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La Tendencia

 

¿Qué tal el día?  ¿Bueno, malo, regular? ¿Bien por la mañana, regular por la tarde, mal por la noche? ¿Mal por la mañana pero como la noche se dio bien puedes catalogarlo como bueno? ¿Y la semana? ¿Y el mes?

La-TendenciaEl corto plazo se ha convertido, para muchos, en el único plazo. Parece que los recuerdos han desaparecido, que somos jóvenes con Alzheimer prematuro que tienen motas de polvo en su pasado lo suficientemente grandes para que la pereza evite desempolvarlas.

Parece que los clásicos, las bases, las aprendimos de pequeños y las guardamos en el fondo del armario con nuestro juguete preferido, por entonces, nuestra camiseta preferida, por entonces, y nuestro libro favorito.

Nos levantamos con ganas de comernos el mundo pero, tras una mañana dura, cambiamos la mentalidad y pensamos que es imposible hacerlo porque el entorno presiona demasiado y ¿quiénes somos nosotros siendo una gota miserable del gran océano?

Imaginemos estar en el centro de una plaza e infinitas calles que tomar. Nos decidimos por una, caminamos por ella un día pero nos encontramos con un bosque negro así que decidimos regresar y buscar una nueva calle. En el trayecto hemos perdido una ida y una vuelta aunque hemos sacado conclusiones. Volvemos a la plaza y escogemos otra calle. Esta parece más de nuestro gusto pero, al quinto día, nos cansamos del paisaje monótono y, sabiendo la gran cantidad de opciones que hay en la plaza, volvemos a tomar el camino de vuelta.

Bien, así pasamos mucho tiempo de nuestra vida. Yendo y viniendo, deambulando por opciones de las que sólo nos quedamos con la parte buena y de las que despreciamos conocer la parte mala sin saber a dónde nos lleva.

De este modo el tiempo pasa y pasa, regresando tantas veces a la plaza origen que llegamos a concluir que, viendo que todas las alternativas fallan, la plaza sea el lugar mejor para vivir. Estáticos.

Por lo que si aplicamos un criterio de valoración a la vida nos encontraríamos que combinaría momentos buenos con momentos malos pero siempre acabaría en la plaza origen. Es decir, en el corto plazo los valores serían: bueno, malo o regular. En la tendencia de tu vida el valor sería plano.

La clave de la vida, como de todo, es conseguir una tendencia creciente. Pero si sólo valoramos el corto plazo no tendremos la perspectiva adecuada para valorar correctamente.

Así que te animo a que reflexiones esta noche, o cuando saques 10 minutillos, a que veas la tendencia de tu vida desde que eras pequeñito para comprobar tu evolución.

Si has evolucionado: enhorabuena. Eres un valor por el que vale la pena apostar.

Si has empeorado: no te desesperes, aún tienes tiempo para darle la vuelta a la situación y tienes una experiencia formidable en errores que no debes volver a cometer.

Si te has mantenido plano: déjate llevar por el corazón y sal de la plaza origen para no volver. Estate dispuesto a caminar por el desierto para alcanzar la tierra prometida. A sufrir para alcanzar el sufrimiento, pues casi todas las grandes historias y glorias tienen un sufrimiento detrás que, pese a su incidencia,  serán las anécdotas que recordarás con una sonrisa en la cara mientras disfrutas del sabor de la victoria.

Ánimo.

Imagen | Camino

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