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La tecnología aplicada a la solución de conflictos

La tecnología aplicada a la solución de conflictos

La tecnología aplicada a la solución de conflictos

Internet ha revolucionado el mundo tal y como lo conocíamos. Por un lado, nos encontramos con nuevos modelos de negocio que poco a poco van desbancando muchos negocios tradicionales. De otro, la creciente utilización de Internet implica que también van surgido nuevos tipos de conflictos jurídicos consecuencia de la comunicación y tráfico globales.

En este sentido, en lo que al sector jurídico se refiere, además de las fórmulas alternativas de resolución de conflictos o Alternative Dispute Resolution (ADR) se está implantando un nuevo modelo: la resolución electrónica de disputas u Online Dispute Resolution (ODR). Así, ODR consiste en articular la resolución de controversias con la utilización de la tecnología a fines de gestionar, administrar y transformar los conflictos.

Esta tecnología permite a cualquier entidad o individuo elegir a su árbitro o mediador, esté donde esté, sin atender al coste de traerle físicamente a una sala convencional. Con ello, pone fin a cualquier limitación geográfica que pueda existir entre dos o más partes porque permite que todo el proceso de arbitraje o de mediación (o de cualquier otra naturaleza) se desarrolle 100% online. En definitiva, ODR es ADR pero en la red  contribuyendo a eliminar barreras lingüísticas, geográficas e inclusive superar algunas discapacidades físicas, posibilitando el potencial acceso de mediadores y árbitros nacionales al escenario internacional.

En marzo de 2013, el pleno del Parlamento Europeo aprobó dos Directivas de Resolución Alternativa de Litigios (ADR) y Resolución de Disputas Online (ODR), que pretenden garantizar que los consumidores de la Unión Europea tengan acceso a una mediación rápida, barata e imparcial en la resolución de litigios por bienes o servicios. Así, todos los países comunitarios habrán de introducir sistemas de este tipo en todos los sectores comerciales con fórmulas que garanticen la imparcialidad de los mediadores a quienes los consumidores podrán recurrir para la resolución de controversias en el tráfico de todo tipo de bienes o servicios, ya sean adquiridos en una tienda física o digital, en su país o en cualquier otro de la UE.

Así, en España entre las principales novedades del Real Decreto 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 5/2012, se encuentra la introducción de estas tecnologías. En efecto, establece que las reclamaciones por cantidades menores a 600 euros, preferentemente, se tramitarán por el procedimiento simplificado de mediación por medios electrónicos.

En este sentido, se hace especial hincapié en la seguridad de los proveedores de servicios electrónicos de mediación y en que es fundamental que conozcan y cumplan con las leyes vigentes en cuanto a seguridad digital y electrónica, privacidad, protección de datos y mediación. Ello permitirá asegurar la confidencialidad, uno de los principios básicos de la Mediación.

Finalmente señalar que frente a algunas opiniones poco convencidas, según estudios internacionales, la ausencia de comunicación presencial no parece dificultar la eficacia de la mediación online, ya que el entorno en línea también puede mejorar la eficacia de la comunicación, beneficiando una resolución más centrada en los intereses de las partes.

 

Vía | Mediate

Más información | Lawyer Press  Expansión

Imagen | Tecnología

 

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