrir y cerrar de ojos, en aquellos que “locos por naufragar salen a bailar el Rock and Roll de los idiotas”. 

Creo en aquellos que son lo suficientemente fuertes como para sobrevivir a una y mil batallas, en aquellos que ganan guerras juntos, en aquellos que tienen días que sólo entienden ellos.

“Si todos los caminos llevan a Roma, ¿cómo se sale de Roma? A veces pensamos demasiado y sentimos muy poco. Si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella. Aunque, en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo nos está regalando lo único que no recuperará jamás.

Y es que la vida es un momento ¿sabes? Yo ahora estoy aquí y mañana no lo sé… Así que quería decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás. Mirando al miedo de frente y a los ojos, entregando todo y dando el alma, sacando al niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella… Así que no sé qué será de mi mañana pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo.

Los amigos son la familia que elegimos y yo te elijo a ti. Te elijo a ti por ser el dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja, y apuesto fuerte por todos estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las risas, los secretos y los amores del pasado, tus abrazos así porque sí, sin venir a cuento, ni tener por qué celebrar algo.

Y es que en este tiempo me he dado cuenta de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas, que tú has hecho infinito mi límite, así que te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo, por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, por ese brillo en los ojos capaz de pelear contra un millón de tsunamis.
Así que no, no sé dónde estaremos dentro de diez años, ni sé cómo se sale de Roma, no te puedo asegurar nada, pero te prometo que pase lo que pase, estés donde estés voy a acordarme de ti toda la vida y por eso mi luna va a estar siempre contigo, porque tú me enseñaste a vivir cada día cómo el primer día del resto de mi vida y eso… Eso no lo voy a olvidar a nunca.”- Anónimo

 

 

…Y es que…

Hay personas que son nuestra mejor aventura.

Desde el lunes hasta el domingo.

Desde enero hasta diciembre.

Todos y cada uno de nuestros días, sin necesidad de que nadie nos recuerde los especiales que puede llegar a ser nuestra vida a su lado.

Desde el principio hasta el final.

Vía|Abogada de Barra

Video|Joaquin Sabina

Imagen|Big y Carrie

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